franco luciani

El país de los paisajes sonoros

"La armónica, por su tamaño pequeño, parece que tuviera posibilidades pequeñas, pero no es así. En este instrumento el fuelle son los pulmones de uno, y está tan cerca de mío, que es como que uno está cantando", explica apasionado el prestigioso armonicista argentino Franco Luciani, que esta noche sube al escenario de El Galpón para abrir la primera fecha de "Che tango che", que reúne en Montevideo a pocos pero buenos intérpretes del dos por cuatro en su versión experimental.

El eterno femenino de una imaginativa pintora
"La armónica es un instrumento muy conocido, pero no en su faceta como instrumento solista", dijo.

—¿Cómo es el repertorio que vas a presentar?

—Es un proyecto que comparto con Federico Lechner, pianista argentino que hace 30 años que vive en Madrid. Tuvimos un encuentro en España, allá por el 2008, cuando yo me encontraba de gira con Mercedes Sosa, fue la última gira europea de La Negra, y tuvimos la idea de juntar nuestros lenguajes. Él, un pianista más próximo al jazz, y yo desde la armónica tocando diferentes géneros, pero siempre reconociéndome con el tango y la música folklórica argentina. La idea es jugar un poco con esos lenguajes: somos dos solistas coliderando.

—¿Más en concreto, qué van a hacer?

—Vamos a hacer muchos clásicos. Hemos jugado a hacer una versión de "El día que me quieras", que hemos llevado a una balada jazzera. Y Amores de estudiantes, que es un vals, se me ocurrió llevarlo para candombe uruguayo, por ejemplo. Hemos versionado "Por una cabeza", en una versión totalmente libre, así como una canción folklórica, como "Caminito soleado". Jugamos a reversionar las obras de Gardel, algunas cambiándolas de género.

—Como que el repertorio gardeliano les ofrece mucho para crear y recrear...

—Si bien Gardel corresponde a una época, la cuestión es saber cuán frescas son esas melodías. Los tangos de Gardel son canciones, como podrían ser las de Lennon y McCartney, o una bossa nova de Tom Jobim, con candombe del Negro Rada, o un lied de Schumann. En toda esa amplitud, cada una de esas composiciones son canciones, y cada una con su lenguaje. Y yo creo que Gardel era un gran compositor de canciones, que entran lógicamente en la familia del tango. Y esas canciones pueden ser tocadas de muchas maneras, y suenan muy modernas. Una canción de Gardel se la podría hacer hoy día como una canción pop.

—¿Cómo se llevan la armónica y el tango?

—Se llevan muy bien, lo que pasa es que tal vez no hay muchas referencias de solistas. Pero eso no quiere decir que la armónica no haya estado desde hace mucho tiempo en la música del tango. La armónica vino en los mismos barcos con inmigrantes que vino el bandoneón. La armónica tardó mucho más en llegar en el tango a ser solista. Pero tiene un sonido muy nuestro, pero a su vez de la nostalgia del inmigrante. Tiene un sonido muy tanguero, o folklórico, según cómo se lo encare. Y pertenece a la familia del acordeón, del bandoneón: a mí a veces me gusta mucho jugar a imitar con la armónica esos instrumentos.

—Contame un poco sobre las posibilidades de la armónica...

—La armónica es un instrumento muy conocido, muy popular, pero no en su faceta como instrumento solista. Pero tiene unas posibilidades increíbles. No solo en el tango y el folklore: a mí me ha llevado a tantos lugares en el mundo, y a tantos géneros diferentes. Hay hasta un concierto clásico de Villa Lobos para armónica y orquesta sinfónica. Es un instrumento que ofrece tantas posibilidades como cualquier otro, y de gran interacción con otros, como el piano. Muchas veces me preguntan cómo llegué a la armónica, y yo me pregunto si la armónica no se me habrá acercado a mí.

—El folklore argentino está siendo hoy objeto de interés por parte de muchos músicos.

—Sí, está dejando ese mote, de relacionarlo solamente con una época histórica, o con una temática exclusivamente rural. Hay una generación que se está acercando mucho al folklore, y a su vez está surgiendo mucha composición nueva también. En el tango también, pero en el folklore tal vez se muestra más un repertorio actual, que convive con los clásicos. Y Argentina tiene muchísimos paisajes diferentes, y cada folklore es un paisaje, cada paisaje una música. Son muchos paisajes y eso también es interesante por la variedad que ofrece. Creo que en ese sentido es un buen momento de búsqueda, y de recuperación de identidad.

Tres citas para estar al día con el tango de hoy

Che Tango che tiene su primera fecha hoy a las 21.00, con la presencia en El Galpón de los músicos argentinos Franco Luciani y Federico Lechner, acompañados por la agrupación uruguaya Trío Malajunta.

Cinco días después, el jueves 12 a la misma hora y en el mismo escenario, se hace presente la Ariel Ardit Orquesta Típica, también desde Argentina, grupo que está considerado en la actualidad como uno de los mayores representantes del tango en el mundo. La apertura estará a cargo del quinteto La Mufa.

Cierra el encuentro, el jueves 19, también en El Galpón a las 21.00, Alberto Magnone, notable compositor local. Entradas en la salas, a $ 1000.

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados