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Cuando el rock entró al siglo XXI

Se cumplen veinte años de la salida de OK Computer, de Radiohead, con una edición aumentada.

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Radiohead

"El último gran álbum de rock". Cosas así, grandilocuentes, son comunes por estos días, cuando se cumplen 20 años de la aparición de OK Computer, el tercer disco de la banda inglesa Radiohead.

En 1996, los cinco —que siguen siendo los mismos de siempre: Thom Yorke, los hermanos Colin y Jonny Greenwood, Ed O'Brien y Phil Selway— venían de una gira en la que habían tocado en vivo 177 de los 365 días de 1995, sobre todo en Estados Unidos.

Eso fue principalmente para dar a conocer The Bends, con el que habían conquistado a la prensa y a colegas como Alanis Morissette, que los tuvo como artistas invitados en su gira. (Acá, una de las canciones de The Bends, "Fake Plastic Trees":

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En el aire que respiraba Radiohead en esa época se sentía el aroma del triunfo del brit pop (Oasis, Blur, The Verve, Pulp), pero The Bends —que había salido a principios de 1995— tenía poco que ver con las botellas de champán que se descorchaban para festejar grandes ventas y conquistas de mercados internacionales de bandas británicas.

Aunque en las canciones de The Bends había un núcleo rockero con guitarras distorsionadas y percusión protagónica, también había otro tipo de sonidos y estructuras melódicas que insinuaban querer ocupar mayor lugar en las canciones.

Mientras otros eran celebrados en estadios por miles que —vaso de plástico de cerveza en mano— desafinaban alegre y colectivamente, la música de los muchachos con pinta un poco de nerds y otro poco de intelectuales, empezaba a dirigirse a ámbitos de menor exaltación, donde la introspección —con la angustia que la acompaña— y la reflexión dialogaban de igual a igual con el goce.

Empezaron a grabar OK Computer en su sala de ensayo, pero ahí no duraron mucho. Con quien había sido ingeniero de sonido en The Bends, Nigel Godrich, se instalaron en una mansión en la campiña inglesa, propiedad de la actriz Jane Seymour, a quien se la alquilaron durante seis semanas.

En ese ambiente, apartados de lo urbano, los cinco construyeron un disco que, por su sonido y atmósfera, remite a la tecnología y a un futuro que viene cargado de paranoia, incertidumbre y alienación.

Varias de las canciones ya estaban prontas. Hacia el final de la gira como Morissette, los cinco ya habían compuesto y probado en vivo varios de los temas que irían a parar a OK Computer: "Let Down", "Climbing Up The Walls", "Paranoid Android" y "No Suprises". Incluso tocaban temas como "Lift" que quedaron afuera del álbum pero figuran ahora en la edición aniversario aumentada, OKNOTOK 1997-2017.

El público, que había pagado por escuchar los himnos de rock alternativo de Morissette no imaginaba que estaba asistiendo al nacimiento del disco que refrescaría la música con sus primeros haces de sonidos que casaban a las guitarras con la "laptop".

Cuando estuvo pronto, los sellos que tenían que venderlo —EMI y Capitol— se encontraron con que no había lo que ellos pensaban que iba a haber: hits. No había ningún Creep, Part II, ni tampoco estaba esa atmósfera de The Bends que había seducido a los críticos y a otros músicos como los integrantes de R.E.M.

En su lugar, había 12 canciones que se nutrían tanto del rock como de la música abstracta (y algo anárquica) hecha con computadoras.

Pero por más que hubiese sonidos electrónicos, OK Computer no tenía nada que ver con la movida de música electrónica que por esa época hacía furor gracias a los discos de Daft Punk (Homework), David Bowie (Earthling) o Chemical Brothers (Dig Your Own Hole). Tampoco tenía mucho que ver con Pop de U2, The Colour of the Shape de Foo Fighters, Elegantly Wasted de INXS o Nine Lives de Aerosmith, todos ellos editados ese mismo año.

Contra los pronósticos de quienes estaban a cargo de su promoción y venta, el disco se fue al primer lugar de la lista de ventas en Inglaterra. En Estados Unidos no llegó tan alto, pero aún así llegó a certificarse como doble Disco de Platino.

El primer simple del álbum fue "Paranoid Android", un título que parece remitir directamente a la película Blade Runner y su historia de replicantes con sentimientos humanos.

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Esa canción de alguna manera sintetiza —en sus seis minutos y medio— la transición de Radiohead de banda de rock a banda "moderna": los cambios de clima y ritmos, las mutaciones de las texturas sonoras tradicionales del rock —como el solo de guitarra lleno de feedback y efectos en el final— hacia algo más impreciso y despegado de lo más conocido y "radiable".

Luego vendría Kid A, donde quemaron todos los puentes y, en cierta medida, nos abandonaron a todos. Pero antes dejaron a OK Computer como testimonio de lo que una banda pudo hacer para reconfigurar los elementos hasta ahí disponibles, estirando arreglos y melodías, incoporando referencias ajenas al universo rock y probando hasta dónde puede llegar una canción antes de convertirse en el sonido puro de un presente digitalizado e inmaterial.

Rememorar cómo sonaba el futuro

Es raro hablar de una edición aniversario en el caso de una banda que está tan identificada con una mirada hacia el futuro, pero el grupo —y sobre todo el cantante Thom Yorke— parecen más reconciliados con lo que implica el reconocimiento y el éxito comercial.

Luego de experimentar con distintas formas de lanzamientos de sus discos, como cuando subieron ellos mismos todo In Rainbows (2007) para quien quisiera bajarlo pudiera hacerlo sin costo alguno, vuelven al ruedo de ediciones más convencionales con el lanzamiento de OKNOTOK 1997-2017, una reedición aumentada del disco original.

En ella están, claro, los doce temas originales remasterizados en uno de los discos. Mientras que el otro consta de ocho lados B de los singles (hay algunos remixes también) y tres canciones inéditas, compuestas en la época de la gestación de OK Computer: Lift, I Promise y Man Of War, para la cual ahora se hizo este videoclip:

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En total se trata de 23 canciones que están publicadas en formato digital, un CD doble y tres discos de vinilos de 180 gramos. Quien compre algunas de las ediciones físicas, también tendrá un libro de 104 páginas con apuntes del cantante, además de un cuaderno de 48 páginas con dibujos del diseñador gráfico Stanley Donwood y del propio Yorke, que muestran cómo se fue gestando la estética fragmentada y algo opaca del álbum. Hasta ahora, según algunas notas publicadas —entre ellas por el servicio español de noticias EFE— el álbum de 1997 ha vendido unos ocho millones de ejemplares.

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Inspiraciones e influencias.

Antes

El título del álbum fue extraído de una frase en la Guía del autoestopista galáctico, del escritor inglés Douglas Adams, publicada por primera vez en 1979. Ahí, un personaje (Zaphod Beeblebrox) dice algo así como: "Ok computadora, quiero el control manual ahora".

Después

Muse es una de las bandas para las que OK Computer fue un disco importante. Pero la lista de grupos que fueron influidos por los caleidoscopios sonoros de Radiohead también incluyen a TV On The Radio (que titularon unos de sus discos Ok Calculator), Queens Of The Stone Age, UNKLE y Grizzly Bear, entre otros.

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