MÚSICA CLÁSICA

Obra magna que Uruguay siempre amó y aplaudió

Una historia de la Novena Sinfonía de Beethoven que vuelve con la Ossodre en el Teatro de Verano

El italiano Piero Gamba es el director que más ha dirigido la Novena Sinfonía en Uruguay; el viernes 15 lo volverá a hacer
El italiano Piero Gamba es el director que más ha dirigido la Novena Sinfonía en Uruguay; el viernes 15 lo volverá a hacer

Hablar de la Novena Sinfonía de Beethoven es hablar de la obra más representativa de la música occidental.

El viernes 15 las 20.30 en el Teatro de Verano, los uruguayos volveremos a ver una versión de esa obra magna de la humanidad con la Ossodre dirigida por Piero Gamba.

Casi 10 años le llevó a Ludwig Van Beethoven escribir la sinfonía que sería el broche de oro de su producción sinfónica. La novena nace en momentos donde la soledad es su única compañera. Las constantes desilusiones amorosas, el tener que soportar familiares que lo único que buscaban en él eran las ayudas económicas y los falsos amigos no impiden que Beethoven pierda en ningún momento la fe en la humanidad.

La inclusión de una parte coral en una sinfonía marcaría un hito en la historia de la música, ya que fue el primero en realizar esta incorporación. Qué mejor elección podía encontrar Beethoven que el bellísimo texto de la “Oda a la alegría” del poeta alemán Friedrich Schiller para expresar su ardiente deseo de abrazar fraternalmente a todos los hombres del mundo.

Los antecedentes de esta sinfonía son cuatro: la Cantata para la asunción del Emperador Leopoldo II de 1790; la canción “Gegenliebe” de 1795; la Fantasía para piano, coro y orquesta de 1808 y la canción “Mit einen gemalten Band” de 1810. Si bien los primeros esbozos de esta sinfonía los encontramos en 1815, será recién en 1822 que el compositor comenzaría a trabajar seriamente en ella. En febrero de 1824 estuvo finalizada siendo dedicada por Beethoven al rey Federico Guillermo III de Prusia. El estreno fue el 7 de mayo de 1824 en el Kämtnertortheater de Viena con orquesta dirigida por el maestro Michael Umlauf y como solistas la soprano Henriette Sontag, la contralto Caroline Unger y los señores Heitzinger y Seipelt como tenor y barítono respectivamente.

Si bien en el programa de sala se anunciaba que el autor dirigiría el concierto, su participación fue totalmente pasiva debido al grado de sordera que lo aquejaba desde sus 26 años, más el problema de la disminución visual que le había comenzado a afectar en esos años.

Así, Beethoven sentado a un costado del director seguía la partitura tratando de imaginar los sonidos y marcando de vez en cuando algunos compases mecánicamente. Como al finalizar la sinfonía el compositor continuaba leyendo la música sin escuchar los entusiastas aplausos del público, la contralto Caroline Unger lo tomó del brazo y al darse vuelta vio como el público enardecido lo aplaudía agitando pañuelos ante la monumental obra que acababan de escuchar.

Parecía que los espectadores supieran que era la última vez que Beethoven aparecería en un escenario. El compositor se inclinó para agradecer las muestras de afecto del público. El epílogo de este gran acontecimiento fue muy triste en lo que se refiere al resultado económico pues de los 2.200 florines recaudados, el autor sólo recibió 120.

“La Novena Sinfonía es el evangelio humano del arte futuro”, expresó el compositor Richard Wagner. “No puede servir de base a ninguna evolución posterior en el mismo sentido. Sólo es posible que sea inmediatamente seguida por la completa obra de arte del porvenir, el drama universal, del que el artista Beethoven nos ha forjado la llave”.

La Novena Sinfonía fue estrenada en Uruguay el 15 de octubre de 1910 por el compositor y director italiano Adolfo Errante en el Conservatorio “La Lira” (allí donde funcionó hasta 1996 el Teatro Carlos Brussa). En dicha ocasión el texto se cantó en italiano. A partir de la llegada del director austríaco Erich Kleiber en 1939 la Ossodre presentaría el ciclo completo de las sinfonías de Beethoven y el 12 de agosto de ese año la Novena se canta por primera vez en alemán. Muchos directores reivindicarán esta magistral obra del genio de Bonn, pero será el director italiano Piero Gamba el que más veces la interpretó en nuestro país. Y ahora lo va a hacer una vez más.

Una sinfonía que sonará al aire libre

El italiano, Piero Gamba, director Ad Honorem de la Orquesta Sinfónica del Sodre y con un largo vínculo con Uruguay, vuelve a dirigir la Orquesta Sinfónica del Sodre luego de varios años. Será para ek gran cierre de la Temporada 2017 con La Novena Sinfonía de Beethoven. Será el viernes 15 a las 20.30 en Teatro de Verano con precios de 150 y 300 pesos.

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