TEATRO DE VERANO

Las murgas nuevas ya debutaron en el concurso de carnaval y así fue su estreno

Un Título Viejo presentó uno de los mejores espectáculos de la competencia hasta ahora. Son Delirante, La Guardia Vieja y La Cayetana también actuaron

La murga Un Título Viejo. Foto: Instagram @untituloviejo
La murga Un Título Viejo. Foto: Instagram @untituloviejo

La primera semana del concurso de carnaval marcó el debut de las cuatro nuevas murgas clasificadas. La Guardia Vieja, La Cayetana, Un Título Viejo y Son Delirante hicieron su estreno en el Teatro de Verano y dejaron, en líneas generales, una buena impresión en la primera rueda.

De las cuatro, la que marcó la diferencia fue Un Título Viejo, que presentó uno de los mejores espectáculos vistos hasta ahora. Era de esperar: más allá de que el conjunto en sí es nuevo, sus componentes tienen experiencia y el trabajo de sus dos cupleteros ha sido reconocido, carnaval tras carnaval

Fabricio Speranza y Maximiliano Tuala son grandes amigos, y el año pasado decidieron dejar La Gran Muñeca y Cayó la Cabra respectivamente, para emprender otro viaje. Reconocidos como figuras máximas del carnaval y con alrededor de 10 años siendo parte de esta fiesta, cerraron el martes con Nadie se hace cargo de nada.

Un Título Viejo pisó fuerte con equilibrio entre una nueva tradición murguera de la que Speranza y Tuala son parte, y una cuota clásica que apela a la memoria emocional. El espectáculo tuvo gran musicalidad (la elección del repertorio es muy buena, de Shakira a Alaska y Dinarama), una puesta en escena que supo maximizar los recursos, y un coro parejo con dos solistas notables: Julio Pérez con destaque en las puntas, y Camila Sosa, una de las mujeres murguistas protagonistas.

Todo ese marco aporta el nivel que el texto requiere, porque es ahí donde Un Título Viejo hace la diferencia. Speranza y Martín Mazella armaron un libreto político de punta a punta, a través de dos opuestos: la juventud que milita por sus creencias, y los políticos y sus malas decisiones. A los jóvenes se les dedica el buenísimo cuplé de los millennials que pasa de la ironía al respeto, y una emotiva retirada; y para los políticos van cuartetas que tienen de remitentes a Guido Manini Ríos, Cabildo Abierto y los cabildantes, y al Frente Amplio.

El mayor mérito de la murga es su capacidad de tener un nivel muy parejo, y la facilidad a la hora de entregar un mensaje que es directo y poético. Se fue con una ovación larga del Teatro de Verano, y sin ocultar su emoción.

otras murgas

Son Delirante, La Guardia Vieja y La Cayetana

Sin tanto impacto como Un Título Viejo, las otras debutantes mostraron espectáculos más que correctos, a mejorar de cara a la segunda rueda. Aparte es el caso de Son Delirante, que tuvo que actuar bajo lluvia en una etapa que luego fue suspendida, y afrontó problemas técnicos por estas cuestiones climáticas. La murga manifestó molestia por la decisión de haber suspendido la fecha una vez terminada su actuación, y con razón.

Con todo en contra, lo más meritorio fue su empuje para completar The lirio. A destacar, el paso por el Collazo tuvo un maquillaje muy bello, buenísimos momentos del coro, chispazos de humor efectivo y una retirada para aplaudir. Hubo desprolijidades y altibajos en el desarrollo, pero es probable que las circunstancias de la noche les hayan jugado en contra.

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Parte del espectáculo 2020 de Murga Son Delirante

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La rueda la inauguraron el lunes La Guardia Vieja y La Cayetana. La primera dejó una buena impresión con una fuerte impronta de murga clásica, aún cuando acaban de llegar de la Murga Joven. Tiempos modernos fue in crescendo con autorreferencialidad e interpelación, un coro de desempeño correcto (más flojo fue el canto de los solistas), y dinámica. El cuplé de las frases célebres fue entretenido y emocional.

Y la segunda, venida de San Carlos, fue visualmente muy impactante y dejó una presentación potente, que generó entusiasmo con ese “aire nuevo” que llegó a la ciudad. Los reyes de la miseria tuvo una buena utilización del escenario, sumó banda más allá de la batería, y logró un nivel sostenido porque sus medios tuvieron llegada. El cuplé de los inventos de la campaña, que ya había generado revuelo en la prueba de admisión, vino sucedido por uno bastante gracioso sobre los festivales, y no faltaron los modismos carolinos ni los guiños políticos.

Los nuevos títulos vinieron a sumar y en primera instancia dejaron un buen sabor. Pero claro, esto recién empieza.

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