Clásica

Una maratón rusa con invitados destacados y una orquesta a la altura

Crítica de los conciertos que inauguraron la temporada de la Orquesta Filarmónica de Montevideo

Ligia Amadio, directora. Foto: Difusión.

La directora brasileña Ligia Amadio con la Orquesta Filarmónica presentaron un verdadero “tour de force” de música rusa durante tres días con tres destacados solistas como invitados.

El primero fue el violinista brasileño Luiz Filipe Coelho (1984), quien interpretó el brillante Concierto para violín y orquesta op. 35 de Tchaikovsky. Su versión fue la de un músico profundo cuya musicalidad y virtuosismo cautivó inmediatamente el interés de los espectadores. Las dobles y triples cuerdas así como la difícil cadencia del primer movimiento fueron vertidas con una espontánea naturalidad. Ante los numerosos aplausos del público ofreció como bis el Allegro assai de la Sonata nº 3 para violín solo de Bach. Fue una de las mejores versiones que hemos escuchado hasta ahora, indudablemente Coelho se perfila como un notable violinista.

El segundo solista fue el pianista uruguayo Ciro Foderé (1976) que interpretó el endiablado Concierto nº 2 para piano y orquesta op. 16 de Prokofiev. Foderé volvió a mostrar su implacable técnica de acero, demostrando que las temerarias cadencias del primer y último movimiento las resuelve admirablemente con una precisión digna de todo elogio. Prokofiev exige del intérprete la máxima resistencia física que un pianista puede soportar al pedir al ejecutante que extraiga del instrumento un sonido tan voluminoso que pueda superar al peso macizo de los bronces. La performance de Foderé en este concierto lo consagra como uno de los mayores exponentes del virtuosismo pianístico actual.

La última solista fue la pianista italiana Gloria Campaner (1986) que abordó el bellísimo Concierto nº 2 para piano y orquesta op. 18 de Rachmaninoff. En Campaner todo es creación, sinceridad, inteligencia y espiritualidad. Su infinita variedad de matices y acentos, siempre son empleados con la más fina y elocuente propiedad. Los dos bises hicieron que pudiéramos apreciar aún más el talento de esta joven intérprete al mostrar su notable versatilidad de pasar de la vertiginosa Toccata op. 11 de Prokofiev a las sutilezas del Clair de Lune de Debussy.

La Filarmónica respondió con creces a esta gran maratón que planteó Amadio al realizar nueve obras en tres días, tomando a ocho compositores desde Glinka -padre de la música rusa-, pasando por Tchaikovsky y tres del “Grupo de los 5”, para finalizar con Rachmaninoff, Stravinsky y Prokofiev.

Amadio logró en general resultados muy convincentes mereciendo un destaque especial la interpretación de tres obras: El pájaro de fuego de Stravinsky, Una noche en el monte calvo de Mussorgsky, y el Capricho Español de Rimsky-Korsakov. Lamentamos que no haya sido incluida obra del compositor César Cui, integrante del “Grupo de los 5”, ya que en marzo se cumple el centenario de su fallecimiento.

En el programa de sala figuró que este año la orquesta cumple los 60 años de su fundación pero eso es totalmente erróneo. La Orquesta Sinfónica Municipal (hoy denominada Filarmónica) dirigida por su fundador el compositor Carlos Estrada, ofreció su concierto inaugural el 17 de julio de 1959, por lo tanto recién el 17 de julio de 2019 cumplirá 60 años.

Ficha

Grandes compositores rusos

Orquesta Filarmónica de Montevideo. Directora: Ligia Amadio. Solistas: Luiz Filipe Coelho (violín), Ciro Foderé (pianista) y Gloria Campaner (pianista). Programa: Obras de Tchaikovsky, Stravinsky, Glinka,Rachmaninoff, Mussorgsky, Prokofiev, Borodin y Rimsky-Korsakov. Dónde: Teatro Solís. Cuándo: 15, 16 y 19 de febrero.

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