IMPERDIBLE

Lo nuevo de Coldplay: cambió los hits por canciones sociales

La banda británica publicó Everyday Life, su nuevo trabajo, donde retomó el sonido oscuro, melancólico, introspectivo

Coldplay
Coldplay, regresa con uno de sus mejores discos. Foto: AFP

Después del ambiente festivo que dominó las canciones de A Head Full of Dreams (2015) -con hitazos como “Hymn For the Weekend”, “Up & Up”, “Adventure of a Lifetime”- y luego de la celebración de su repertorio que significó el disco en vivo Live In Buenos Aires (2018), Coldplay retomó el sonido oscuro y melancólico que definió a Ghost Stories (2014). De la mano de Everyday Life, su nuevo disco doble, la banda británica cambia los estribillos aptos para estadios de todo el mundo por un viaje introspectivo en el que las guitarras acústicas y el piano toman el lugar de las baterías electrónicas y los colchones de teclados. Y el resultado es bastante sorprendente.

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Coldplay, su nuevo disco está a la altura de su carrera. Foto: Difusión

Dividido en dos partes, Sunrise y Sunset -una por cada disco-, Everyday Life aborda los miedos de sociedades en las que la violencia desmedida y la injusticia están recuperando fuerzas (“Guns”, “Trouble In Town” y “Everyday Life” son los ejemplos perfectos). Pero, entre tanto ambiente hostil, los británicos aseguran que las relaciones humanas, la empatía y la fe son el antídoto para esta frialdad (como “Church”, “Arabesque” y “When I Need a Friend”).

El diseño del disco incluye varios elementos de la cultura árabe y, lógicamente, la música también. “Children of Adam” es una musicalización del esperanzador poema “Bani Adam”, escrito por el iraní Saadi Shirazi. Allí se hace foco en cómo la “paz, el amor y la perfección” pueden llegar a través de la religión.

En el plano espiritual, Coldplay también explora el sonido góspel en dos canciones: “BrokEN” y “When I Need a Friend”, dos de las más hermosas de Everyday Life.

Retomando la estética árabe, se hace evidente que el disco está dedicado a los problemas en Medio Oriente. La clave de está en “Arabesque”, una canción de seis minutos que habla sobre la importancia de la empatía entre tanta violencia (“Yo podría ser vos / Vos podrías ser yo”). El tema presenta una verdadera mezcla de culturas: el rapero francés Stromae canta la segunda estrofa en francés, las guitarras acústicas se entrelazan con tres ouds interpretados por Le Trio Joubran y Femi Kuti -el hijo de la leyenda nigeriana Fela Kuti- ofrece un excelente solo de saxo para llevar a la música hacia terrenos jazzeros. “La música es el arma / La música es el arma del futuro”, insiste una voz sobre el final de la canción.

Por lo que muestran las canciones, el único candidato a hit del disco es “Orphans”, el primer sencillo del álbum. Allí están todo lo que se puede esperar de la banda: un estribillo pegadizo y eufórico construido sobre unos coros bien agudos, y unos cuantos “whoop woo” a lo “Sympathy For the Devil” de los Rolling Stones.

En Everyday Life, Coldplay renuncia en canciones ideales para la radio, pero gana en seriedad y letras cargadas de contenido. “La música es el arma”, cantan en “Arabesque” y esa es su manera de plantarse en un mundo cada vez más injusto.

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