La cantante ofrece un espectáculo de tangos y milongas

Maia Castro pasea con su música por el norte

Maia Castro es una artista perserverante y con una personalidad escénica muy particular. Aunque a veces su indumentaria iría mejor para un concierto de rock, moldeó su voz para la interpretación de tangos y milongas. Se lanzó como solista en 2007 con un disco homónimo, formando parte de un movimiento promovido por los sellos discográficos locales, que puso foco en varios nombres femeninos dedicados al género. Ese "movimiento" con el correr del tiempo se diluyó.

El eterno femenino de una imaginativa pintora
La artista fue invitada para representar a Uruguay en un festival de tango finlandés.

Su último álbum, De saltos y otros vientos, tiene dos años en las bateas y la consolidó como una de las voces solistas que llegaron para quedarse. El viernes 6 de marzo en el Auditorio Municipal de Artigas iniciará el último tramo de la gira nacional que arrancó en 2014. El 7 continuará en el Teatro Larrañaga de Salto, el 13 en el Cine Teatro Municipal de Treinta y Tres. El 14 en el Club Democrático de Tacuarembó y el 15 en el Teatro Municipal de Rivera.

Todos los conciertos son con entrada libre y comenzarán a las 21 horas. El año pasado pasó por Colonia, Carmelo, Mercedes, Florida, Maldonado y San José con el espectáculo denominado Milongas, tangos y otros vientos, en el que actúa acompañada por una banda de cuatro músicos, con Horacio de Yorio en piano, Matías Romero en guitarra, Enrique Anselmi en contrabajo y Pablo Abdala (ex NTVG) en batería.

"Nuestra idea es llevar el mismo recital al interior y que sea gratis para la gente porque la gira está enfocada en la difusión y en llegar a lugares a los que generalmente no tengo acceso. El desafío en el norte del país es mayor aún porque sinceramente ir es más complicado", explicó Castro a El País.

Una de sus mejores experiencias en el tour fue en Bastión del Carmen, en Colonia, donde según relata, "la sala estaba repleta y el público participó bailando".

Esta es una nueva condición en los espectáculos de la artista: bailar el fragmento de un tango instrumental es un recurso al que a veces apela en escena, aunque especialmente espera que los que asisten no se queden sentados en la butaca. "Tomé clases de tango y me gusta, pero lo hago solo cuando se da y eso depende del contacto que logremos con la gente".

En los años 2013 y 2014 recorrió gran parte de Europa para llevar su música y en este 2015 tiene planes de viajar, dado que recibió una invitación del Festival de Tango de Finlandia para participar como representante de Uruguay.

"Estuvimos en Alemania, Suecia, Dinamarca, Polonia y Noruega. A mí me sorprendió que la barrera del idioma no afectara para nada. En algunos países hay colonias latinas, pero en otros no, como en Polonia, donde hay muy poquitos uruguayos, poquitos de verdad: diez. Quedé muy sorprendida porque ahí funcionan escuelas de tango y saben exactamente qué es. Yo creo que los shows en Polonia fueron los más lindos", destacó.

Su próximo paso a nivel discográfico será publicar un registro en vivo de la gira que desarrolla para después dedicarse a producir otro trabajo de inéditos, que seguirá el camino del tango, la milonga y la zamba. "Mi cuarto disco de estudio saldrá a la venta el año próximo. Habrá composiciones mías, muchas de las cuales ya estamos haciendo en vivo, pero al momento de seleccionar el repertorio abro bastante la cancha a los músicos", agregó.

Maia Castro recuerda su pasado vinculado al Carnaval con cierta nostalgia, pero convencida de que el sacrificio vale la pena porque no se puede abarcar todo con igual disciplina.

"Este año pensé volver al Carnaval porque extraño a los compañeros y la diversión, pero me di cuenta de que no es posible. El último espectáculo que hicimos con la BCG en teatro fue en 2010 y a nivel artística resultó alucinante. Ganamos el Florencio como Mejor espectáculo musical y la verdad que eso se extraña. Estoy concentrada en mi carrera y son cosas que demandan mucho tiempo y energía. Salir en Carnaval implica estar seis meses ensayando. Pero a la BCG me gustaría volver, porque soy fan".

De la murga pasó al tango

La cantante fue nominada a Mejor voz del Carnaval en 1996 y, además de la Antimurga BCG, integró La Mojigata y las bandas Malena Morgan (junto a Herman Klang y Gustavo Pena) y Plaza Sésamo y Antena. Su segundo álbum se tituló Lluvia Inerte y tras su lanzamiento fue convocada por la Filarmónica de Montevideo para formar parte del espectáculo Tres mujeres para el tango, junto a Laura Canoura y Mónica Navarro.

En su tercer disco hay una canción de Fernando Santullo, escrita especialmente para ella, que luego terminó en El mar sin miedo (placa del ex Peyote) con otra lectura totalmente diferente.

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