OBITUARIO

Un repaso a la carrera y el legado de Little Richard, el arquitecto del rock and roll

Little Richard falleció el sábado a los 87 años. Sus canciones y su presencia escénica definieron la estética del rock and roll de los cincuenta. A continuación, un repaso a su vida y obra.

Little Richard. Foto: Archivo
Little Richard. Foto: Archivo

Con la muerte de Little Richard se pierde una parte fundamental de la historia del rock and roll. El sonido explosivo de sus canciones, su piano eufórico, los gritos rebeldes y sus letras con aires sexuales impactaron tanto en la generación que definiría el rock como el sonido del siglo XX que, sin la presencia de Richard, el sonido de Elvis Presley, James Brown, The Beatles y The Rolling Stones no hubiese sido el mismo.

“Little Richard fue una de mis mayores influencias durante mi adolescencia”, escribió Mick Jagger en su cuenta de Instagram para despedirlo. “Su música mantiene la misma energía cruda que cuando sonaba en los cincuenta. Cuando salimos de gira con él, cada noche observaba sus movimientos para aprender cómo entretener e involucrar a la audiencia”.

Como explica Jagger, la influencia de Little Richard trasciende el plano musical. Junto al movimiento de pelvis de Elvis Presley y el “paso del pato” de Chuck Berry, los movimientos de Richard sobre el escenario terminaron de darle sentido al sonido eufórico del rock and roll de los cincuenta. El personaje que construyó gracias a su cresta, ese maquillaje andrógino, su ropa extravagante y su bigote fino, también establecieron el camino del espectáculo del rock. La imagen de Prince le debe mucho el artista. “Prince es el pequeño Richard de su generación”, dijo el músico en una entrevista televisiva de 1989. “¡Yo usaba ropa morada antes de vos!”.

Para entender la revolución musical que significó Richard, es necesario escuchar Here’s Little Richard, su disco debut de 1957. Esa portada naranja, que incluye una fotografía que inmortaliza su clásico grito y ese bigote tan fino, invita a perderse en una fiesta de 27 minutos donde el baile y la crudeza son una constante. “A-wop-bop-a-loo-bopp-a-lop-bam-boom” abre “Tutti Frutti”, los dos minutos y medio que resumen perfectamente el espíritu del rock de los cincuenta. Hay sexualidad, arreglos de vientos, un piano boogie woogie  (usado con tanta fuerza que parece funcionar como elemento percusivo), un ritmo bien rápido y numerosos gritos. El baile se vuelve irresistible.

La lista de canciones de ese disco permite trazar un mapa con la influencia que ese álbum tendría en la escena musical de Estados Unidos e Inglaterra. “Ready Teddy” y “Rip It Up” serían versionadas por Elvis, mientras que “Long Tall Sally” ("Sally la lunga", según  se muestran los vinilos uruguayos que se encuentran en la feria de Tristán Narvaja) tendría su versión definitiva en 1964 gracias al grito pelado de Paul McCartney al frente de The Beatles. En 1975, John Lennon grabaría varias de las canciones de este disco en Rock ‘n’ Roll.

Obviamente, la revolución de Richard no se limitaba a las fronteras de su idioma. En 1959, el grupo mexicano Los Teen Tops grabaron “La plaga” -una versión libremente traducida de “Good Golly Miss Molly”-, que se convertiría en uno de los primeros grandes éxitos del rock en español.

historia

La vida de Little Richard

Little Richard nació en Macon (Georgia, Estados Unidos) el 5 de diciembre de 1932 bajo el nombre de Richard Wayne Penniman. Tuvo 11 hermanos y se crió junto a familiares predicadores. “Nací en los barrios bajos. Mi papá vendía whisky ilegal”, le dijo a la revista Rolling Stone en una entrevista de 1970. Empezó cantando en el coro de una iglesia y a los 13 años dejó su hogar luego de que su padre lo discriminara por ser gay. Se mudó con una familia blanca y, mientras trabajaba en un puesto de comida en el Auditorio de Macon City, se dedicaba a escuchar a los grandes del R&B, blues y country.

Su momento le llegó a principios de 1950, cuando triunfó en un show de talentos celebrado en el Tick Tock Club de su ciudad. En 1951 firmó con RCA Records y debutó con las canciones “Taxi Blues” y “Every Hour”. Esta última, con aires bluseros, se convirtió en un éxito en su ciudad. Sin embargo, durante los siguientes cinco años, su carrera no terminó de despegar. En 1956, gracias al simple “Little Richard’s Boogie” (grabado junto a Johnny Otis) la cosa comenzó a andar. En esa canción reemplazaba el blues y el R&B por el sonido explosivo que definiría su legado.

Un día, mientras trabajaba lavando platos en una terminal de ómnibus -un puesto que consiguió para ayudar a su familia luego de que su padre fuera asesinado- llegó la revolución. Como si fuese una epifanía, inventó el famoso scat que abre “Tutti Frutti” mientras lavaba platos. Le envió una cinta con un demo de la canción al sello Speciality Records y lo contrataron. El resto es historia.

A partir de ese momento comenzó a grabar las canciones que formarían parte de Here’s Little Richard (1957) y participaría de varias películas que terminaron de definir la imagen del rock and roll: Don’t Knock the Rock (1956) y Tú sabes lo que quiero (1957). Pero, en el mismo año en que lanzó su debut, Richard sorprendió al mundo al anunciar que dejaría la música para dedicarse a la religión y se convirtió en un predicador. Mientras tanto, su discográfica publicaría dos grandes discos más, Little Richard (1958) y The Fabulos Little Richard (1958), con temas que había grabado anteriormente.

A lo largo de los años haría varias reapariciones, haciendo algunas giras y retomando el rock. Pero su foco estuvo en la música gospel. Sin embargo, gracias a la serie de éxitos que grabó en los cincuenta, Little Richard le presentó el sonido del rock and roll a toda una generación. Y en ese terreno su legado es inmortal. Redescubrir su obra es la mejor manera de homenajear al arquitecto del rock and roll. Este es el momento.

homenaje

Bob Dylan: "Él era mi luz guía cuando yo era un niño"

Luego de que se publicara la noticia de la muerte de Little Richard, varias leyendas musicales se tomaron un momento para homenajear al cantante estadounidense. Entre ellos, destaca Bob Dylan, quien publicó un emotivo mensaje en su cuenta de Twitter. "Acabo de escuchar las noticias sobre Little Richard y estoy muy triste. Él era mi estrella brillante y mi luz guía cuando era un niño. Él fue el quien me movió a hacer todo lo que haría. Hice algunos shows con él en Europa a principios de los noventa y pasé mucho tiempo en su camerino. Siempre fue generoso, amable y humilde. Y aún era explosivo como intérprete y músico. Todavía se puede aprender mucho de él", escribió.

"En su presencia, él siempre fue el mismo Little Richard que escuché por primera vez y que me dejó impresionado. Cada vez que lo tenía cerca me sentí el mismo niño que lo escuchaba. Por supuesto que vivirá para siempre, pero es como si una parte de tu vida se hubiera ido con él".

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