PREMIO

Recorriendo los discos de Hugo Fattoruso, un artista con una carrera que vale un Grammy

El miércoles, Hugo Fattoruso recibirá el Grammy a la Excelencia Musical de la Academia Latina de la Grabación, antes de viajar charló con El País

Hugo Fattoruso. Foto: Leonardo Mainé
Hugo Fattoruso habla sobre su carrera y sus discos. Foto: Leonardo Mainé

El miércoles, Hugo Fattoruso recibirá en Las Vegas el Grammy a la Excelencia Musical de la Academia Latina de la Grabación. También se lo darán a Eva Ayllón, Joan Baez, José Cid, Lupita D'Alessio, Pimpinela, Omara Portuondo y “El Puma” Rodríguez.

Hugo Fattoruso me recibe en su casa de La Comercial, un miércoles en la mañana. Tras caminar por el pasillo estrecho del lugar donde vivió la mayor parte de su vida, llegamos a su cuarto. Apenas pasamos la puerta -que está llena de pegotines de sus recitales- un placard blanco resalta entre varios estantes cargados de discos y libros de música. En una de sus puertas hay un calendario que congelado en abril de 2003: tiene la foto de una comparsa en las Llamadas.

Hugo Fattoruso. Foto: Leonardo Mainé
Hugo Fattoruso. Foto: Leonardo Mainé

Al lado del placard se ven un Butsudan (un objeto de protección de símbolos budistas que se utiliza en Japón) y caligrafías japonesas. Hay un dulce olor a incienso en el ambiente. Nos acercamos al piano Challen vertical que le agrega todavía más madera al ambiente; prendo el grabador. Sobre el atril reposa la partitura de “For You To Be Proud”, la canción que cierra el disco Hugo Fattoruso y Barrio Opa (2018).

La excusa de esta charla con El País es el reconocimiento a la Excelencia Musical que la Academia Latina de Grabación, de los Grammy Latino, le otorgará el miércoles en Las Vegas. Al día siguiente, participará de la ceremonia de premios gracias al disco Tercer viaje, de Dos Orientales -su dúo con el percusionista japonés Yahiro Tomohiro-, que compite en la categoría de mejor álbum de jazz.

Hugo Fattoruso, Yahiro Tomohiro
Hugo Fattoruso y Yahiro Tomohiro, amigos orientales. Foto: Archivo

“Va a estar bueno. Estos son reconocimientos que a uno le dan alegría”, dice el músico, sentado frente al piano. “Además va a ser una ‘fattoruseada’ muy emotiva”. Aparte del premio, la ceremonia será la excusa perfecta para un nuevo reencuentro con sus hijos repartidos por todo el mundo: se encontrará con Luanda y con Francisco (que vive en Los Ángeles), Christian (en Seattle) y Alex (que vive en Ámsterdam).

Mirando discos

Mi idea es repasar algunas piezas de su discografía repartida en numerosos proyectos: Hot Blowers, Los Shakers, Opa, Dos Orientales, Barrio Opa, Barrio Sur, Ha Dúo, Trío Fattoruso, Cuarteto Oriental; son tantos que, sin exagerar, podrían hacer interminable este párrafo.

El primero que aparece es Varios nombres, su primer disco solista, publicado en 1986. “Ese disco es fantástico”, dice mientras sostiene el vinilo, cuya portada muestra un retrato en negativo del músico. “Y existe gracias a Jaime Roos”. Fattoruso grabó las canciones y las mezcló para sacarlas por el sello Orfeo. Pero, antes de lanzarlo uno de los encargados del sello quiso archivar el proyecto luego de un “desentendimiento impresionante”. Tras la insistencia de Roos, el disco se editó

El libro cuenta la historia de Los Shakers de punta a punta.
Hugo Fattoruso en Los Shakers. Foto: Archivo Familia Fattoruso

Y el resultado es excelente. “Tus ojos”, la canción que abre el disco, es una de las más hermosas de su discografía. La letra está dedicada a dos amigos presos en la dictadura por tener un “porro de un centímetro” y “habla sobre querer ayudarlos”. Fattoruso recuerda que cuando menciona a los meses del año, septiembre tiene un lugar especial. “Es el mes que nació mi madre”, dice. “También le dedico una parte a mi hermano, en la que hablo sobre los sueños”.

“Marinera Bel” y “El hombre del planeta tierra” fueron compuestas junto a Chico Rodrigues mientras vivía en Río de Janeiro. De esa época, entre 1981 y 1983, el músico recuerda cómo sobrevivió un año y medio sin un teclado. “No podía practicar ni estudiar, así que le pinté una teclas a un cartón. Geraldo Azevedo me ayudaba y me alquilaba el instrumento, pero si alguien me invitaba a una grabación que era a las once, yo me iba a las nueva para poder practicar. Siempre tenía que convencer al de seguridad para que me dejaran pasar antes”, dice y sonríe.

