RECUERDO

La propia discoteca: un vinilo de Mozart como puerta de entrada al "After Chabón" de Sumo

Un pequeño relato sobre el vinilo de Frenec Fricsay dirigiendo la Sinfonía Nº 29 de Mozart que incluía una inesperada copia de un clásico del rock argentino 

Luca Prodan y Sumo en Montevideo Rock. Foto: Archivo El País
Luca Prodan y Sumo en Montevideo Rock. Foto: Archivo El País

Cuando empecé a comprar vinilos, mi objetivo era ir armando una discoteca con la mayor cantidad de discos posible. Era coleccionismo puro. Cualquier batea de ofertas de la feria de Tristán Narvaja era lo suficientemente seductora como para que me pasara toda una mañana de domingo buscando discos de algún artista que me resultara medianamente conocido. Tenía 14 años.

Empecé con Los Beatles y seguí con todo lo que estuviera relacionado con el rock de los sesenta. Pero no alcanzaba. Buscando abrir mi paleta musical, me llevaba cualquier clásico de Louis Armstrong, Ella Fitzgerald o Frank Sinatra que se ajustara a mi diminuto presupuesto semanal.

Llegó un momento en el que mi obsesión por los vinilos me impedía esperar hasta las mañanas de domingo, así que empecé a buscar otras vías para alimentar mi discoteca. Y ahí donde aparecieron las tiendas de segunda mano.

“¿Tienen vinilos?”, era la clásica pregunta. “Sí, al fondo hay alguno. Están a 20 pesos”, me respondió una de las tantas vendedoras que visité. Junto a un televisor viejo, ahí estaban, esperándome. Entre uno de Rita Pavone y otro del El Festival de San Remo ‘68 apareció el que me llamó la atención: Fricsay Edition, de tapa plateada, con el director húngaro Fernec Fricsay dirigiendo la Sinfonía n.º 29 de Mozart. Me lo llevé.

Cuando llegué a casa fui directo al tocadiscos, pero me llevé una sorpresa. Además del vinilo, el sobre incluía a un tal After Chabón, de Sumo. No los conocía, así que cambié de planes. Apenas la púa se posó sobre el surco, irrumpió un redoble de tambor, unas gaitas y un tipo con acento de tano gritando “¡Crua Chan!”. Me impactó. Para cuando llegó “Mañana en el Abasto” me conquistaron. 

Pasaron once años y todavía no escuché el Fricsay Edition.

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados