CRÍTICA

Un rato en la casa de un maestro

Fue muy original la idea de retrotraernos a la época de Rossini y llevarnos unas horas a su casa en Paris donde acostumbraba recibir. En esas reuniones el centro eran la música y los manjares del anfitrión.

El guión de María Caamaño estuvo muy bien expuesto por los actores Alejandra Wolff y Daniel Spinno que oficiaban de preámbulos a las interpretaciones vocales. La incondicional admiración de Rossini por Mozart se vio ilustrada por fragmentos de La Flauta Mágica y Las Bodas de Fígaro a cargo de alumnos de la Escuela de Arte Lírico: las sopranos María Victoria Píriz y Debora De León, la mezzosoprano Anna Pimentel y el barítono Álvaro Godiño.

Sus desempeños fueron satisfactorios, en particular Godiño por su hermoso timbre, excelentes agudos y calidad interpretativa. Es el más promisorio barítono de hoy. Entre los asiduos invitados a la casa de Rossini estaban Charles Gounod y Camille Saint-Saëns. Del primero se escucharon "Serenade", "Au rossignol" y el aria "Ô Dieu, que de bijoux" de Fausto. La segunda estuvo a cargo del tenor Gonzalo Fletcher; estuvo correcto.

El aria de las joyas fue cantada con musicalidad y fineza por la soprano francesa Nora Nahoun. Se escuchó por primera vez la versión cantada del poema sinfónico "Danza macabra" de Saint-Saëns sobre el texto de Cazalis por la mezzosoprano compatriota Mariella Nocetti. Si bien preferimos la versión orquestal esta reducción para canto y piano sirvió para que Nocetti luciera sus dotes histriónicas. Luego se hizo referencia a dos detractores de Rossini, Wagner y Berlioz. Nocetti ilustró cantando "Mignonne" de Wagner y "Villanelle" de Berlioz; ambas con interpretaciones aceptables.

Rossini sentía profunda admiración por el joven compositor Vincenzo Bellini. Recordando su ópera Norma la soprano rusa Yana Ivanilova cantó el aria "Casta Diva". En esta bellísima página se apreció la aterciopelada voz de Ivanilova y su excelente escuela de canto. Luego de cinco canciones de Rossini por estudiantes, el tenor uruguayo Leonardo Ferrando interpretó brillantemente el aria "Languir per una bella" de la ópera Litaliana in Argel.

Esto reafirmó su carrera ascendente en Berlín donde está radicado . La consagrada mezzosoprano española Nancy Fabiola Herrera deslumbró con su interpretación de "Mon coeur souvre a ta voix" de Sansón y Dalila de Saint-Saëns. El broche de oro ue el "Caro nome" de Rigoletto de Verdi por la soprano norteamericana Nadine Sierra quien demostró otra vez que no canta sólo con la garganta sino con el corazón. Los cuatro pianistas hicieron gala de su oficio sobresaliendo Elena Khan y Jerome Tan.

Una noche en lo de Rossini

Gala Lírica con Debora De León y María Victoria Píriz (sopranos), Mariella Nocetti y Anna Pimentel (mezzosopranos), Gonzalo Fletcher (tenor), Álvaro Godiño (barítono). Invitados especiales: Norma Nahoun ,Yana Ivanilova y Nadine Sierra (sopranos), Nancy Fabiola Herrera (mezzosoprano) y Leonardo Ferrando (tenor). Pianistas acompañantes: Carla Ferreira, Marcelo Ayub, Elena Khan y Jerome Tan. Narradores: Alejandra Wolff y Daniel Spinno. Guión: María Julia Caamaño. Sala Verdi, 1° de agosto.

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