Chico César

“Mi música invita a cantar desde un lugar de alegría”

El autor de éxitos se presenta hoy y mañana en Medio y Medio junto a María Gadú

Chico César. Foto: difusión
Chico César. Foto: difusión

Chico César es hoy en día de los músicos consagrados de Brasil. Es uno de los compositores detrás de artistas como Daniela Mercury, María Betanha, Gal Costa y Elba Ramalho y tiene una carrera propia de siete discos en 20 años de incontables giras y muchos éxitos.

No es la primera vez que Chico César viene a Uruguay. El año pasado participó del Festival Uruguay Más Música al lado de Loli Molina, La Machete y Fernando Cabrera. Y junto a Molina grabó una versión de su éxito “A Primeira Vista”, canción que en la década de 1990 se popularizó en voz de Daniela Mercury en la novela El rey del ganado.

Chico César y Loli Molina
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Con María Gadú, otro de los grandes nombres de la música brasileña actual y también vieja conocida de los uruguayos, compartió escenario varias veces, aunque sobre todo han cantado juntos en el living de sus casas, rodeados de amigos. Ahora fueron convocados para tocar en el Festival Medio y Medio de Punta Ballena: ayer fue la primera de tres noches que continúan hoy y mañana, a las 22.30. Chico César contó que con las agendas ajustadas que tienen en Brasil -Gadú estuvo por Río de Janeiro mientras él andaba en Paraíba- arreglaron todo por teléfono y el encuentro cara a cara fue directamente en Uruguay: “Vamos a ver qué es lo que el sol de Punta de Ballena nos prepara”, le dijo a El País.

—¿Te sentís bien recibido por acá?

— Siempre. Tanto en Uruguay como en Argentina y Chile hay un gran amor y respeto por la música brasileña. El uruguayo además está muy cerquita y siempre se crea una conexión.

—Venís con María Gadú. Brasil tiene tradición de compartir escenario. ¿En el compañerismo está el secreto de la fuerza de su música?

—Es una característica de la música brasileña que yo pensaba que era universal. Pero una vez fui a una gira bastante larga a Japón; me recibió un grupo de jóvenes que tocaban un tambor japonés, invité a uno de ellos a tocar conmigo y fue un problema: en la cabeza de los japoneses el artista nuevo va al escenario chico, el artista consagrado al grande. No habían entendido que la fuerza de la música brasileña se daba en el encuentro. En Brasil lo que nos falta es encontrarnos más con la música latinoamericana.

—¿La barrera es la lengua?

—Tiene que ver con esa cosa del Brasil grande y autosuficiente que a veces se transforma en una arrogancia. Los países latinoamericanos son más abiertos a nosotros de lo que nosotros a ustedes.

—¿Conocés, admirás a algún músico uruguayo?

—A Jorge Drexler, que lo conocí antes de “Al otro lado del río”, a través del español Pedro Guerra. Conversamos, intercambiamos discos y nos acercamos mucho. También conozco a Rada, el gran maestro que me gustaría que llegara más a Brasil. Hasta es una pena que haya muerto Naná Vasconcelos: hubiera sido muy lindo ver un encuentro entre los dos.

—Estado de Poesía, tu último álbum, fue de los mejores discos de 2015 para los críticos, ¿es el mejor de tu carrera?

—Es uno de los discos más felices de mi vida. Vino después de que trabajé como Secretario de Cultura del Estado de Paraiba. El trabajo de un gestor público duro, lleno de burocracias, distinto al del artista que es lúdico. Ese pasaje me terminó reaproximando al lugar al que pertenecía. Me abrió el corazón incluso para enamorarme de la actriz Bárbara Santos, con quien me casé y a quien escribí muchas de las canciones del disco. Es un disco que habla de la pasión. La poesía la comprendí como un lugar de afirmación de la libertad y negación de la normativa represora. El espíritu también se da en la grabación del disco que fue con todos tocando juntos, mezclando así la la espontaneidad del escenario, donde a mí me va mejor, con las reglas de juego del estudio.

—Tenés una postura política marcada ¿La música es un medio para la denuncia social?

—En realidad, la música que aprendí a escuchar y admirar, la de Chico, Milton o Gilberto Gil, tiene ese componente, pero también hay lugar para el amor por la vida. Con Violeta Parra o Victor Jara me pasa lo mismo. Y mi música estás más bien hecha de eso. Mi música invita a cantar desde un lugar de alegría.

Tres discos destacados
Aos vivos Chico César
"aos vivos"
1995

Fue el primer álbum de su carrera. Tenía 31 años cuando lo lanzó, aunque su decisión de ser músico la tuvo a los 9 años, trabajando en una disquería. Lo pagó con su salario de periodista de Espectáculos, una carrera que eligió para no tener que cantar cualquier canción por mera necesidad económica. De este disco salen dos de sus canciones más conocidas, “A Primeira Vista”, interpretada luego por Daniela Mercury, y “Mama Africa”.

Chico César. Foto: difusión
"Francisco, Forró y frevo"
2008

Fue el último disco que Chico César antes de asumir un cargo público en el Estado de Paraíba. Todo surgió por “Pelado”, una canción que le llegó a la mente, no pudo parar de canturrear y de ahí salió el disco completo. En principio el músico quería hacer un disco solo de frevo, un ritmo típico de Pernambuco, Brasil. Pero para acercar otra parte de la cultura brasileña le sumó forró, y así salieron canciones como “Dentro”, que grabó con Seu Jorge.

Chico César. Foto: difusión
"Estado de poesía"
2015

Es su más reciente trabajo, una mezcla de amor y de alegría que nació después de trabajar para el Estado y sentir la necesidad de encontrar libertad. La canción que da nombre al disco, “Estado de poesía” fue elegida para la telenovela de la Globo A lei do amor, que todavía no llegó a Uruguay, pero que cuenta con un elenco de la talla de Reynaldo Gianecchini y Cláudia Raia. Figuró entre los mejores discos de 2015 para la crítica brasileña.

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