Guía del fin de semana

Llega una leyenda cargada de canciones

Mañana en el estadio Centenario está Phil Collins, el show empieza 19.30 con Pretenders

Phil Collins
Phil Collins está pronto para el Estadio Centenario

Si algo le sobra a Phil Collins, además de fama y probablemente dinero, son canciones. En una carrera que ya roza los 50 años, pero principalmente desde la década de 1980 para esta parte, Collins ha escrito algunas páginas inmortales del pop occidental. Muchas de ellas van a estar mañana a la noche en el Estadio Centenario, en la primera visita del músico inglés a Uruguay.

El show es en realidad un doble programa internacional: empieza a las 19.30 con los británicos Pretenders. Liderada por la estadounidense Chrissie Hynde, la banda es responsable de muchos éxitos propios incluyendo favoritos de las radios de oldies como “Back on the Chain Gang” y “Don’t Get Me Wrong”.

Pero los miles que llenarán la tribuna olímpica van por el número central. La llegada de Collins es una escala de una gira que empezó llamándose Not Dead Yet (“Aún no estoy muerto”) y llega acá como The Legendary Phil Collins. Es el regreso de Collins a los escenarios tras algunos problemas de salud que lo obligaron, por primera vez en su carrera, a un perfil bajo y a un anunciado retiro de la música. Finalmente, lo que empezó como “unos pocos shows” terminó como una suerte de fraccionada gira mundial: Collins llega de Chile y se va a Córdoba donde toca el lunes 19.

Las entradas para el show de Phil Collins están en venta en Red UTS y van desde 2.310 a 11.550 pesos. De las que más quedaban es de las más baratas que ocupan el tercer anillo de la tribuna Olímpica. Phil Collins subirá a escena alrededor de las 21.00 y presentará, todo indica, un ser de 16 canciones en 90 minutos.

Sin embargo, los achaques de salud, dejaron una secuela que muchos de sus fanáticos van a lamentar: Collins, que tiene 67 años, no toca la batería (le dejó el lugar a su hijo, Nick) y está sentado durante todo el show.

El setlist que viene repitiendo en este tramo latinoamericano de su gira, tiene 16 canciones. Empieza con “Against All Odds”, uno de sus clásicos lentos y termina con “Take Me Home” que es el bis de todos sus shows. En el medio, en un espectáculo de una hora y media, están (en ese orden) “Another Day in Paradise”, “I Missed Again”, “Hang in Long Enough”; “Throwing It All Away”; “Follow You Follow Me”; “Who Said I Would”; un cover de Stephen Bishop, “Separate Lives”; “Something Happened on the Way to Heaven”; “In the Air Tonight”; su clásico cover de las Supremes, “You Can’t Hurry Love; “Dance Into the Light”; “Invisible Touch”; “Easy Lover” y “Sussudio”. Quedan muchas afuera, claro, porque el repertorio de clásicos de Collins podría ser eterno.

El escenario tiene 25 metros de boca y 15 metros de altura. Según fuentes de la productora, es uno de los más grandes que se han montado sobre la tribuna Olímpica. Las luces y el audio llegaron en siete camiones desde Argentina.

Aunque el comienzo del show está pactado para las 19.30 cuando se presentan los teloneros de toda la gira, The Pretenders, la espera la aliviarán los uruguayos Reversa, una banda de rock que prepara su primer disco. En entrevista con el sitio especializado Moog, la banda reconoce como influencias Herefordm, Led Zeppelin, Bob Marley, Soundgarden Coldplay, Cerati y Fito Páez.

Surgido como un niño actor, Collins se decidió rápidamente por la percusión. A los 18 años tocó las congas en una canción de All Thing Must Pass, el primer disco posBeatles de George Harrison, aunque su toma no quedó en la edición final. Antes había sido extra en A Hard Day’s Night.

En 1970, con 19 años fue convocado como baterista de Genesis, una banda de rock progresivo que tenía en Peter Gabriel a uno de los cantautores más carismáticos de su tiempo. Cuando Gabriel abandonó la banda en 1974, Collins tomó el mando, convirtiendo al grupo en una de las máquinas más aceitadas del pop del último cuarto del siglo pasado.

En 1981, Collins inauguró una carrera solista con el disco Face Value que al impulso de esa gran canción que es “In the Air Tonight”, lo elevó a la categoría de omnipresente figura de la música de su tiempo. Participó en bandas de sonido, produjo discos (de Eric Clapton, por ejemplo) y hasta se permitió la excentricidad de tocar el mismo día en Londres y Nueva York durante el benéfico Live Aid en 1985. Es el artista que como solista y con un grupo vendió más discos en la historia, un podio que comparte con Michael Jackson y Paul McCartney.

Con todas esas condecoraciones (y esas canciones), Collins llega mañana al Estadio Centenario.

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