LO NUEVO EN DISCOS

Nueva mirada a la obra de Zitarrosa: sus archivos inéditos están disponibles en la web

El disco "Zitarrosa Siempre. Los inéditos" y la colección de 10 volúmenes "Los archivos inéditos de Alfredo Zitarrosa" se publicaron en plataformas digitales

Alfredo Zitarrosa en su estudio en México. Años 1979-1982. (Foto: CAZI.FOT.0404 - Autor: S.d - Archivo Zitarrosa).
Alfredo Zitarrosa en su estudio en México. Años 1979-1982. (Foto: CAZI.FOT.0404 - Autor: S.d - Archivo Zitarrosa).

ensayos, tomas descartadas, recitales completos y entrevistas. La colección de archivos inéditos de Alfredo Zitarrosa es el Anthology de la música uruguaya. Al igual que aquellos volúmenes llenos de material nunca antes publicado de The Beatles, ese proyecto ideado hace más de 25 años permite sumergirse en el proceso creativo de uno de los cantautores esenciales de la música local.

A los 10 volúmenes que llegaron a plataformas digitales a finales del año pasado, se le acaba de sumar otra joya: Zitarrosa Siempre. Los inéditos. El álbum editado en 1995 marcó el inicio del proceso de rescate de unas cuantas gemas del cantor que dejó le aportó unos cuantos clásicos al repertorio local.

Esa primera entrega incluía 14 canciones recopiladas por Eduardo Erro, autor del libro Alfredo Zitarrosa: su historia “casi” oficial, y la familia del músico fallecido en 1989. Eran grabaciones que el hombre de voz profunda inmortalizó en viejos cassettes y cintas a lo largo de sus estadías en Argentina, España y México. También hay algunas canciones grabadas en Uruguay.

Alfredo Zitarrosa registraba y documentaba su trabajo musical con una dedicación poco frecuente”, informa el Archivo Zitarrosa en su página web. Y esa pretensión por el registro constante quedó reflejada en Ausencia de mí, el documental de Melina Terribili que incluye un vasto material de fotografías, cartas, audios y filmaciones registradas por el autor de “Adagio de mi país”.

Zitarrosa Siempre va desde 1966 a 1986, y rescata varios tesoros perdidos por más de dos décadas (el álbum salió en 1995 a través del extinto sello Mandinga y rápidamente quedó descatalogado). Hay un interesantísimo acercamiento al candombe en “Humor negro” y “Lo que el negro siente” —ambas compuestas por el guitarrista Vicente Correa—, y una bella relectura de la chacarera “Coplas del soltero” que tranquilamente podría haber formado parte de la cara B de Canta Zitarrosa.

El repertorio incluye letras de autores como Washington Benavides (“Menina” y “Milonga del desdichado”), Mario Benedetti (“Es tan poco”), Teresa Parodi (“María Pilar”) y Nicolás Guillén (“Guitarra”), pero la más emotiva es la de Juan Carlos López Alonso. En la versión que grabó en 1980 en México, Zitarrosa interpreta “Esta voz” con tanto compromiso que, por un momento, uno se convence de que el cantor está repasando su vida. “En fraguas de cristal la he depurado, / En escalas marinas o en naufragios, / La templé en el huracán de amarga ausencia”, aseguraba en la última etapa de su exilio.

Zitarrosa Siempre es apenas una primera muestra del valioso archivo del artista. “Prometo que, para bien de todos nosotros, habrá más”, adelantaba Erro en el libro interno del álbum. Y cumplió.

En 1998 se lanzó Los archivos inéditos de Alfredo Zitarrosa, una colección de 10 discos repletos de material inédito. Un tiempo después llegarían otras dos entregas, pero que aún no están disponibles en las plataformas digitales.

Cada álbum está protagonizado por distintos acercamientos a su obra. Están los ensayos de clásicos —de ahí la consigna “La creación por dentro”, que acompaña cada volumen— como “Adagio en mi país”, “Milonga para una niña”, “El violín de Becho” y “La canción y el poema”. Pero también hay espacio para mostrar lo bien que se manejaba con el tango gracias a sus excelentes versiones de “Vieja Viola”, “Mi noche triste”, “La última curda” y “Tinta roja”. Tranquilamente podría haber grabado un disco entero con sus lecturas de los clásicos del género.

Sin dudas, la mayor sorpresa es la de la inclusión del primer recital que Zitarrosa ofreció en solitario en Montevideo. Aquel concierto del 2 de abril de 1967 en el Teatro Odeón, consagró al entonces joven de 31 años gracias a un repertorio que incluía a “La Coyunda” y “El Camba”. También hay conciertos en Argentina, Australia y Chile.

Pero hay otro gran regalo: Zitarrosa entrevistando a Joan Manuel Serrat. Una verdadera joya para cerrar una colección esencial para la música local.

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados