ANIVERSARIO

La poesía musicalizada, una puerta de entrada a la obra de Mario Benedetti

Desde Joan Manuel Serrat a Nacha Guevara, y desde Los Olimareños a Pablo Milanés, varios artistas se encargaron de musicalizar la obra de Benedetti

Joan Manuel Serrat y Mario Benedetti. Foto: Archivo El País.
Joan Manuel Serrat y Mario Benedetti. Foto: Archivo El País.

“Cómo me gustaría / cantar pero no canto / prefiero darles letras a los juglares / y si ellos las entonan me parece / que mis estrofas se visten de lujo”, escribió Mario Benedetti en la primera estrofa de “El que no canta”, el poema que abría Canciones del que no canta (2006). Los 200 poemas que se musicalizaron a lo largo de su vida confirman la estrecha relación del autor con el mundo de los cantores.

Joan Manuel Serrat, Pablo Milanés, Daniel Viglietti, Nacha Guevara, Los Olimareños y Rumbo son algunos de los artistas que llevaron sus textos al plano musical. Y las canciones fueron una popular puerta de entrada a la obra de Mario Benedetti.

El vínculo entre texto y música comenzó en 1970, cuando Héctor “Numa” Moraes musicalizó “Cielo del 69”, que se convertiría en un himno de resistencia gracias a la voz de Braulio López y Pepe Guerra. “En el ‘70 hicimos una serie de espectáculos en el Teatro Odeón con Julio Calcagno. Primero íbamos nosotros y luego Los Olimareños”, recuerda Moraes. “Con Calcagno se cantaba mucha poesía y ahí hice por primera vez ‘Cielo del 69’. A Los Olimareños les venía como anillo al dedo, porque yo decía una parte y Calcagno otra, y así la tomaron como parte de su repertorio”.

Esa primera musicalización daría paso a un largo intercambio con Moraes, quien luego grabaría “Cielo del 26”, “Grillo constante”, “Por qué cantamos”, “Orientalito” y “La vida cotidiana”.

En 1971, Daniel Viglietti -con quien años después grabaría el histórico recital A dos voces, de 1985- musicalizó “Cielito de los muchachos”, de profunda crítica social, en el disco Canciones chuecas. Dos años después, en 1973, un joven Eduardo Darnauchans registraría una bella versión de “Corazón coraza” en su debut, Canción de muchacho.

A principios de los 70, Nacha Guevara llevó su poesía a Buenos Aires. Con adaptaciones del pianista Alberto Favero, en 1972, Nacha canta a Benedetti, canta 12 poemas sacados de Poemas de la oficina y, justamente, Versos para cantar. Guevara — la artista que más interpretó a Benedetti— aportaría la versión clásico de “Te quiero”, el poema canción más representativa del repertorio del poeta.

El proyecto musical más pop y exitoso de la carrera musical de Benedetti fue El sur también existe, que Joan Manuel Serrat editó en 1995 y que —con hits como “Hagamos un trato”, “Una mujer desnuda y en lo oscuro” y “El sur también existe”— le dio una proyección transoceánica a su obra. Y un montón de nuevos seguidores.

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