Entrevista

Pablo Alborán: “Me río de mí mismo en el escenario”

El cantante español vuelve en abril al Teatro de Verano a presentar su nuevo disco, del que charló con El País

Pablo Alborán
"No vaya a ser", uno de los cortes del disco Prometo

Después de un receso de dos años en el que se dedicó a volver a disfrutar de la vida sin agenda, Pablo Alborán editó su cuarto disco de estudio, Prometo, y con energía recargada y el éxito de ventas otra vez de su lado, ya empezó a mostrarlo. En Uruguay volverá a presentarse el 17 de abril (*) en el Teatro de Verano (donde ya supo agotar entradas), con un show para el que las entradas se pondrán en venta esta semana en Red UTS.

Y antes del concierto, el malagueño de 28 años, un premio Goya y otras decenas de estatuillas, charló con El País de su presente.

—¿Cuáles son tus primeras sensaciones respecto a Prometo, tu nuevo disco?

—Son de mucho agradecimiento por el cariño de la gente; estoy un poco en shock por todo lo que está pasando, porque entre la gira, conseguir el número uno en Estados Unidos que nunca me había pasado, en España fuimos Disco de platino en la primera semana... En fin, a nivel ventas es una locura, y a nivel cariño del público después de dos años, que yo me preguntaba si estarían ahí, sí que hay un cariño enorme.

—Durante los dos últimos años estuviste menos activo, pero igual viniste a tocar a Uruguay porque había un concierto pactado. En aquella oportunidad hablabas de que había un montón de proyectos dando vueltas. ¿Estás más tranquilo ahora?

—¡Total! (Se ríe) Estoy feliz, además, porque estoy disfrutándome todo el proceso, un proceso muy intenso porque he visitado no sé ya cuántos países de un lado para otro desde setiembre. Son muchas noticias buenas, pero a veces incluso las noticias buenas, cuando no las puedes compartir en casa, o estás en mitad de un avión, no se viven igual. Y luego dices: “¡Vamos a celebrar, vamos a brindar!”, y tampoco se puede, y hay que seguir trabajando y hablando de lo mismo. Y sin embargo lo estoy tomando bien. Las entrevistas ahora para mí son charlas; quiero disfrutar incluso de las sesiones de fotos, que odio. Me quiero reír, pasarla bien; cada vez que voy a un país me apetece pasear dentro de lo que se pueda. Vivir la experiencia en todos los sentidos, intentar pensar que no es trabajo.

—¿Te cuesta posar para la cámara?

—Un poco, me da mucha vergüenza. Prefiero cantar (se ríe).

—Sin embargo, en el escenario sos atrevido, por así decirlo.

—Pero eso es distinto (se ríe). Ahí estoy con mi banda, hay una complicidad y un público, y me río mucho de mí mismo en el escenario, mucho. Y te pueden sacar una foto con cara de matador, pero a lo mejor estaba de broma.

Pablo Alborán
Pablo Alborán. Foto: Difusión

—Una de las canciones que más me llamó la atención de Prometo fue “Boca de hule”, para la que convocaste a Alejandro Sanz porque, según dijiste, querías su rabia. Parece aparecer la influencia árabe de Andalucía.

—Sí. Es una canción que es un cara a cara con el poder corrupto, con qué tanto nos sentimos representados con los representantes de la política, y por otro lado habla de ese virus que parece invadir el mundo, de esa falta de empatía, de violencia. ¿Qué está pasando? Estamos todos locos. Y me alegró contar con Alejandro para hacerla. En la influencia musical empezó siendo un reggae, luego pasó a ser una especie de reggae underground, y lo que queríamos también era explorar, jugar un poco. El final de la canción de hecho es como un desvarío, un desorden.

—Hay una búsqueda de sonidos interesante en el disco. En el resultado final, ¿qué tan importante te parece que fue el trabajo de producción?

—Julio Reyes que es el productor, me ha entendido muy bien. Yo quería que fuera un disco que mezclara esa parte clásica con esa parte moderna, sin que fuera un popurrí ni una investigación. Hemos tenido el tiempo y no hemos tenido la prisa de entregar cosas con fechas, y eso nos ha venido muy bien. Julio me recibía en el estudio tocando Bach, y de repente me lo encontraba tocando reggaetón. Es un tipo que se sabe mover muy bien en todos los terrenos, y sobre todo no te desvirtúa. Me acuerdo que le dije: “Ayúdame a hacer cosas nuevas, a hacer cosas raras con la voz”. Lo hemos pasado bien, éramos como dos adolescentes en un garaje.

—Aparecen otras voces de Alborán en este álbum. Durante esos dos años de pausa, ¿también te tocó enfrentar una crisis vocal?

—No, no. Lo que he hecho es pasármelo muy bien; me fui de viaje solo, luego con amigos, luego empecé a investigar música que no había escuchado mucho, y de repente llegué a Málaga y me puse a estudiar música otra vez. Hacía siete años que no estudiaba, que es como que se te olvidan muchas cosas. Fue un refresco que me vino muy bien vocalmente, a nivel guitarra y a nivel piano.

—¿Hay menos intención de hit en este disco? No están estas estructuras perfectas ni los estribillos épicos, que sí estaban muy presentes en Terral.

—Puede ser, sí. Tu escuchas la canción y es lo que es; no hemos intentado guiar a las canciones, las canciones nos han guiado a nosotros más bien. La idea era: oye, ¿esta canción es una bossa nova del principio, o vamos a fomentar la bossa nova, vamos a estudiarla, a ver quién nos puede ayudar? Lo mismo con el reggae, porque trajimos a unos jamaicanos que tocan que te mueres. Yo creo que la música está para eso, para dejarte llevar, y este es un disco muy libre en ese sentido. ¡“Prometo” dura seis minutos! (Se ríe) Creo que necesitaba un poco eso; vamos a hacer música y ya está.

"Yo creo que la música está para eso, para dejarte llevar, y este es un disco muy libre en ese sentido"

Pablo Alborán

—También es más relajado en la instrumentación, a diferencia del Terral.

—Sí, y del primer disco, que era de una sobreproducción, una cosa muy heavy. Demasiado.

—¿Te arrepentís de algo de lo que has hecho? Últimamente has hablado mucho de cómo las reglas del mercado te pueden condicionar.


—No me arrepiento, pero sí es verdad que tenía 22 años, un productor, un manager que apostó por mí entonces yo me dejé llevar, tal vez por algunos caminos en los que yo no creía tanto, pero me dejé llevar porque quería confiar. Igualmente, no considero que fue un error porque salió muy bien, pero es verdad que no lo volvería a hacer así, claro que no. Pero en Terral también hice lo que quise, y no lo volvería a hacer igual.

—¿Cuáles son los versos de este disco que más te representan hoy?

—Los de "Prometo”, que sería: me voy a desprender de mis montañas de arena, de acantilados; mis naufragios ya no valen la pena.

(*) El show había sido anunciado para el 9 de abril, pero fue reprogramado para el 17. Así se lo anuncia en el sitio oficial del español.

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