Obituario

Phil Spector falleció a los 81 años; revolucionó la música pop y estaba en prisión desde 2009

Produjo a los Beatles, a John Lennon, a George Harrison, a Leonard Cohen y los Ramones y en la década de 1960 creó un sonido que se volvió clásico

Phil Spector. Foto: Reuters
Phil Spector. Foto: Reuters

Phil Spector, uno de los productores discográficos más influyentes, peculiares y exitosos de la música popular y responsable de una seguidilla de éxitos a comienzos de la década de 1960 definidos por un fastuoso tratamiento instrumental conocido como “el muro del sonido” murió el sábado. Tenía 81 años y la causa fue COVID-19.

Definido por Tom Wolfe como “el primer magnate adolescente”, Spector creó un sonido marcado por la saturación orquestal y las voces femeninas. Pasó de ser el dueño del mundo, y producir discos para The Beatles y John Lennon a convertirse en un millonario ermitaño, alejado del mundo y solo fugazmente produciendo artistas tan disímiles como Ramones o Leonard Cohen.

Estaba preso desde 2009 por el asesinato de Lana Clarkson, una empleada de un club nocturno a quien había llevado a su casa después de una noche de copas en 2003. La policía de Los Ángeles la encontró desplomada en una silla en el vestíbulo, muerta de una sola herida de bala en la cabeza. Esa historia la contó HBO con Al Pacino en el protagónico.

Spector anotó su primer número uno siendo un adolescente. Con los Teddy Bears, un grupo que formó con dos amigos de la escuela, grabó la balada “To Know Him Is To Love Him” (inspirada en el epitafio de su padre). Lanzada en agosto de 1958, vendió más de un millón de discos después de que el grupo apareció en el popular programa American Bandstand, con Spector tocando la guitarra y acompañando en voces.

Después de aprender a trabajar como productor discográfico, Spector se convirtió en una unipersonal fábrica de éxitos: entre 1960 y 1965 colocó 24 discos en el Top 40; muchos de ellos se volvieron clásicos.

Entre sus 13 sencillos en el Top 10 están algunas de las canciones por excelencia de “grupos de chicas” de la época: “He’s a Rebel”, “Uptown”, “Then He Kissed Me” y “Da Doo Ron Ron” de las Crystals, y “Be My Baby” y “Walking in the Rain” de las Ronettes. Para los Righteous Brothers produjo “Unchained Melody” (la de la película Ghost) y “You’ve Lost That Lovin’ Feeling”, la canción más reproducida del siglo XX en radio y televisión, según cifras oficiales.

También produjo “Spanish Harlem” Ben E. King y le dio a Tina Turner su primer éxito, “River Deep, Mountain High” que incluía a 21 músicos y 21 coristas.

Con cosas como esa, Spector creó la imagen del productor discográfico como autor, una fuerza creativa igual o incluso mayor que sus artistas, con un sonido identificable al instante.

La marca registrada de Spector fue “el muro de sonido”, perfeccionado en Gold Star Studios en Los Ángeles, donde trabajó con el ingeniero Larry Levine, el arreglista Jack Nitzsche y un equipo de músicos apodado The Wrecking Crew por el baterista Hal Blaine .

Con docenas de músicos y coristas en los estrechos cuartos de Gold Star, Spector superpuso varias guitarras, bajos y teclados y aplicó un brillo resplandeciente de cuerdas. Esta onda sónica asumió proporciones aún mayores cuando se canalizó a través de las cámaras de eco resonantes de Gold Star.

“Los discos se construyen como una ópera de Wagner”, dijo Spector a The Evening Standard de Londres en 1964. “Empiezan de forma sencilla y terminan con fuerza dinámica, significado y propósito. Está en la mente, lo soñé. Es como películas de arte”.

El muro de sonido influyó profundamente en una gran cantidad de productores y artistas, desde los Beach Boys hasta Bruce Springsteen.

Brian Wilson de los Beach Boys llamó a Spector “la mayor inspiración de toda mi vida”. Para John Lennon, era “el mayor productor de discos de todos los tiempos”.

Los cambios de las costumbres y una nueva generación un poco menos crédula dejaron anacrónicas las historias de chicas enamoradas que sueñan con casarse y cumplir con el sueño americano que estaban en el centro de la obra de Spector.

Pero de vez en cuando, volvía a mostrar su toque mágico. En 1969 consiguió un éxito de Sonny Charles and the Checkmates, un oscuro acto de salón de Las Vegas, con “Black Pearl”, una canción de conciencia social en elogio a las mujeres negras.

La ruptura de los Beatles en 1970 le dio una breve segunda vida. Allen Klein, su manager, le pidió que se ocupara de las grabaciones inacabadas que el grupo había hecho en los estudios de Apple en Londres. El álbum resultante, Let It Be, dio lugar a una serie de colaboraciones con Lennon y George Harrison.

Para Lennon, produjo Imagine y, en parte, John Lennon / Plastic Ono Band y Rock’ n ’Roll. Trabajó con Harrison en All Things Must Pass y The Concert for Bangladesh, un álbum triple en vivo de dos conciertos benéficos en el Madison Square Garden organizados por Harrison en 1971.

Let It Be recibió críticas mixtas y fue completamente repudiado por Paul McCartney, quien odiaba los coros exuberantes y la orquestación pesada, especialmente en “The Long and Winding Road”. Apple Records produjo una versión no “spectorizada” del disco, lanzada en 2003 como Let It Be... Naked.

A finales de la década de 1970, en sesiones de grabación marcadas por material de leyenda incluyendo violencia física, drogas y armas en el estudio, Spector produjo el álbum End of the Century de Ramones y Death of a Ladies’ Man de Leonard Cohen.

Spector fue incluido en el Salón de la Fama del Rock & Roll en 1989. Una caja, que no está en Spotify, de sus grabaciones de 1958 a 1969, Phil Spector: Back to Mono fue lanzada por Phil Spector Records en 1991.

Su sonido marcó una época y aunque su final fue trágico, supo llenar a una generación de optimismo y melodías inolvidables y de paso ser una parte crucial en la historia del rock and roll.

Spector, que desde 2009 cumplía condena en una prisión de California por el asesinato de la actriz Lana Clarkson, fue diagnosticado con COVID-19 hace cuatro semanas y murió ayer en el hospital a donde había sido trasladado por problemas respiratorios tras una aparente mejoría de salud.

El excéntrico productor labró su fama en la industria discográfica detrás de las carreras de Tina Turner, The Beatles y los Righteous Brothers y creó una técnica llamada "muro de sonido", con una orquestación y apoyo de bajos exuberante y densa, que fue clave en las grabaciones de rock.

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