La plataforma por “streaming” Tidal, de Jay Z, complicada en menos de un mes

Un negocio que ya tiene problemas

El 31 de marzo pasado el rapero y productor Jay Z presentaba, con el apoyo de Kanye West, Coldplay, Rihanna y Madonna, entre otros pesos pesados de la industria, su aplicación de música por streaming Tidal.

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Madonna, Kanye West y Jay Z en la presentación de Tidal.

El empresario pagó más de 58 millones de dólares a la firma noruega Aspiro por la plataforma con la que buscaba revolucionar el mundo de la música en tiempos donde el formato físico ya es historia. Todo parecía ir sobre ruedas: en la primera semana, Tidal estaba entre las 20 aplicaciones más descargadas de iTunes. Sin embargo, dos semanas después descendió hasta desaparecer de la lista de las 700. La novedad duró poco y la revolución no fue tal. Algo huele mal: Tidal no ha divulgado cifras sobre cuántos suscriptores tiene. En Google Play tiene casi la misma cantidad de votos negativos que positivos, y ha sido descargada al cierre de esta edición por menos de 500 mil personas.

Evidentemente Tidal tiene un problema de base. Cobra 20 dólares mensuales por el mismo tipo de servicio que Spotify, que cuesta unos 8 dólares. Ofrece un servicio que ya existía y lo cobra más caro. El argumento de Jay Z y compañía es la exclusividad: fue presentada como la aplicación "de los músicos" y promete novedades que solo se divulgarán por ahí. El rapero y su mujer, Beyoncé, lanzarán sus discos allí y ya editaron un video... que cinco minutos después estaba dando vueltas en YouTube, Vimeo y todos los servicios gratuitos. Madonna, Rihanna y Coldplay, supuestos "artistas Tidal", linkean sus cuentas oficiales en redes sociales a sus álbumes en iTunes. De Tidal, nada de nada.

El otro gran problema de Tidal es querer cobrar por la exclusividad justamente en Internet, donde eso es lo más difícil del mundo. Entre pagar 20 dólares por una canción o esperar que aparezca filtrada en algún otro lado, ¿usted qué haría? Tampoco es consistente el discurso del "servicio de los artistas". Es el de cierto tipo de artista y no el de los artistas en general. "Cuando dicen que pertenece a los artistas, en realidad pertenece a esos artistas ricos y adinerados", dijo a NME Marcus Mumford, de Mumford & Sons.

La semana pasada Andy Chen, CEO de Tidal, dejó su puesto, junto a una docena de empleados despedidos.

Otro síntoma de que las cosas no van bien —como si la renuncia de un CEO y la reducción de personal a menos de un mes del lanzamiento no fueran suficientes— es la curiosa herramienta Soundiiz que promociona el sitio de Tidal y que permite importar playlist de otros servicios como Spotify o Beats. ¿Por qué importarías tu playlist a Tidal? Un buen motivo sería el del sonido en alta fidelidad que ofrece el streaming de Jay Z. Ah, claro, pero hay que pagar 10 dólares más para escuchar en alta fidelidad. La que pudo haber sido la única ventaja de Tidal no está incluida en el plan básico. Y, después de todo, la mayoría escuchará en celulares o reproductores de baja gama en los que la calidad fina no es determinante.

Desesperados por escalar posiciones, Jay Z y sus colegas multimillonarios se dieron cuenta que era ridículo llamar "servicio de los artistas" a algo de pretensiones exclusivas como Tidal y por eso lanzaron Tidal Rising, que propone impulsar a artistas jóvenes e independientes. Pagar 20 dólares para descubrir artistas... mejor vamos a YouTube.

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