ENTREVISTA

Kany García, la puertorriqueña nominada al Grammy Latino que debuta en Uruguay

La cantante boricua presenta su último disco este viernes en Sala del Museo, y antes conversamos sobre feminismo y la renuncia de Ricardo Roselló

Kany García. Foto: Difusión
Kany García. Foto: Difusión

Kany García tiene una carrera larga, pero el que dará el viernes en Montevideo será su primer show acá. En Sala del Museo a las 21.00, la puertorriqueña presentará su último disco, Contra el viento, además de repasar éxitos de un recorrido artístico de más de 15 años (las entradas están en Abitab y Redtickets).

En Contra el viento, que tiene tres nominaciones al Latin Grammy (álbum de cantautor, canción del año por “Quédate” y video versión corta por “Banana papaya”), García cuenta con un arte de tapa diseñado por Joaquín Sabina, una colaboración con Fito Páez, otra con Natalia Lafourcade, y con el aporte de Thalía o Sofía Vergara. O sea, juega en las grandes ligas, pero mantiene un perfil bajo e insiste en que la honestidad y la credibilidad de su proyecto son lo más importante de todo.

Y sobre eso conversó con El País.

—En el caso de la colaboración con Natti Natasha, que hicieron para su disco, ¿cuál fue el desafío de acercarte a una propuesta tan distinta, si bien la llevaste un poco a tu terreno?

—Que mi público no criticara tanto el acercamiento, porque la gente es muy de comentar cuando haces algo urbano: “Ay, también tú, te vendiste”. Como que se quiebran bandos, y la música es elástica, y para nosotros como puertorriqueños el reggaetón no es una música que viene de la nada: viene de la bomba, de la plena, nuestra música africana, nuestro legado. Yo me niego totalmente a escribir letras que vayan en contra de mi manera de pensar, y en este caso, el gran reto era hacer algo que mi público sintiera bien, porque se mantenía en mi línea, y no ponerla a ella en un vestido que no le caía. El reto fue ese: que ambas no tuviéramos puesto un vestido que no nos quedaba.

—En la crítica de “venderse” entra en juego el oportunismo. Para un disco como Contra el viento, que está atravesado por el feminismo, ¿como te parás para que alguien no piense que es oportunista, justamente, hablar de este tema en tus canciones?

—Yo creo que eso se sabe. Pararte en ciertos lugares hoy, como el feminismo, que está de moda, es claro, pero es importante acompañarlo de acciones, de luchas, de irte a la calle y apoyar, utilizar tus redes para eso. Sin eso, como dices, es una cosa sencillamente oportunista que no proviene de ningún otro lugar que no sea capitalizar tus canciones y llegar a la masa, a la gente que hoy compra esa idea.

Contra el viento, además, es un disco muy personal.

—Para mí, es un disco muy mío. En este disco hay muchas cosas que me fascinan, y una es poder hacer lo que me ha dado la gana hacer, en un momento donde eso tiene sus consecuencias, porque tú escuchas lo que están pasando las radios y mi propuesta no va por ahí. Eso también es ir contra el viento: poder defender algo en lo que crees profundamente. Creo que soy una mujer atípica en un montón de aspectos que hacen que pueda defender el disco con la credibilidad que merece.

—Y tenés el apoyo de una disquera internacional y cada vez de más público.

—Sí, es impresionante. Vivo un momento de mi carrera de mucho trabajo, y ahí te das cuenta de lo importante que es ser honesto, porque cuando tomas decisiones importantes en la vida, llena de honestidad y de valentía, te pasan estas cosas. Yo ya viví en carne propia el hacer un disco o un proyecto diciéndole a la disquera: voy a hacer exactamente todo lo que ustedes me piden, y es el disco que menos vendí en mi carrera. Así que he vivido las dos cosas. Y ahora decir: voy a hacer lo que se me cante de los ovarios, y que estén pasando estas cosas lindas, es un mensaje muy claro de que hay que hacer la música que te mueve. Porque yo lo que intento es hacer una música que de aquí a 20 años las quiera seguir cantando. Hoy en día estamos escuchando mucha música que no sé si de aquí a 10 años voy a querer escuchar, es más, no sé si de acá a 10 días voy a querer escucharla. Se está volviendo muy desechable.

"Lo que intento es hacer una música que de aquí a 20 años las quiera seguir cantando"

Kany GarcíaCantante

—¿Ya hay cosas en tus seis discos con las que te preguntás: por qué hice esto?

