FRANNY GLASS

"Ya no quiero tener todo el control"

A una década de su primer disco solista, Franny Glass (nombre artístico de Gonzalo Deniz) repasa parte de su pasado, pero dice que lo mejor está por venir.

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Franny Glass. Foto: Ariel Colmegna

El cantante y compositor sigue buscando en las diferentes vetas que ofrece la canción de autor y hoy estará en el boliche Rio, en la renovada Plaza Mateo. Ahí va a recorrer lo más significativo de su repertorio y, de paso, adelantar algún tema del próximo disco, que por ahora lleva el título tentativo Desastres naturales. Oso Polar será la banda invitada y el cantante de La Vela Puerca, Sebastián Teysera, será el musicalizador. Es una oportunidad para acercarse al nuevo Franny Glass. Uno que —según dice— tocará menos veces en vivo.

—¿Cómo es eso que vas a tocar menos?

—Vengo de dos años de tocar una vez por mes, solo o en dúo con Matías González, con quien vengo tocando desde hace bastante. Además, estoy preparando un disco nuevo. Entonces, la idea es tocar menos, y en formato banda.

—¿Cómo se va a llamar ese disco? ¿Ya está pronto?

—Por ahora, se va a llamar Desastres naturales, aunque no es seguro que quede. Pero las canciones ya están. En total tengo 14 pero quiero que sea un disco de 10, 11 canciones.

—¿Cómo es integrar una banda? Más allá de que tocás y has tocado con otros músicos, muchos te identifican como un artista que se para frente a un micrófono con su guitarra.

—Sí, en cierta manera es un mundo nuevo para mí. Yo nunca había incorporado secuencias a mis canciones, ni vientos. Ahora sí. Pero estoy cada vez más a gusto con lo colectivo. Si bien tengo la última palabra, estoy delegando mucho más. Para el nuevo disco estoy trabajando con un amigo, Matías Paparanborda, que es artista visual y escritor, para desarrollar juntos los aspectos visuales del disco, el título, cosas así. Necesitaba ayuda para desentrañar esos aspectos. No quería tener todo el control.

—¿De dónde viene eso de Desastres naturales?

—En parte, tiene que ver con reflexiones en torno a la oposición natural-artificial. Una ciudad, ¿es un paisaje natural o artificial? Y también tiene que ver con ver desastres naturales no como fenómenos del clima, sino como las tragedias cotidianas de los seres humanos.

—¿Y de dónde salen esas reflexiones?

—Un poco por el hecho de ser padre de un hijo de un año y medio, de preguntarme a qué mundo lo estoy trayendo. Mis canciones son, generalmente, ficciones. No hablo de mi vida, eso me pondría incómodo. Y hay un tema con las canciones a los hijos... O sea, siento que no tengo capacidad de poner en una canción lo que me pasa respecto a tener un hijo, me quedo corto. Por otro lado, si es una canción para un hijo, nadie te va a decir que es una mierda, ¿no? (ríe). No me quiero poner en ese lugar.

—¿Por qué hacés este desvío artístico?

—En parte es el azar. Y en parte porque cambié de opiniones sobre ciertas búsquedas. Cuando empecé a pensar en el disco, quise hacer uno que fuera el resultado de mi realidad, de vivir en Montevideo, de tener que trabajar de otra cosa para poder vivir. Hacer algo que esté a mi alcance, no magia. Pero cambié de opinión. Y me propuse justamente hacer magia (ríe). Además, quise hacer algo opuesto a Planes (2014), romper con las canciones bien estructuradas y con muchos estribillos.

—O sea, que no fuera tan pop.

—Claro. Quería hacer algo más extremo. Pero me di cuenta con el tiempo que empezaron a salir canciones con estribillos. ¡Porque a mí me gusta la canción! Se equilibró.

—Hace un tiempo, dijiste que cuando ibas presentarte en otros países eso te motivaba a ser "cada vez más uruguayo" en tu música. ¿Eso te sigue pasando?

—Sí, aunque eso está cada vez más en armonía con Leonard Cohen, Dylan, Beatles, Blur, las cosas que empecé escuchando. Con eso me pasó algo similar a lo que recién decía del nuevo disco: arranco con un impulso bastante extremo y luego las cosas se van asentando y equilibrando. Tuve un período en el cual solo quería hacer milongas. Y eso no podía convivir con otras cosas.

—¿Cómo es celebrar 10 años y hacerlo en un boliche?

—Tengo un concierto más grande planificado para más adelante. Pero en los hechos este concierto es eso: mis 10 años en la música. En mayo de 2007 me presenté por primera vez en vivo y tenía mi primer disco.

—¿Cómo han sido estos primeros 10 años?

—Hay cosas para celebrar del pasado, pero las cosas para celebrar también tienen mucho que ver con lo que se viene.

—¿Te hiciste tu lugar, se te presta atención?

—Me parece que sí. Pero me pasa que... Mis discos no están en las disquerías, por ejemplo. El próximo disco que saque va a ser mi sexto trabajo, no soy un artista que recién arranca.

—Otro cambio reciente es que ahora formás parte de un trío, El Astillero.

—Eso es algo que tampoco había hecho, componer de manera horizontal con otros. Me encanta, porque ocupa un lugar totalmente distinto en mi cabeza.

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