MÚSICA

Ringo Starr: el baterista más famoso del mundo celebra sus 80 años

Este martes, el exbeatle celebrará sus 80 años de la mano de un recital en streaming que incluirá la participación de Paul McCartney. Este es un buen momento para repasar su obra.

Ringo Starr fue el bateriasta de la banda The Beatles. Foto: EFE
Ringo Starr fue el bateriasta de la banda The Beatles. Foto: EFE

"¿Cuál es tu beatle favorito?”. Ante esa clásica pregunta parece que solo hay dos respuestas posibles. Los fanáticos del lado más rockero y rebelde del cuarteto siempre eligen a John Lennon, mientras que los seguidores de las canciones de amor y de la genialidad musical nombran a Paul McCartney. A veces, algún transgresor elige a George Harrison por sus solos de guitarra y por las grandes canciones que escribió en los últimos discos del grupo. Son pocos los que eligen a Ringo Starr sin vacilar. Sin embargo, el baterista que cumple 80 años este martes fue fundamental en la consolidación del sonido de The Beatles.

A Ringo, cuyo verdadero nombre es Richard Starkey, se lo suele relacionar con la cara simpática del grupo y es objeto de varios chistes entre fanáticos (“Ni siquiera era el baterista más talentoso del grupo”, aseguran algunos, haciendo referencia a las aptitudes de McCartney con el instrumento), pero su talento con las baquetas era excepcional. Es más, en 2011 la revista Rolling Stone lo nombró el quinto mejor baterista de la historia.

Claro que el inglés no tenía la explosividad de Keith Moon y de John Bonham y mucho menos la muñeca de Charlie Watts, pero lo cierto es que su aporte creó una nueva forma de tocar la batería. “No hago solos”, resumió Starr a La Nación en una entrevista publicada en 2013. “En muchas de las canciones de los Beatles solo trataba de mantener el beat, sostener el tiempo y, si se necesitaba, levantar un poco y volver al ritmo”. 

Ringo, que nunca quiso el protagonismo —el único solo de su vida se escucha en “The End” y se grabó tras la insistencia del resto del grupo—, ayudó a cambiar la concepción de que un baterista podía ser mucho más que solo un acompañante.

Y eso queda clarísimo en algunos de los clásicos a los que le puso voz: los imbatibles “Yellow Submarine” y “With a Little Help from My Friends"; la rockera “I Wanna Be Your Man”; y la fantasiosa “Octopus’s Garden”. Cada vez que Ringo pasaba a ser el protagonista, demostraba que podía hacer mucho más que marcar el ritmo. En todas las entrevistas, shows, fotografías y hasta películas del grupo, el hombre de voz nasal, gran nariz y una enorme simpatía siempre se terminaba metiendo al público en el bolsillo. 

Desde 2015 forma parte del Salón de la Fama del rock and roll y bateristas como Phil Collins y el ex Nirvana Dave Grohl lo tienen como un gran referente.

Desde el final de The Beatles, Ringo comenzó con una carrera solista de la que nacieron algunos hits (como “Photograph”, “It Don’t Come Easy” y “Weight Of The World”), grabo grandes discos como Ringo, Goodnight Vienna, Times Takes Time y Ringo 2012, y acompañó a numerosas leyendas musicales en varios momentos históricos: El concierto de Bangladesh, The Last Waltz (de The Band) y El concierto por George.

Pero, en todos estos años, lo que más fruto le ha dado es salir de gira. En 1989 creó la All-Star Band, un supergrupo formado por artistas que cosecharon varios éxitos, y giró por escenarios de todo el mundo. Y, en 2013, unos cuantos uruguayos pudieron escuchar al baterista en vivo cuando ofreció un show memorable en el Conrad de Punta del Este.

En aquel show Starr se dedicó a repasar la mayoría de canciones que grabó junto a The Beatles, presentó solo cuatro temas de su carrera solista —sabía que el público había ido por otra cosa— y le dio espacio a sus colegas para que repasaran sus éxitos. Durante casi dos horas se escuchó un combo con grandes éxitos de los sesenta, los setenta y los ochenta.

Ringo Starr y Steve Lukather en el show de Punta del Este. Foto: Archivo El País.
Ringo Starr y Steve Lukather en el show de Punta del Este. Foto: Archivo El País.

Gregg Rolie, que tocó con Santana, brindó una versión de “Black Magic Woman” y “Oye cómo va” —que hizo que un Berch Rupenian eufórico bailara sin parar en su silla—; Steve Lukather revivió los clásicos de Toto “Hold the Line”, “Africa” y “Rossanna”; y Todd Rundgren cantó “I Saw the Light”.

Era un show privado y Ringo, que en ese momento tenía 73 años, salió al escenario con unos chupines negros, una camiseta negra con una enorme estrella dorada en el pecho y sus clásicos lentes negros.

Esa noche de noviembre, el baterista de la banda más famosa de la historia se paró en un escenario local para recordarle a los uruguayos que él también fue una pieza esencial de The Beatles. Se sentó detrás de la batería, lanzó unos cuantos “peace and love”, pasó al frente del escenario, bailó un poco, se rió bastante y hasta tocó “Photograph” a pedido de alguien del público.

El foco, claro, estuvo puesto en clásicos de The Beatles como “Yellow Submarine”, “Honey Don’t”, “I Wanna Be Your Man”, "Don't Pass Me By" y “With a Little Help From My Friends”, que fueron coreadas por un público que incluía al expresidente Jorge Batlle. “Esta no la voy a presentar, porque cualquier persona, en cualquier idioma, la sabe”, dijo antes de dar paso a los primeros acordes de “Yellow Submarine”.

Su simpatía, la euforia de revivir los clásicos que marcaron a varias generaciones y el enorme manejo que el baterista tuvo del show, hizo que, al menos por unas dos horas, una gran cantidad de los asistentes no dudaran en decir que Starr era su beatle favorito.

Y, para celebrar sus 80 años, mañana se realizará un show en streaming que incluirá a Paul McCartney y a otras estrellas. Se transmitirá por redes sociales, habrá material inédito de recitales y homenajes a cargo de sus colegas. Será el momento ideal para repasar su obra y celebrar que el exbeatle está más activo que nunca.

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