música - entrevista a josé luis rodríguez

El Puma Rodríguez: felino con canas y mucho sabor

El cantante venezolano vuelve a Uruguay el 8 de diciembre, y habló en exclusiva con El País.

El eterno femenino de una imaginativa pintora
José Luis Rodríguez, el Puma. Foto: Difusión

"Dimelo tú hace cuánto tiempo no voy, yo me olvidé”, dice José Luis Rodríguez a pocos segundos de atender el teléfono para conversar con El País. Con un acento que se confunde entre venezolano y argentino (dice “yo” pronunciando con fuerza la y) el cantante habla con entusiasmo de su pronto regreso a Uruguay y se excusa en eso de que “el pasado no cuenta” para obviar su última visita.

El hombre se mantiene jovial, conserva su particular cabellera y nunca pierde la seducción, a pesar de que conteste con muy poquitas palabras todo lo que se le pregunta. Y dice que no mira al pasado, más allá de que el próximo 8 de diciembre en el Teatro El Galpón festejará su exitoso medio siglo de carrera artística.

“Son más de 50 en realidad, ¡no me quites los años!”, avisa. “Son como 55, no tengo problema con eso, pero tú pone más de 50 y quedamos todos bien”, añade casi en tono de broma.

De trayectoria tiene más de 50, entonces, de edad tiene 72; y ha atravesado generaciones a causa de un puñado de hits que se colaron en los repertorios tradicionales de las fiestas.

Es cierto que tiene alguna balada poderosa e irresistible como “Dueño de nada”, pero las que le permitieron trascender son canciones muy alegres como “Ay Diosito santo”, “La fiesta” o “Agárrense de las manos”. Esos clásicos que siempre suenan en fiestas de fin de año. cumpleaños y casamientos.

El Puma Rodríguez está radicado en Argentina, donde pasa varios meses del año. Es parte del jurado del reality show Elegidos (ver recuadro) y acompasa ese trabajo con sus presentaciones en vivo, algo que no abandona ni tiene ganas de abandonar, asegura. En el verano, de hecho, estará presentándose tanto en suelo argentino como en Chile.

El escenario es el terreno natural de Rodríguez desde mediados de la década de 1960, cuando comenzó a cantar. De ahí no paró más, destacándose como intérprete y teniendo a su favor una sonrisa y una presencia que le permitió conquistar el corazón de las damas. De Uruguay, por ejemplo, se ha llevado más de un beso de las fanáticas más apasionadas.

El Puma en Uruguay, siendo besado por una fan
El Puma en Uruguay, siendo besado por una fan

El talento que le faltó, admite en diálogo con El País, fue el de componer. Pero su poder de seducción y su particular voz le valieron una fama que se ha sostenido con los años.

El Puma se enfrentó tanto a los políticos venezolanos —“nunca hubo en la historia un payaso tan desagradable como Nicolás Maduro”, dijo del actual presidente— como a la piratería (terminó abriendo su propio sello) y siempre salió airoso.

En 2009 editó Mi amigo el puma en homenaje a Sandro, y versionó una decena de canciones suyas. En 2013 lanzó Ti propongo, un disco en italiano, y sus últimos trabajos fueron Sólo para mujeres y Directo al espíritu. Si los gatos caen de pie, El Puma también.

Ahora se prepara para el reencuentro con el público uruguayo, y como buen galán, asegura que lo que más le gusta de este país son “las uruguayas”. “A mí me mueve la gente, porque lo que recuerda uno de un país al final es como te trata la gente de ese país. Y ustedes me han dado tanto cariño que a uno lo que le provoca siempre es volver”, manifiesta.

El martes 8 de diciembre a las 21.00 actuará en la Sala César Campodónico del Teatro El Galpón y repasará, como corresponde, todos los clásicos de su carrera. Quedan las últimas entradas en venta en todos los locales de Red UTS, Redpagos y Tienda Inglesa cuestan entre 1.290 y 2.490 pesos.

Esa noche, como cada noche que sube al escenario, dará un vistazo al pasado, pero cuando termine el show ya estará pensando en el futuro.

—Si el pasado no cuenta, ¿se fija mucho esos casi 55 años que festeja o siempre está mirando hacia adelante?

—No, no. De verdad no hurgo en el pasado a menos que sea una cosa muy grata, muy linda, muy hermosa. El pasado ya se fue, no está. Es el presente y hay que planificar el futuro más o menos, a ver si llega.

—¿Qué hay en los planes?

—Seguir. Por lo menos seguir con vida, viajando, seguir cantando, estar con la familia.

Si no puede ver el video, haga click aquí.

—Hace un par de años había dicho que quería seguir adelante con su carrera pero que ya no tenía ganas de grabar, por la piratería.

