Música

Maná: cuatro veteranos que no tiran la toalla de la música

Fher Olvera y la gira que traerá a Maná a Uruguay, el 6 de marzo en el Centenario.

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Foto: Difusión.

Fher Olvera atiende la llamada de El País en su casa, suena alegre y es muy atento, como corresponde a una estrella con fama de preocuparse por los demás. "¿Cómo estás Fabián, cómo va todo por ahí?", dice preparado porque alguien ya le dijo cómo se llama el periodista que lo llama. Olvera y los demás integrantes de Maná ya completaron una parte de la gira que los traerá una vez más a Uruguay, y que se realiza con la excusa de presentar en vivo las canciones del más reciente álbum, Cama incendiada.

—Hace poco, Maná fue incluida en el Paseo de la Fama de Hollywood. ¿Cómo recibieron ese reconocimiento?

—Eso fue algo que le entusiasmó más a la banda que a mí, a decir verdad. Pero bueno, lo veo como un reconocimiento y como un premio que compartimos con los fans de Estados Unidos. Para mí, es más eso que otra cosa. Tenemos una carrera larga en Estados Unidos. Empezamos de a poquito. Recuerdo que en nuestro primer concierto en Los Angeles había 400 personas, y terminamos tocando en grandes estadios. Entonces, es claro que tuvimos el apoyo de toda la comunidad latina en Estados Unidos. Ese premio es en parte de ellos, y estoy seguro que así lo siente "La Raza".

—Hace un tiempo, Maná hizo con Los Tigres del Norte una canción llamada "Somos más americanos". ¿Cómo surgió esa colaboración?

—Cuando hicimos esa canción con Los Tigres del Norte, no sabíamos que iba a surgir un personaje de las dimensiones de Donald Trump. Fue algo accidental lo de la canción, no la hicimos en contra de Trump. Además, Maná hace tiempo que venía luchando por los derechos de los latinos en Estados Unidos. Son… (piensa) 50 millones de latinos en Estados Unidos, ¿no?, de los cuales, 12 millones son inmigrantes indocumentados. Eso es un peso electoral importante ¿no te parece?

—¿Cómo ha sido la gira hasta ahora?

—Una locura. Arrancamos en Estados Unidos, seguimos por México y luego nos fuimos a España. Lo hemos disfrutado mucho porque Cama incendiada es uno de los discos que más me gustan de Maná, es un disco parteaguas, porque entró un productor a relevarnos. Antes siempre hacíamos la producción nosotros. Tocar eso en vivo es una fiesta. Y además tenemos una producción muy grande, muy potente. Son 80 toneladas de equipos y no dejamos nada en el tintero: echamos toda la carne en el asador. La gente agradece eso al final del concierto. A veces uno cree que el público no se da cuenta de todo lo que uno hace, pero sí lo nota. Esta gira, y la anterior fueron las más ambiciosas que hicimos, las que más producción han tenido. Nos dimos cuenta que para las dos últimas giras se demoraba más el armado del escenario que de costumbre.

—Volviendo al disco, ¿cómo lo recibió el público de la banda?

—Como te dije es un disco parteaguas, y es distinto al anterior, que era más oscuro. Este es más luminoso, más sensual. Disfruté mucho cuando lo grabamos, y también estamos disfrutando mucho tocar las canciones en vivo. En esta gira estamos tocando "Adicto a tu amor", "Cama incendiada", "Mi verdad", "La prisión", "Ironía"... Entonces, ¡este es un disco que nos gustó! A la gente le está gustando, pero de a poco. A veces al público no entiende muy rápido los cambios, pero a medida que fue pasando el tiempo, empezó a tener empatía con el disco.

—La última vez que estuviste en Uruguay, fuiste a visitar el Hospital Vilardebó. ¿Vas a ir de nuevo cuando regreses?

—Si puedo, sí. No sé si podré, pero lo que sí sé es que vamos a hacer una donación para el hospital. Cuando estuve ahí la vez pasada, hablé con pacientes, doctores, enfermeras… De hecho, hasta canté un par de canciones ahí con una guitarra, y estuve con León Gieco. Estuve con Mujica, también. Y sé que los pacientes me están preparando un regalo que me urge verlo, porque me enteré que lo están haciendo ellos y que llevan meses haciéndolo. Es como "¡Guau!" (ríe). Y también tenemos la posibilidad de vernos con Pepe, a quien admiro mucho. Admiro mucho su filosofía.

—Como decías recién, hace tiempo que están en esto. Maná ya es una banda consagrada, con muchos reconocimientos. ¿Cómo hacen para desafiarse a sí mismos artísticamente?

—No sé. Ya deberíamos haber tirado la toalla, hace como 25 años que estamos en esto. Creo que nos divertimos mucho todavía. Nos apasiona subir al escenario o grabar un disco.

—A su vez, los cuatro llevan muchos años juntos. ¿Cómo hacen para no pelearse?

—Es complicado. Mira: es un tema de respeto mutuo. Y también que hay algo parecido a la hermandad. A Alex lo conozco desde que tenía 15 años, vivió en mi casa. Y además tenemos un fin en común. Son colegas, compañeros de trabajo, y pienso que son gente de buen corazón. Y creo que hay algo más, que es el sentido del humor. En toda la empresa hay sentido del humor. A veces nos cagamos de la risa de nuestras propias pendejadas. El humor es muy importante.

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