CEREMONIA

Premios Graffiti: El Astillero, Casafúa y Eté & Los Problems fueron los grandes ganadores

Se entregaron los premios a lo mejor de la música uruguaya de 2018, en el Auditorio del Sodre, y estos fueron los triunfadores.

Premios Graffiti. Foto: Marcelo Bonjour
Premios Graffiti. Foto: Marcelo Bonjour

El Astillero, Sebastián Casafúa y Eté & Los Problems se coronaron hoy como los principales ganadores de la 17° edición de los Premios Graffiti, en la gala realizada en el Auditorio del Sodre, y se repartieron con justicia los aerosoles más importantes. Con justicia porque ya que a los Graffiti se les suele criticar que sus ganadores suelen ser los de consenso -como pasa, a decir verdad, en las ceremonias de este tipo, de los Oscar a los Grammy-, hay que decir que Cruzar la noche, Caudillo y Hambre (el orden de los factores, acá, no altera el producto) fueron los tres mejores discos uruguayos editados en 2018.

El premio a álbum del año fue para Hambre de Eté & Los Problems, un trabajo que llevó a la banda de Ernesto Tabárez varios escalones más arriba en un camino que, desde el arranque, fue ascendente. Ha sido un disco de quiebre para el grupo, que lo presentó con entradas agotadas en La Trastienda, como para evidenciar que cada vez hay más gente siguiendo su antorcha. Su otro aerosol fue el de mejor disco de rock y blues.

El galardón de banda del año fue para El Astillero, la unidad que forman Diego Presa, Garo Arakelian y Gonzalo Deniz, y que también ganó en mejor álbum de música popular y canción urbana, y en compositor del año. En esta última categoría, el trío ya había ganado en 2017 con su disco debut Sesiones, de versiones de canciones ya editadas, así que si aquella decisión del jurado había sido algo discutible, esta es totalmente lógica: el repertorio de Cruzar la noche es contundente en lo letrístico, lo musical y arreglístico.

Y el Caudillo de Sebastián Casafúa, un disco que tuvo buena recepción de la prensa más allá de que no tiene un alcance tan masivo, se quedó con tres Graffiti: a mejor álbum pop (bien podría ser compartido con el excelente Virtudes de Algodón), a mejor productor por el trabajo de Max Capote, y a solista masculino del año. En el global, este triplete que para algunos podrá ser una sorpresa, es el reconocimiento a la tarea insistente de un cancionista de perfil bajo y talento importante.

Hay dos grandes conclusiones a sacar de las definiciones de estas categorías. Por un lado, se ven bien los lineamientos del rock uruguayo actual, de tiempos lentísimos: estas tres propuestas, aunque son de hombres que más o menos rondan los 40 años, y que tienen por lo menos 10 años de recorrido musical, son parte de una “renovación” que intenta ser vanguardista en un marco tradicional, y que está corrida del under, pero todavía lejos de las convocatorias masivas.

Y por otro, se ve exactamente lo contrario: lo difícil que sigue siendo para los artistas nuevos de verdad, los sub 30, y para las mujeres, hacerse lugar en lo ya establecido. Para poner ejemplos claros: de los 15 premios repartidos hoy, solo uno, el de mejor artista nuevo, fue para alguien menor de 30 años, el veinteañero Arquero. Y en la ceremonia de la Zitarrosa, realizada el mes pasado, los ganadores más jóvenes fueron Eli Almic y los integrantes de La Mujer Pájaro que, aunque por poco, ya pasaron los 30.

Por acá podría ubicarse el Graffiti a tema del año para “Como animales” de Sante les Amis, uno de los grupos con mayor proyección internacional de los últimos años, y con una propuesta innovadora para el sonido local, que este año resolvió cerrar su historia.

En cuanto a las mujeres, de cinco categorías en las que para esta edición competía Rossana Taddei, solo se quedó con el Graffiti a solista femenina del año. Hubo dos premios más que hoy fueron para mujeres: el de mejor álbum de tango, para Francis canta Jaime de Francis Andreu, y el premio trayectoria, para la veterana intérprete de tangos Olga Delgrossi.

Las dos conclusiones responden a una cuestión que ya es estructural de la música uruguaya, si no del panorama cultural todo. Premios como estos sólo ayudan a visibilizar eso, pero deberían ayudar, también, para revisar tanto la forma en la que se implementan algunas políticas y fondos públicos, como los prejuicios propios ante lo emergente y joven.

GALA

El resto de la noche

Los otros premios que se entregaron hoy fueron el de mejor álbum de folclore para Lo bueno de ser Malo, de Carlos Malo; el de música tropical para Canciones que amo, de Lucas Sugo y el de hip hop para Murgang, de AFC. Tanto Sugo como AFC obtuvieron, además, premios por voto popular: el primero fue elegido por el público como artista del año, y los segundos fueron reconocidos por “Juana$” como tema del año. El otro Graffiti popular se fue para Equilibrio, de Spuntone - Mendaro, como disco del año.

La velada, conducida por Florencia Infante, incluyó un emotivo homenaje al recientemente fallecido Claudio Taddei. También se reconoció al Auditorio del Sodre por sus 10 años; y a Más Músicas, un colectivo de artistas que trabaja por la igualdad en la música uruguaya.

Y entre los shows hubo un homenaje a Amalia de la Vega, y otro a la canción “A redoblar” de Rumbo. Se presentaron además Voces de Oro y Platino, El Astillero, La Triple Nelson, Alfonsina, Zanto y Martino.

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