Joss Stone

Soul rubio y británico

Tiene una de esas voces que pueden hacer caer mandíbulas, si uno fuera parte de un dibujo animado de Tex Avery.

El eterno femenino de una imaginativa pintora
La cantante inglesa se presentará por primera vez en Montevideo el próximo 18 de marzo.

En particular cuando ese vozarrón cargado de soul y rythm & blues sale de un cuerpo que nada tiene que ver con el de una mujer negra sino que proviene de una muy blonda inglesa.

El primer zarpazo de Stone ocurrió en 2003, cuando el disco The soul sessions —un repertorio ajeno que provenía de distintas épocas, pero siempre con el soul más vintage como componente principal— tomó a casi todos por sorpresa.

Un primer disco así de exitoso —lleva más de cinco millones de ejemplares vendidos— puede ser tanto una bendición como una condena. Hay que cargar con esa primera impresión durante años, y a menudo los discos que lo suceden no alcanzan marcas de venta tan altas.

A Stone eso no parece importarle. Luego del debut, cuando ella apenas tenía 15 años, siguió grabando pero ya con material especialmente compuesto para la ocasión. No se convirtió una cantante de canciones ajenas, por más potentes que fueran las versiones.

Tampoco se demoró mucho en sacar un nuevo disco tras el primero. Casi exactamente un año después del Soul sessions ya había publicado Mind, body & soul, con un repertorio de 15 canciones, de las cuales 11 estaban co-compuestas por Stone y distintos colaboradores.

Continuó de la misma manera: discos propios que fueron más o menos exitosos y con ocasionales desvíos hacia otros terrenos, como cuando grabó algunos temas para Alfie, la película homónima de 2004, una remake de la que consagró a Michael Caine como estrella en 1966 (la canción misma, en tanto, había sido grabada originalmente por Cher).

O como cuando debutó en el cine en la pelícua Eragon, en 2006, una historia de aventuras fantásticas, donde compartió elenco con Djimon Hounsou, John Malkovich, Rachel Weisz y Robert Carlyle, entre otros.

Aunque la variante de soul que cultiva viene cargada de tradiciones, Stones no es ajena a lo contemporáneo. En sus álbumes ha trabajado con hitmakers como Desmond Child, Raphael Saadiq y Wyclef Jean.

Ahora llega por primera vez para presentarse en vivo en Montevideo, y será la oportunidad de apreciar de cerca su despliegue escénico (es conocida por, entre otras cosas, presentarse descalza) y su voz, que sigue tan potente como siempre, aunque con mayores matices y colores.

La cantante y compositora llega a Montevideo con un disco que ni siquiera se ha filtrado en la web, de tan nuevo que es: Water for your soul, un trabajo que según ella tendrá de todo un poco, incluso estilos rara vez visitados por su garganta. "Hace tiempo que vengo grabando este álbum y finalmente lo terminé, algo que me pone muy contenta. Hay una canción que se llama así, Water for your soul que iba a ir en el disco, pero finalmente no entró, aunque sí le da el título".

Aunque el tema fue descartado, Stone dijo que de todas formas quiere publicarlo. "Como una canción aparte. Me gusta mucho ese título. Porque eso es la música para mí: agua para el alma. Pero pueden ser otras cosas también. Lo que sea que te impulse, eso es agua para el alma", dice por teléfono con una voz que muy poco tiene que ver con la que se le conoce.

"Es un disco que explora muchas cosas, tengo a un muy talentoso guitarrista de flamenco invitado, por ejemplo. Está también Damian Marley presente, porque hay mucho reggae en el disco. Pero hay también otras corrientes, como world music, hip hop y R&B".


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Aunque seguramente hace centenares de entrevistas, Stone parece auténticamente entusiasmada cuando habla de su música, o de lo contenta que está por presentarse por primera vez en Montevideo.

Tampoco parece complicarse demasiado a la hora de explicar sus decisiones artísticas. En 2012, a casi una década del disco que la consagró, grabó una secuela: The soul sessions vol. 2, un nuevo recorrido por el canon del género musical negro (o afroamericano) estadounidense.

Lejos de querer cargar de significados su nueva incursión en temas más o menos clásicos, Stone dice sin ambagues que solo respondió "Sí" a la pregunta si quería hacer una nueva edición de su primer disco. "La misma persona con la que hice el primer volumen me llamó y me preguntó si quería hacer una segunda parte. Y le dije que sí. Así de simple fue. Muchas veces es así de sencillo.Uno hace la música y luego inventa historias truchas para hacer que a los diarios se interesen. Pero yo no entro en ese juego. Me preguntó si quería, le dije que sí, y listo".

