Fotogalería

Un repaso a lo que fue el show de Fito Páez en el Teatro de Verano

El viernes, el argentino presentó su disco La ciudad liberada ante más de 4.000 personas

Fito Páez presentó "La ciudad liberada" en el Teatro de Verano. Foto: Marcelo Bonjour
El músico alternó entre el piano y la guitarra, sostenido por una buena banda y con Julieta Rada como corista. Foto: Marcelo Bonjour
El repertorio se enfocó bastante en sus nuevas canciones, pero hubo tiempo para un montón de éxitos. Foto: Marcelo Bonjour
Y la lluvia que el viernes molestó en la tarde, fue bastante piadosa con las más de 4.000 personas que fueron al Teatro de Verano. Foto: Marcelo Bonjour
El rosarino dio un gran concierto. Foto: Marcelo Bonjour

La lluvia, como su última vez en este escenario, estuvo amenazando —más bien molestó— desde la tarde, pero para cerca de las 21.30, cuando comenzó el concierto, ya no hubo amenaza ni molestia para el público presente. El viernes, Fito Páez presentó su último disco en un Teatro de Verano colmado, y otra vez fue una fiesta.

No fue la misma fiesta que cuando vino a festejar el aniversario de Giros, hace un par de años, pero valió la pena, sobre todo para los que lo vieron por primera vez. El rosarino está en un gran momento —La ciudad liberada lo refleja, acercándose mucho a algunos momentos de sus primeros discos— y lo demostró a lo largo de un par de horas, en las que estuvo muy ajustado tanto en el piano como en la voz y en la guitarra, en los pocos tramos que se volcó a ese instrumento.

Hubo sí algunos detalles en el primer tramo (un reto al sonidista por cómo se escuchaba la voz de Julieta Rada, que hizo los coros y respaldó su voz cada vez que fue necesario; y cierta tensión en el escenario), que aflojaron primero cuando Páez reconoció que se había levantado "rayado", y después con la versión de "El amor después del amor".

Ahí, el dúo que Páez hizo con Rada, que no sólo es muy buena cantante sino que tiene presencia escénica, fue realmente poderoso, y definió que la segunda mitad del show fuera más que fluida.

Y a su alrededor, Diego Olivero en bajo, Gaston Baremberg en batería, Juan Absatz en teclados y programaciones y Juani Agüero en guitarra (y con un par de instancias para lucirse) le dieron el soporte justo.

El rosarino alternó los temas más rabiosos y de alguna manera oscuros de La ciudad liberada (a excepción de "Aleluya al sol", que es más un canto de alegría), con el romance y la alegría pop que a grandes rasgos engloba a muchos de sus éxitos. Pero también estuvieron "Tumbas de la gloria" o "Ciudad de pobres corazones", porque con casi todas las emociones, Páez ha encontrado buenos resultados, y eso quedó claro el viernes pasado.

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados
Te recomendamos
Max caracteres: 600 (pendientes: 600)

º