MÚSICA

Una orquesta que pasa de los tamboriles a la obra de Mozart

La directora de la Filarmónica, Ligia Amadio, habla sobre el ciclo en el Solís.

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Ligia Amadio, al frente de la Filarmónica la semana pasada en Pocitos. Foto: Fernando Ponzetto

La Orquesta Filarmónica de Montevideo da esta noche su segundo paso de este temporada, luego de su exitoso concierto al aire libre el pasado martes frente en la montevideanarambla de Pocitos. Y si el primer concierto fue dedicado a ritmos latinoamericanos, este ciclo que comienza hoy tiene como eje la obra de Mozart.

"Pensamos en Mozart, primero que nada, porque es un compositor muy popular, que está en el corazón de la gente", le dijo El País, Ligia Amadio, la flamante directora artística de la Filarmónica. "Íbamos a hacer tres sinfonías, pero como perdimos un ensayo por el cambio de fecha del concierto de Kibón, vamos a hacer dos, la 40 y la 41. Artísticamente, para la orquesta, Mozart es muy importante porque es un compositor transparente, muy bueno para la técnica de los músicos",

Amadeus. Festival Mozart arranca hoy, a las 21.00, y continúa mañana miércoles y el jueves, siempre en el teatro Solís, a la misma hora y con entradas a la venta en Tickantel y en la boletería del Solís a 200 pesos.

Los tres conciertos contarán con Amadio en el podio. El de esta noche comienza con la obertura de la ópera Las Bodas de Fígaro, y tiene como plato fuerte la Sinfonía Nº 41, actuando como solista el pianista brasileño Eduardo Monteiro.

Mañana, con la participación del pianista lituano Ieva Jocubaviciute, se ejecutará la Obertura de Don Giovanni, junto con la Sinfonía nº40. Y el jueves el ciclo cierra con la Sinfonía 41, participando la pianista letona Arta Arnicane.

—Mozart supone un compositor familiar para el público, y a la vez sofisticado. ¿Cómo manejaron eso en el repertorio?

—Para la orquesta puede significar un comienzo de año muy edificante. Este magnífico compositor, a la vez que es muy musical, tiene infinidad de detalles de articulación y de fraseo que lo tornan particularmente rico, para el público y también para los músicos, que pueden perfeccionar una serie de aspectos en la interpretación.

Desde su reciente asunción en el cargo, semanas atrás, la maestra brasileña estuvo al frente del concierto de Kibón, pero también ha ido a las Llamadas y a ver murga.

"En Kibón abrimos con Lamarque Pons y cerramos con García Vigil, participando también los tambores y la batería de murga", cuenta Amadio. Es cierto que una parte del repertorio era menos accesible para el público, como la música de Lamarque Pons, pero creo que todo fue igualmente disfrutable. Para mí fue fundamental incluir elementos del candombe y la murga, porque yo quiero amar la cultura musical de este país y darle toda la relevancia posible", afirma Amadio, cuya histrionismo desde el podio la convierte en una figura inconfundible.

Amadio —quien nació en San Pablo en 1964 y tiene una carrera internacional elogiada y premiada como directora de orquesta— se está sumando como espectadora del Carnaval uruguayo.

—¿Qué diferencias encuentra con los carnavales de su país?

—Es bien distinto al Carnaval brasilero, aunque la cultura musical uruguaya y la brasilera son muy próximas. Siento que ambas tienen en la percusión su gran fuerza. Pero hay diferencias, que ahora estoy conociendo cada vez mejor. También quedé impactada con la murga, y la riqueza de su vestuario".

Luego de este Amadeus, el 7 de marzo Amadio atenderá otro de los temas que la apasionan: la música desde la creatividad femenina. Ese día, en el marco del mes de la mujer, la Filarmónica hará un repertorio de mujeres compositoras, al que se suman destacadas solistas.

"Quisimos, una vez más, darle relevancia a las mujeres compositoras, que realmente suelen tener un lugar muy pequeño en los repertorios de las orquestas. Y va a haber intervención de actrices recitando obras de poetas uruguayas", anticipa Amadio.

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