Entrevista

Luis Fonsi: "Nunca he tenido miedo de tomarme riesgos"

El puertorriqueño que conquistó al público con “Despacito” se presenta el martes en Landia

"Échame la culpa" Luis Fonsi

Cuando sacó una melodía más o menos cumbiera con su guitarra, Luis Fonsi la repitió varios días en su cabeza y supo que ahí había algo pegadizo que se podía convertir en canción. Nunca imaginó, sin embargo, que iba a terminar dándole forma a una canción que cambiaría su vida de la noche a la mañana y que, guste o no, le permitiría escribir un capítulo de la música latina. Porque si hay un boom de lo latino hoy en el mundo, mucho tiene que ver con “Despacito”, esa canción que empezó a sonar hace un año y que se esparció como un virus que lo contamina todo.

El éxito de “Despacito” es responsable de la vuelta de Luis Fonsi a Uruguay, donde había estado a principios de la década con un puñado de baladas como caballito de batalla. Este martes a las 21.00 estará en el Centro de Espectáculos Landia, en un show que produce O2 y para el que quedan las últimas entradas en Red UTS desde $ 1.300 pesos.

Antes, entre una presentación sinfónica en el Colón de Buenos Aires y sus planes de grabar American Idol, girar por México y hacer “Échame la culpa” a dúo con Demi Lovato en algunos eventos, el puertorriqueño tuvo 10 minutos para hablar con El País.

—¿Cuál fue el lugar más inesperado que visitaste en este último tiempo?

—Con esta última gira fuimos a lugares como Moscú, Letonia, Serbia, a Egipto, a Qatar, donde además de que el idioma es completamente diferente, cultural y religiosamente son muy diferentes a nosotros. Pero la música de repente toma un rol aún más importante, porque es como el denominador común y obviamente la razón por la que estoy ahí. Pero qué bonito conocer países donde la gente no está acostumbrada a escuchar música en español.

—“Despacito” te posicionó como un embajador de la música latina. Pero debe ser bastante extraño estar cantando y bailando estas canciones ante el público ruso o egipcio, y ver la reacción de ellos.

—Sí, es una gran responsabilidad. La canción me abrió esa puerta, la canción y el movimiento latino. Siempre tengo mucho cuidado en no sonar como el único embajador latino en el mundo, porque no lo soy. Ha habido muchos, simplemente estoy privilegiado de ser parte del movimiento. Y ahora es parte de mi manera de hacer música, de aprovechar que se ha abierto esa gran puerta para que la música latina llegue a todos esos países, y con mucho orgullo celebrar nuestra música, nuestra cultura, nuestra alegría y nuestro idioma.

Despacito
"Despacito", el gran hit

—En algún momento de la construcción de “Despacito”, ¿sentiste una alarma interna que te avisó que había algo especial entre manos?

—Sí sentí que era algo diferente, especial. Musicalmente hablando, si lo comparas al disco anterior que grabé en Londres, y tenía un sonido muy british, muy orgánico de hecho, de por sí ya salir con algo mucho más latino o urbano, con una colaboración con el rey del reggaetón, ya era un salto bastante amplio. Pero la canción tenía algo desde un principio, desde que la escribí con mi guitarra, antes de que hubiese tenido el ritmo o la colaboración de Daddy Yankee. Tenía algo que en su simpleza cautivaba, y esa melodía no se iba, te quedaba pegada en la cabeza. Ojo, de ahí a lo que logró, definitivamente nadie lo vio venir (se ríe).

—¿A qué sonaba originalmente? ¿Era más folclórica, se parecía más a una balada?

—Era más cumbia, en realidad. De la manera que lo tocaba en mi guitarra, sonaba más con ese rollo cumbiero. Por ahí empezó, hasta que sobre la producción fuimos mezclando elementos más pop y urbanos.

—Hablabas del pasaje del disco anterior a este tema. ¿En algún momento tuviste miedo por tener que hacer un cambio tan drástico del estilo con el que la gente te identificaba?

—Como que tenía claro que tenía que tomar el riesgo, pero sin miedo. Porque no me sentí fuera de mi elemento, no sentí que fuera forzado. O sea que la palabra miedo nunca existió. Pero tenía muy presente que cuando uno hace estos cambios, evoluciones, y se toma estos riesgos, a veces funciona y a veces no. Pero nunca he tenido miedo de tomarme riesgos, al revés: me daría miedo quedarme con las ganas de hacerlo y no hacerlo.

—También hay un riesgo grande a la hora de saltear esta etapa, y no quedar prendido cien por ciento a esta canción.

—Claro, pero buena música siempre te dará la oportunidad de dar un paso hacia adelante. Y gracias a Dios, con “Échame la culpa” hemos logrado cautivar, seguir conectando con un público masivo, una colaboración con una artista como Demi Lovato, escucharla cantar en español… Seguimos celebrando esa gran oportunidad de la que estábamos hablando, de hacer música de calidad, con sabor, con estilo, y música para el mundo entero.

—El hecho de que artistas angloparlantes canten en español, es uno de los grandes reflejos del impacto de la música latina en el mundo. Tu con Demi Lovato o Justin Bieber, o J Balvin con Pharrell Williams o Beyoncé, se han ocupado de bajar a los artistas del hemisferio norte al sur, para invertir el camino tradicional.

—Así mismo. Es un movimiento que dice mucho de la importancia, el impacto de la música latina y del público, y que no sólo es importante el público anglosajón o europeo para nosotros los latinos, sino que el público latino para los artistas americanos del general market es muy importante. Se toman el tiempo de aprenderse las letras en español, y quieren conectar de una manera más honesta. Y eso para mí significa mucho, porque siempre fue al revés.

Luis Fonsi y Demi Lovato
"Échame la culpa", lo que vino después de "Despacito"

—“Despacito” tuvo varias nominaciones a los Grammy, se habló mucho de la diversidad que promovían esas candidaturas, y fue un hecho histórico que ese tema se colara en las principales categorías. Al final, cuando no se ganaron premios, ¿con qué sensación te quedaste? ¿Te molestó que no se reconociera el impacto del que venimos hablando?

—No, para nada. Fue una gran noche, fue la primera vez que una canción en español estaba nominada para Canción del año y Grabación del año, así que ya de por sí logramos hacer un poquito de historia; y poder presentarnos en vivo en un show donde pocas veces se ha cantado en español, también es un privilegio. Me fui con el corazón tranquilo y con ganas de seguir haciendo cosas buenas.

—Va la pregunta obligatoria, que ya te la habrán hecho mucho: ¿te has cansado de cantar o de hablar de “Despacito”?

—En lo absoluto. Sería un descaro de mi parte (se ríe). Estoy disfrutando demasiado todo lo que está pasando, así que por ahora no va a haber cansancio. Por ahora, y por un buen tiempo.

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados
Te recomendamos
Max caracteres: 600 (pendientes: 600)