Hugo Fattoruso. Foto: Fernando Ponzetto
Hugo Fattoruso. Foto: Fernando Ponzetto

Entre los vinilos que llevé está Magic Time, la obra maestra de Opa, grabada en 1977. Pero, en vez de la lista de canciones, Fattoruso se concentra en la foto de la contratapa. Lo muestra parado en la calle y vestido de smoking. Detrás de él hay una camioneta. “Esa foto era de mi trabajo en bodas. A falta de laburo había que salir y darle con todo”, relata. Es que, mientras sorprendía a músicos como Herbie Hancock y Airto Moreira con el jazz fusión de Opa, Fattoruso sobrevivía tocando standards de Frank Sinatra y Ella Fitzgerald en fiestas de casamiento. “Era otra bienvenida fuente de ingresos”, dice.

Parece estar más entusiasmado en hablar de sus proyectos del presente que de los del pasado (tal vez por eso es que ni se me ocurrió llevar un disco de Los Shakers). Lo compruebo cuando le muestro Neo, el disco debut de 2013 de Ha Dúo, su proyecto con la percusionista Albana Barrocas. Cuando le comento que “La caricia” es una de mis canciones preferidas de su obra, se ríe un rato. “Qué bueno. Me encanta lo que logramos con Albana”, dice. “Este es el comienzo del dúo. Estamos los dos como medio infantiles pero estábamos muy contentos”. Esta vez sí se concentra en la lista de canciones y celebra las versiones de “La casa de al lado” (Fernando Cabrera), “Loco de amor” (Ruben Rada) y “Una vez más” (Jaime Roos). “Con Albana adoramos este disco”, comenta.

Hugo Fattoruso. Foto: Ariel Colmegna
Hugo Fattoruso. Foto: Ariel Colmegna.

En eso, nos sorprende el timbre de la casa. Es un veinteañero que lo invita a grabar teclados en una de las canciones de su banda. “El lunes me voy a Estados Unidos y después voy a estar complicado. Lo dejamos para enero. Escribime al mail y arreglamos”, le responde Fattoruso. Apenas vuelve me dice: “Es un muchacho de acá a la vuelta que tiene un pequeño estudio y me invitó a participar de un disco”. Así es un día en la vida de Fattoruso.

Para retomar la entrevista, paso al disco Trío Fattoruso, que se grabó en vivo en 2005 en Medio y Medio. “Este me parece uno de los mejores trabajos en los que he participado”, dice, con una sonrisa mientras levanta el disco. “Es muy emotivo porque son los tres Fatto ahí”. El álbum está grabado junto a su hermano Osvaldo (fallecido en 2012) y a su hijo Francisco, y funcionó como una resurrección del Trío Fattoruso original, que nació a mitad de los 50, cuando Hugo y Osvaldo tocaban standards de jazz con su padre. “En términos de quilates, a este disco le doy el más alto. Las composiciones de Francisco y el trabajo de mi hermano me encantan”, dice. “Anduvimos bien”.

Para traer este repaso de su discografía a la actualidad, le menciono el disco Tercer viaje, de Dos Orientales. El CD está en uno de los estantes ubicados al lado del piano. “¿Este lo tenés?”, me pregunta, mientras sostiene a ese álbum nominado al Grammy Latino. “No”, respondo. “Bueno, ahora lo tenés”, dice, y me lo regala. Este dialogo y el regalo se repiten con varios de sus discos de la repisa. Así, volví a la redacción con los discos Barrio sur, Disco redondo y Acorde On.

Tercer viaje fue grabado para un sello japonés, pero el capo de Diego Martínez de Montevideo Music Group, lo reeditó acá”, dice Fattoruso. “Gracias a que él lo presentó está nominado a los Grammy Latino”. Se grabó entre Japón y en Uruguay, e incluye a Albana Barrocas, Diego Paredes, Noé Núñez y Fernando Núñez como invitados. “Nos encanta este disco y ya tenemos ganas de grabar otro”, comenta.

“¿Qué planes tenés para el año que viene?”, le pregunto. “Pará que voy a buscar algo”, responde. Y es una cuadernola que oficia de agenda improvisada. En una hoja están anotados todos sus compómisos para 2020 como si se fuera una lista para el supermercado.

Empieza a enumerar: el regreso de Jaime Roos en agosto (de lo que aún no tiene nada para contar); una nueva gira por Japón entre septiembre y noviembre; un recital con el Trío Oriental en Buenos Aires en febrero; dos recitales con Dos Orientales en un crucero japonés para junio, la grabación de un disco con una cantante de tango para enero y la participación de HA Dúo en un festival de jazz de Florianópolis.

“Pah, hay varias cosas”, dice con una carcajada. A los 76 años, parece que Hugo Fattoruso, el que recibirá un Grammy por esa carrera que acamos de repasar, no piensa ni un momento en retirarse.

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