—Pero he hecho cuatro discos ya en mi compañía, con la que estoy trabajando hace 10 años. Y los puede bajar la gente por internet, está en todas las plataformas digitales. Hay planes por ahí para el año que viene, algo que no podemos contar pero creo que es hermoso.

—¿Le fue difícil adaptarse a las nuevas plataformas?

—Para nada. Si estaba la piratería hay que adaptarse hasta a eso.

—¿Esos cambios se han hecho sentir en su público?

—Es una cosa que va con el tiempo. La gente joven tiene el disco duro mucho más preparado, mucho más fuerte, más al día, al journey, pero la gente adulta ya está entrando.

—El público que vaya a verlo a El Galpón, ¿qué va a ver?

—Si tu vas a un país y no le cantas los éxitos la gente se siente defraudada, se siente mal. Yo no sacrifico un show por tratar de colocar una canción nueva.

—¿No lo cansa cantar las mismas canciones?

—¡Jamás! ¿Te cansas de comer?

—Supongo que no.

—Con las canciones es lo mismo. Es mi alimento, no me canso de hacerlas. Nunca

—¿Qué cree que tienen esas canciones que no se puede renunciar a ellas?

—Esa cosa mágica que le gustó a la gente y le sigue gustando, que quedan en el recuerdo. Hay canciones que transforman a las personas y uno no se da cuenta, hay un misterio ahí. Son canciones con ángel, con carisma, con mensaje.

—Como oyente, ¿hay alguna canción en particular con la que le pase eso?

—No, lo que pasa es que hay tanta música en el mundo. Pero me inclino por la música clásica, una música relax, piano sobre todo. Para estar tranquilo.

—Pero en sus shows hay momentos muy bailables, porque varios de sus clásicos son temas típicos de las fiestas.

—La música va al sexo, al corazón, a la mente y al espíritu. Son los puntos vulnerables del ser humano, ahí va toda la música del mundo. Y hay que llegar a un equilibrio. No divides el cuerpo en cabeza, tronco y extremidades sino en esos cuatro puntos. Si vas por arriba, por la mente, puedes controlar las otras partes; la verdad es que yo prefiero estar entre el espíritu y el corazón.

SABER MÁS

Un hombre de trayectoria que oficia de jurado

Aunque supo ser galán de telenovelas latinoamericanas, la trayectoria musical de José Luis Rodríguez lo llevó a ser convocado para varios programas de televisión, incluso para ser jurado de un concurso de baile que se llamó La pista.

Pero hace algunos años se transformó en una figura habitual de ciertos programas de similar formato: un reality show de talentos en el que él es uno de los que deciden el futuro de los participantes. Primero pasó por La Voz Argentina y luego por La Voz Perú, y ahora se destaca en Elegidos, también en la vecina orilla.

Elegidos es conducido por Marley, se ve en Uruguay martes y jueves por Monte Carlo Televisión a las 21:30, y además del Puma en el jurado están Ale Sergi y Juliana Gattás de la banda Miranda!, la cantante folclórica Soledad Pastorutti y el cantante pop Axel, que recientemente se presentó en el Teatro de Verano.

—Ahora está radicado en Argentina, porque trabaja en Elegidos, que le permite tener un contacto permanente con artistas más jóvenes, en plena formación. ¿Qué le aporta ese vínculo?

—Me encanta este tipo de programas, porque le da oportunidad a la gente que ni tiene esperanzas de presentarse en televisión, y estar ahí es una vidriera importante. Es muy importante para cualquier muchacho o muchacha que quiera darse a conocer, verdaderamente.

—¿En sus inicios qué vidrieras había?

—Yo participé en festivales, en algunos en Venezuela, Brasil, estuve como invitado en San Remo. Esas eran las plataformas, pero esto es muy diferente.

—En entrevista con El País, los chicos de Miranda! se refirieron a la importancia de trabajar con usted y aprender de usted como artista.

—(Interrumpe) Y yo aprendo igual de ellos. De Miranda!, de la Sole, de Axel. Los quiero mucho y los admiro mucho a los tres. Me encanta el intercambio con ellos, son excelentes muchachos. Axel es el nuevo ídolo de Hispanoamérica, seguramente. A la Sole la conozco desde muy niña y siempre la amé, me encanta, y los Miranda! son geniales.

—¿Qué condiciones ve en Axel que son las que tiene que tener una estrella?

—Axel tiene todo lo necesario. Tiene el carisma, la figura, voz, canta muy bien, compone, es músico, y tiene humildad. Y tiene ganas de hacerlo. Creo que lo va a lograr, en realidad ya lo está logrando.

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