LUTO

Murió el cantautor y guitarrista uruguayo Yamandú Palacios

Fue parte de la generación que inició el canto popular. Amigo y compañero de Alfredo Zitarrosa,  tenía 80 años y estaba internado

Yamandú Palacios. Foto: Creative Commons
Yamandú Palacios. Foto: Creative Commons

El cantautor y guitarrista Yamandú Palacios falleció este miércoles a los 80 años. Arrastraba problemas de salud desde hace tiempo y se encontraba internado en estado delicado hacía varios días.

Montevideano, Palacios comenzó a estudiar música de adolescente e integró la camada de artistas que, en la década de 1960, sentó las bases de toda una movida folclórica, muy asociada a la milonga, la chamarrita y los ritmos criollos, que luego se conocería como canto popular.

Se exilió en 1975 durante la última dictadura, y desarrolló buena parte de su carrera musical fuera del país, primero instalado en Italia y luego en España. Trabajó, entre otros artistas, con el grupo chileno Inti Illimani, con el que compartió cantidad de escenarios.

"Los boliches", "Poeta al sur" o "Coplas al compadre Juan Miguel", esta última muy popularizada por su amigo y colega Alfredo Zitarrosa, están entre sus composiciones más conocidas. Tuvo un largo vínculo profesional con Zitarrosa, más allá de que este versionó varios de sus temas: Palacios grabó para el disco debut de Don Alfredo, el fundamental Canta Zitarrosa de 1966, y para la primera versión de "Guitarra Negra".

"A instancias de él yo me fui a España, y cuando llegué a España llegué a vivir en la casa de él, antes de tener mi casa; fue una relación muy estrecha con Alfredo en todos los órdenes: artística, humana, política, ideológica también", le dijo el año pasado a Radio Centenario en una de sus últimas entrevistas, en ocasión de su cumpleaños número 80.

Cantor de izquierda, de fuerte compromiso social y embanderado con las luchas populares, puso su voz firme y profunda, bien plantada, al servicio de versos que denunciaban la situación de los más vulnerados, se oponían al gobierno de facto o pintaban retratos fieles de la sociedad. Su arte fue siempre político, siempre una herramienta. 

Su primer disco fue Basta ya!, de 1967, y entre sus últimas grabaciones figura una edición del ciclo audiovisual Autores en vivo de Agadu en la que lo acompañó el poeta Ignacio Suárez, con quien desarrolló algunas piezas claves de su obra, como "Los boliches", versionada por Fernando Cabrera para su disco Canciones propias.

"Nosotros estamos, fuimos matrizados desde un principio con eso, es decir 'el arte al servicio de'", decía el año pasado a Radio Centenario. "La única cosa que puede estar es al servicio de las cosas populares, porque la cultura no nos pertenece, la cultura es del pueblo, es decir nosotros somos trabajadores de la cultura, trabajamos con una herramienta que el pueblo es el que la amasa todos los días".

"Aquel que enfrentó con su voz la larga noche de la dictadura. Aquel que fue amigo del anarco Molina. Aquel que arrimo su canto solidario al obraje de Cristalerías y de Belco y de tantas fábricas ocupadas. Me parece verlo. Aquella sonrisa inmensa cuando Juceca esperanzo la noche de una nueva vida con su compañera en Fernández Crespo. Aquel que continuo la guitarra negra de Alfredo casi en silencio. Aquel que me hizo una y otra vez pensar en mis pasos. Aquel que fue más que boliche. Hoy se nos fue. Se nos fue un océano de la canción", lo recordó su amigo Pablo Silveira Artagaveytia, músico y comunicador, en sus redes sociales.

Palacios era padre del rapero Peligro, Pedro Palacios, y abuelo de Trueno (Mateo Palacios), una de las figuras argentinas de la actual escena urbana y que en diciembre presentó su disco Atrevido en el Teatro de Verano.

Recientemente se había abierto un colectivo en Redpagos para colaborar con su situación económica dado su delicado estado de salud.

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