ENTREVISTA

Martín Morón, tras el adiós de Abuela Coca, lanza disco y emprende camino propio

El trombonista de la banda de reggae y rock acaba de editar "El agujero" junto a su propia banda, Los Intensos, y charló de eso con El País

Martín Morón. Foto: Pablo "Chamaco" Abdala
Martín Morón. Foto: Pablo "Chamaco" Abdala

Tras 25 años de historia, en 2018 se despidió del público uno de los pilares del reggae local que supo ser influencia para la conformación de un sonido característico del rock uruguayo: la banda Abuela Coca. Tres años después del adiós, el trombonista Martín Morón pudo concretar aquello que tenía pendiente hace una década y que se le hizo todavía más evidente en el último tiempo: acaba de lanzar su primer disco propio, El agujero, que firma junto a la banda Los Intensos y está en plataformas.

Morón, que además es docente de música para niños e integrante de la Orquesta de Canelones, en 2009 le habló por primera vez a su amigo, el también músico Nicolás Varela, de las ganas de hacer un álbum propio. La idea era terminar una mudanza que por entonces transitaba y echar manos a la obra a ese sueño, que quedaría en pausa hasta ahora y terminaría concretándose en medio de una pandemia.

“Trabajé 25 años con Abuela Coca, un canal que a mí me quedaba cómodo y donde me sentía bien para canalizar mis canciones aún cuando no las cantara yo”, cuenta Morón en charla con El País. “Y cuando tomamos la decisión de no tocar más, me puse a pensar cómo me iba a reinventar. ¿A partir de ahora soy sesionista, me gustaría formar parte de otra banda, o qué voy a hacer? Y mis canciones me empezaron a decir: ‘Loco, dale’”.

En ese contexto, 10 años después de aquella charla con Varela, Morón lo convocó y se pusieron a trabajar mano a mano en esta obra hoy presentada como El agujero. Ordenaron composiciones, pensaron en la tímbrica de una posible banda, eligieron el plantel con el foco puesto en la energía humana y de a poco, la rueda giró.

Hoy Los Intensos son, además de Morón y Varela, el baterista fundador de No Te Va Gustar, Pablo “Chamaco” Abdala; el guitarrista Pedro Alemany y el trompetista Juan Olivera. Juntos, con el aporte de otros músicos y músicas que fueron parte del proceso (hay colaboraciones con Pedro Dalton y Eli-u Pena, por ejemplo), le dieron forma a este disco que reúne 10 canciones de rock con marcada presencia de los instrumentos de viento.

Morón grabó trombones para el álbum y sobre todo se posicionó como líder de este proyecto y además de poner su nombre y sus canciones, puso su voz. Dice que primero consideró la posibilidad de invitar a amigos y amigas para cantar, que también pensó en elegir a un único cantante para el grupo, y al final entendió que era él el que tenía que ubicarse en ese lugar.

Morón y Los Intensos, la banda de Martín Morón. Foto: Difusión
Morón y Los Intensos, la banda de Martín Morón. Foto: Difusión

“Yo canto hace mucho tiempo pero siempre como uno más que está acompañando. Ahora estoy disfrutando de esta mutación”, asegura, “y me estoy relamiendo por los vivos”. Los espectáculos públicos continúan suspendidos, pero la banda ya ensaya para el momento en que pueda salir a mostrarse a escena.

El agujero fue grabado en 2020, en bloques y más tarde que lo previsto por la emergencia sanitaria. “A medida que avanzamos nos fuimos dando cuenta que iba siendo rockero, que ni siquiera fue una obligación. Nos fuimos emocionando con esa sonoridad y las canciones mismas nos fueron mostrando el camino”, dice Morón.

Todo el camino del disco fue así, más como un juego que como una declaración de principios, afirma. No se preocupó por demostrarlo todo en estas canciones porque ya vendrán más, y tampoco buscó transitar solo el camino de hacer canciones lindas. Por momentos prefirió “raspar”, explica, por eso de que no hay nada peor que la indiferencia, que una música que no genera nada en el otro.

Tampoco se obsesionó con desmarcarse de su vieja historia. “Era imposible que Abuela Coca no esté”, dice Morón, que primero pensó en llamar a todos sus “hermanos” de esa época para hacer El agujero, y que después terminó imponiéndose la regla de no convocar a ninguno. “Intenté que esa sea una de las cosas que haga que me pueda desprender un poco de determinado sonido, determinada metodología; no tengo idea de si lo logré o no. Pero tampoco iba a luchar contra eso: Abuela Coca también tenía mi impronta”.

De lo que sí está convencido Morón es de que en este disco se ve a sí mismo, y ese sí fue un objetivo perseguido. De lo que también está convencido es de que este no es un tiempo para hacerse la víctima, y por eso, consciente de que durante todo este período adverso tuvo trabajo y proyectos a los que aferrarse, pide un espacio para “mandarle un abrazo grande a músicos y músicas del Uruguay que están hace 15 meses sin trabajar, viendo como sobrevivir. Todo mi respeto”.

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