MÚSICO NOSTÁLGICO EN LA TRASTIENDA

La melancolía de Montevideo en la música argentina

Antonio Birabent toca este sábado en La Trastienda.

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Birabent presentará canciones de los dos discos que editó en simultáneo. Foto: Dorisphanic

Hace tanto tiempo que Antonio Birabent no toca en Uruguay que casi no recuerda la última vez. "Es demasiado", se limita a decir, reconociendo que este regreso le genera profunda nostalgia.

"Me agarra una nostalgia anticipada", comenta en conversación telefónica con El País, a días de cruzar el Río de la Plata. Este sábado a las 21.00 el cantante argentino se presenta con su banda en La Trastienda, y hay entradas a la venta en Red UTS a partir de 300 pesos.

Este regreso lo encuentra a Birabent con dos discos nuevos en la mano, un cambio constante que lo mueve entre la música y la actuación, y un lugar preferido en el que no tiene que pensar dos veces: en casa, con su hijo.

"La paternidad me hizo mejor persona", dice, antes de contar orgulloso que el niño está presente en su nuevo material.

Es que Birabent acaba de lanzar dos álbumes que no tienen "nada en común", pero vienen en una misma caja. Uno es O, con canciones propias e ilustrado con una fotografía de su pequeño, de espaldas.

Y el otro es Hijos del rock, un desafío ambicioso del que está contento, pero también cansado. Se trata de 17 canciones compuestas con 17 autores distintos, que funcionan como "un panorama del rock argentino", del nuevo y del viejo.

Entre sus colaboradores están Lisandro Aristimuño, Kevin Johansen, Juliana Gattas, León Gieco, y hasta su propio padre Moris (con ellos dos juntos grabó, justamente, "Hijos del rock"). "Casi que soy el presentador de este disco", bromea.

Birabent dice que seguir ejercitando lo artístico junto a su padre, compositor del icónico tema "El oso", está "buenísimo. "Pero el ejercicio artístico del disco es en sí una gran enseñanza".

Ciudad.

"Recuerdo cada lugar donde escribí la canción Montevideo", dice Birabent. "Yo estaba parando en un hotel de Ciudad Vieja, y de la terraza se veía el último sol que caía sobre la calle Sarandí. Recuerdo ese rumor de peluquerías tardías tan característico de la ciudad, los pescadores; recuerdo todo", asegura.

Esa descriptiva composición sobre una recorrida por la capital uruguaya es uno de los destacados del repertorio del argentino, que cuenta que en el disco Demoliciones también hay varias piezas escritas aquí.

Y es que la música de Birabent tiene una empatía indiscutible con la canción uruguaya, una especie de nostalgia que la vuelve muy familiar para el público que está de este lado. Él lo reconoce, pues también se siente muy "cercano", y suele frecuentar Uruguay, sobre todo en sus vacaciones.

"Esa es una nostalgia que tengo de muy chico, una melancolía que me ronda", admite Birabent, quien se siente a gusto con ciudades que destilan esa misma melancolía. Montevideo, por supuesto, es una de ellas.

De hecho, cuenta que hace poco estuvo de viaje por La Habana y que allí, y en el Malecón se sintió como en la rambla.

Sus canciones "uruguayas", que ya tienen unos cuantos años, estarán en La Trastienda y se mezclarán con las nuevas. "Vivo en el cambio constantemente, soy muy consciente de eso", comenta, y adelanta que en breve viajará a Brasil para filmar una serie que dirigirá Daniel Burman. Se trata de Supermax, la primera producción de Globo totalmente en español, y también estarán Cecilia Roth y el español Santiago Segura.

"La esquizofrenia sigue presente", dice el músico que recuerda su vida repartida ente la televisión, la radio, el cine y los discos. "Pero yo navego con alegría en todas las aguas", agrega.

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