MÚSICA

Un regreso bien popero y con un claro destinatario

Kesha lanzó su tercer disco solista, Rainbow.

El eterno femenino de una imaginativa pintora
Kesha

Cinco años han pasado desde que Kesha (antes Ke$ha) lanzó su disco, Warrior. La demora se debe a que desde hace algunos años se vio envuelta en el famoso pleito por abuso sexual con su productor Dr. Luke, por eso este disco tuvo su atraso para salir al mercado.

Lo importante es que Kesha tiene nuevo disco, Rainbow. Éste consta de 14 canciones y cuya finalidad parece ser la respuesta, descarada como es su estilo, a Dr. Luke y al sistema judicial de su país, más allá de que es un disco bien pop, típico del estilo de la cantante de 30 años.

Esta Kesha es más madura, abierta y honesta en sus letras, mientras su voz sigue siendo reconocible. El disco tiene un mensaje para que su público escuche fuerte y claro lo que ella le quiere decir. Aunque no se refiera directamente a Dr. Luke, deja entrever en la canción "Learn to Let Go" que el cuco debajo de mi cama ("a boogieman under my bed") es el productor musical.

Así, este tercer álbum de la cantante es una proclama, un poco panfletaria, contra cualquier persona que la ha dañado en el pasado.

Así, en el disco se pueden encontrar otras referencias a personas, aunque lo interesante de Rainbow es su música. El repertorio no es ese pop chato y previsible centrado en la existencia de una mujer entre la transición de juventud a la adultez. Y eso se nota en las los primeros sencillos que salieron, como "Hymn", "Learn to Let Go", que carcen de abuso de efectos de sonido para darle, seguramente, un toque más dramático a las canciones. Y si se quita esa manipulación que se realiza en la post-producción, lo que queda es una cantante con una voz espectacular, que además, sabe aprovecharla.

El resto de este Rainbow es caótico en el buen sentido, mezclando ingeniosamente estilos y géneros musicales. Como la fusión que hace en "Let Em Talk", donde esos coros millenials se mezclan con el rock más punk de los Eagles Of Death Metal; y también hay alguna influencia de Mark Ronson en "Woman" y hasta Dolly Parton, con quien canta a dueto el clásico "Old Flames (Cant Hold a Candle to You)".

Un disco catártico que le permite despacharse y contar lo que ha tenido que vivir en estos años donde su nombre ha sonado más por su pleito judicial, que por sus canciones.

Así, Kesha está en un lugar diferente y, después de haber perdido el signo de dólar de su nombre artístico, pasó a convertirse en un símbolo que defiende a las mujeres de la opresión machista. Y escuchando este Rainbow se demuestra que la cantante está a la altura de este nuevo desafío musical.

Kesha

Disco: Rainbow

Duración: 48 minutos

¿Está online? Sí, está en Spotify desde el viernes.

¿Está bueno? Sí, es bien pop, aunque incluye alguna canción country.

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