Entre un disco y otro, Stone no solo grabó discos y apareció en el cine y la televisión (fue parte de la serie inglesa The Tudors en 2009). También aprendió a dominar su voz. "El primer volumen de The soul sessions fue mi comienzo, mis primeros pasos en la música. Tenía 15 años cuando grabé ese disco y ahora tengo 27. En todo este tiempo he aprendido mucho como persona, claro. Pero como cantante también he aprendido mucho. He aprendido a usar mi voz de una manera correcta. He aprendido a cuidarla, para que no me duela, y también he aprendido a darle más libertad, para que se mueva de una manera distinta. Es como cualquier trabajo, en realidad. Uno va aprendiendo, seas un carpintero, un pintor o lo que sea. Definitivamente me siento mucho más confiada como cantante ahora".

Esa confianza es fruto del paso del tiempo pero también —dice ella— de las colaboraciones. Cuando grabó para la banda sonora de la película Alfie protagonizada por Jude Law, conoció a Mick Jagger y al exEurythmicis Dave Stewart, devenido productor cotizado.

Con Stewart como productor grabó LP1, álbum de 2011 ("Dave es una de las personas más divertidas de las que he trabajado. Si hubiese una medalla para darle a la gente divertida, él se la ganaría") y con Jagger compartió brevemente banda —Superheavy— también en 2011: "Sentí un gran honor por el hecho de compartir una banda con él. Es un tipo que sabe mucho como cantante. aprender de alguien como él, que conoce tanto, sobre algo que uno ama, fue alucinante" (en esa banda también estuvo Stewart y Damian Marley).

Aunque sea complicado —y odioso— compararla con otras cantantes inglesas como la fallecida Amy Winehouse o Adele, lo cierto es que Stone puede ser considerada como una precursora de aquellas: inglesas con particular talento para encarar estilos estadounidenses. ¿Tiene alguna teoría acerca de porqué a varias cantantes británicas contemporáneas les sale tan bien el soul? "Creo que el idioma tiene que ver, ¿no? ¡Es exactamente el mismo!", dice antes de largar a reírse con ganas, aparentemente feliz por haberle tomado un poco el pelo al periodista.

Pero enseguida entiende que se trata de una pregunta que apunta al color de la piel: mujeres blancas con una fuerte influencia de cantantes negras: "La verdad es que no tengo idea. Será porque a los ingleses les gusta la música de Estados Unidos. La música tiene eso, que es hermoso: no importa de dónde sos, no importa cómo te criaron o de qué manera viviste tu vida. Si la música te toca, si te inspira… Pueden ser distintas cosas. Puede inspirarte a salir a correr de mañana. O a componer una canción".

La conexión con la cultura musical afroestadounidense no siempre va en una única dirección. Cuando Stone se entera que la estadounidense Mary J. Blige —una de las estrellas más grandes del soul en su país— se fue a Londres a grabar su más reciente disco, Stone estalla de orgullo: "¿En serio hizo eso? Por dios, qué cool!"

Ahí le aflora el sentimiento de pertenencia a una cultura: "Siempre me enorgullece ser británica. Creo que somos una nación muy orgullosa. ¡Es que somos un país tan pero tan pequeño que tenemos grandes personalidades! Como para compensar (ríe de nuevo) Es una tradición inglesa: el orgullo".

"Va a ser un show más crudo, e íntimo, que los habituales"


Stone viene con una banda nueva y con un disco nuevo. Por eso hará un concierto que será algo distinto a los que suele realizar. "Tengo un nuevo disco para tocar, además de que tengo una banda armada de una manera diferente. Vamos a salir con una banda que es más chica que la que habitualmente me acompaña. Cuatro músicos y yo. Creo que será algo más crudo, y más íntimo. Pero no estoy del todo segura porque no he ensayado aún con ellos. Me voy a encontrar con ellos en Nashville antes de partir hacia Sudamérica. Y hay un músico en la banda que aún no he tenido oportunidad de conocer, y que me dicen tiene una muy buena voz, así que probablemente me ayude en los coros. Creo que podemos llegar a hacer un muy buen concierto. Voy a tocar canciones de mi nuevo disco, y también de mis discos anteriores, pero serán en versiones diferentes, porque me gusta variar, no hacer siempre las canciones de la misma forma. Eso me aburre", dice.

Las entradas para el concierto de Stone en el Teatro Metro están a la venta y se pueden comprar a través de la Red UTS, a precios que van de 1.350 a 3.150 pesos.

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