MÚSICA

Nacho Vegas: al rescate del viejo folk

El cantante español se presenta hoy, a las 21.00, en La Trastienda.

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Nacho Vegas. Foto: Difusión

El cantante asturiano Nacho Vegas se muestra de buen humor al teléfono. Acaba de dar un concierto en Lima y hace unos días dejó Bogotá, donde inició una gira latinoamericana para presentar a este lado del Atlántico su último disco, Canciones populistas, que es un EP. Ya tocó en Chile y Buenos Aires y hoy cierra el tour en Uruguay, donde actuó por primera vez el año pasado (ver recuadro). El show es a las 21.00 en La Trastienda y quedan entradas en Red UTS, desde 500 pesos.

Influenciado por músicos como Nick Cave, Leonard Cohen o Bob Dylan, Vegas es autor de numerosos trabajos de rock alternativo, varios de ellos colaboraciones con artistas como Enrique Bunbury y Christina Rosenvinge. En sus últimos discos también están presentes recreaciones del cancionero popular asturiano.

Tras un período más intimista, Vegas lleva tiempo consolidándose como un cantautor político que no ha dudado a la hora de colaborar activamente con las agrupaciones que luchan contra los desalojos en España o de expresar sus ideas en público sin pelos en la lengua. Sus letras forman parte de un universo poblado de reflexiones que calan las emociones.

—¿Qué te atrae de este lado del charco?

—A diferencia de Europa, el público aquí es más apasionado, y eso me gusta. En Latinoamérica en general noto un especial arraigo por la cultura popular y por la música popular en particular que no percibo en Europa, donde hubo un proceso de globalización que arrasó con muchas culturas de las pequeñas regiones y que homogeneizó mucho centros de las grandes capitales europeas. Acá todavía, cuando caminas por ciudades latinoamericanas, ves que es una región que está de cierto modo sustraída a ese proceso de globalización, y eso es muy bonito.

—En Canciones populistas, hablás más bien de la realidad española. ¿Es aplicable a lo que ocurre en otros países?

—Creo que la crisis que está viviendo Europa, sobre todo los países del sur del continente, ha hecho más consciente a mucha gente y ha generado una relación más empática con procesos que ha vivido América latina desde hace años. Y pienso que hay una conexión entre lo que ocurre en Europa con la derechización que está viviendo este continente ahora.

—¿Qué destacás de tu último disco?

—Lo que quise recuperar en este disco es el espíritu de lo que era el folk cuando se cantaban las canciones a corro, de forma colectiva. Y el hecho de utilizar un coro en casi todos los temas muestra que eso, que son canciones para cantar en corro y en las que se diluye la autoría y la figura del cantante principal. Es esa esencia de la música folk, que a mí me gusta mucho.

—¿Cómo sigue ahora tu camino musicalmente: solo, con Bunbury, con otras colaboraciones?

—Latinoamérica va a marcar el fin de esta gira de estos dos años de Canciones populistas. Estoy dándole forma a un nuevo repertorio y escribiendo más cosas, pero estoy en este momento en el que todavía todo está por llegar. Me pondré a grabar cosas nuevas.

¿Cómo te sentís al cantar frente a mucha gente? ¿Sos realmente una persona introvertida?

—Cuando era muy jovencito era una persona muy tímida y hacer música me ayudó a vencer parte de esa timidez. Al principio lo pasaba fatal, me ponía muy nervioso, dejaba antes de tocar y todas esas cosas, pero al final, cuando estás en un escenario, creo que las canciones son muchos más las protagonistas que los que las interpretan. Simplemente, tienes que dejar que aquello suceda y darte cuenta de que tú no eres tan importante por estar subido en un escenario.

Si no puede ver el video, haga click aquí.

—¿Conmueven tus canciones?

—Mis letras se nutren de la realidad burda. En la música popular, no me gustan las canciones que hablan de un amor romántico o idealizado. Hablo más de lo que ocurre en cuanto a relaciones afectivas como a nivel social, de un mundo real, el que me ha tocado vivir, que es, desgraciadamente, hostil para las cosas bonitas como el amor, la música y, al final, tienes que hablar de sentimientos radicales, extremos, que son los que te provocan la urgencia de querer escribir una canción y los que hacen que una canción pueda llegar de lo más íntimo a sentimientos más universales y que la gente lo interprete de diferentes maneras.

—Tras versionar a autores como Townes van Zandt, con tu versión de "Fare thee well, Miss Carrusel", ¿pensaste alguna vez en hacer un disco de homenaje a la música norteamericana?

—En realidad, he hecho muchos homenajes a la música americana, algunos más explícitos y otros más velados, pero creo que están presentes en muchos de mis discos. De hecho, Canciones populistas está dedicado a Phil Ochs, quien, cuando el rock estaba imponiendo sus máximas de hedonismo, de sexo, drogas y rock and roll, supo hacer canciones de amor y de revolución, y que sigue siendo alguien muy poco reivindicado en la música popular. Soy fan suyo desde hace mucho tiempo.

—¿Qué disco recomendarías?

—-Hay una artista vasca que es maravillosa, Mursego (Maite Arroitajauregui), y que hace unos discos fabulosos.

—¿Además de la música, con qué otras cosas disfrutás?

—Con los libros. Los libros y la música son dos cosas que mejoran la vida.

Visita que se repite pero tiene cambios

Casi un año atrás, el español Nacho Vegas llegaba por primera vez a Uruguay para dar un concierto en La Trastienda ante un público reducido pero apasionado, que disfrutó de su arte y de sus canciones.

Ahora vuelve y el cambio respecto al show que dio el año pasado, que estaba más acentuado en su último disco Resituación, es la inclusión en el repertorio de este EP de cinco temas llamado Canciones populistas.

Ese es el nombre que, además, toma la gira latinoamericana que se cierra esta noche.

Canciones populistas, con temas que hablan sobre la actualidad española, fue grabado entre Cádiz, Asturias, Madrid, Zaragoza y México DF y es considerado por el propio músico como una especie de "hermano menor" de Resituación.

Para el concierto de esta noche, pactado para las 21.00 en La Trastienda (Fernández Crespo y Paysandú) quedan entradas en venta en Red UTS, que van de 500 a 1.300 pesos. Abrirán la velada Nicolás Molina, quien está detrás del proyecto folk Molina y los Cósmicos, a dúo con Laura Gutman, la cantante de la banda independiente Laura y los Branigan, acompañados por Santiago Peralta.

Molina y Gutman interpretarán canciones de sus propias bandas, y preparan alguna sorpresa de la que prefieren no adelantar nada.

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