—Totalmente, pero es normal, son etapas de crecimiento. En mi primer disco tengo canciones, más como producción, de las que digo: no sé si hubiera cantado esto. Pero es normal. Hoy mis posturas ante un montón de cosas, incluso posturas que tienen que ver con el feminismo, son porque he caminado. Hay unas cosas de ignorancia ahí, de que no sabía antes, más que de presiones. Hay canciones que hoy no sé si defendería.

—De tu disco participan, a través de pensamientos, un montón de mujeres como tu madre o Sofía Vergara, por plantear extremos. ¿Qué tienen en común, para ti, qué las conecta?

—Todas, en algún momento, han ido contra el viento en algo. Todas son mujeres luchadoras, que creo que han enfrentado el qué dirán de demasiadas formas. Y fuera de ahí, es muy poco lo que tienen en común una con la otra (se ríe). Hablas de Mercedes Sosa, ¿y qué tiene en común con Sofía Vergara? Sí, hay, pero puedo decirte más de lo que no tienen en común, porque es lo bonito de la diversidad de la mujer.

—Participaste de la protesta que pidió la renuncia del gobernador Ricardo Roselló. ¿Te tomó por sorpresa que tantos artistas masivos se implicaran?

—Sí. Vivimos momentos de mucho cambio. Cuando yo empecé, tenía mucho miedo de hacer comentarios políticos, porque tocaba en los pueblos y decía: los alcaldes no me van a querer contratar. Y una vez pasan los años ya te importa poco, porque hay que hacerlo. Yo cuando decidí ir (a la protesta), le grabé un mensaje a Ricky (Martin) diciendo: “¿Tú piensas ir?” No sabíamos quiénes iban a estar, por eso cuando llegué fue una supersorpresa, porque estábamos todos, y todos teníamos historias complejas de cómo llegamos. Yo venía de Croacia, de 27 horas en avión, de perder vuelos... Pero no estábamos por algo mediático sino por una indignación total, porque este hombre afectó a todas las gamas de personalidad que existen en Puerto Rico: a las mujeres, a la gente de la comunidad LGBT, viste cómo trató lo que tenía que ver con los más de 3.000 muerto por el huracán, se burló de las personas que enfermaron en ese tiempo… Entonces cuando afectas a cada una de las ramificaciones de tu pueblo, difícilmente no nos vamos a unir, porque teníamos una razón.

—Y ya no importa si una implicancia así te cuesta un show: hay una responsabilidad como ciudadano y artista.

—Totalmente. Nosotros caminamos con la gente, sufrimos y padecemos, y cuando me siento con mis hermanos y veo la vida que tienen, porque viven en Puerto Rico y sufren por haber estudiado lo que han estudiado y tener la peor paga siendo maestros y educadores, ¿cómo las prioridades van a ser otras? Hay una indignación profunda y tú tienes la capacidad, con Instagram o Twitter, de poner algo más que no sea una selfie, una foto bonita. Tienes la posibilidad de llamar a otro, ¿ y cómo no lo vas a hacer? Para mí es una responsabilidad mayor.

—¿Te cuesta creértela? Te nominan a premios, te avala un montón de gente consagrada, y lo contás como si fuera raro…

—Sí, siempre me cuesta. Es que no sé, llevo tantos años admirando a esta gente… Una vez recibí un comentario de un cantautor que quiero mucho, Dani Martin, y me dijo un montón de cosas lindas sobre mi música, y yo movía la cabeza, y me dijo: nunca hagas eso. La gente te dice cosas y es como si pusieras un tipo de pared. Y me sorprendió mucho ese comentario, pero me cuesta mucho recibir eso. No sé por qué, pero es así.

—De las cosas que te han pasado con la música, ¿con qué sí soñaste?

—¿Qué si soñaba? (Piensa) Con conectar con la gente. Con que realmente la gente pudiera sentir que la canción que uno hace la abrazan porque es lo que viven, lo que padecen. Me ha pasado un montón de veces que alguien me dice que quiere ser cantante o artista, y lo que canta viene de un lugar… porque yo canto desde el dolor, la herida, desde esas cosas que son mis cicatrices, y siento que de ahí la gente logra conectar con lo que hago. Y cuando alguien no ha sufrido nada, y tiene una voz impecable, espectacular, es difícil que alguien pueda conectar. Es algo que no se puede ver, que solo se puede sentir.

PARA EL DISCO "CONTRA EL VIENTO"

¿Por qué Joaquín Sabina hizo el arte de su portada?

"Lo conocí en un concierto de él, sus músicos hacían una fiesta, me invitaron, fui, y como a las 2 de la mañana sacan una guitarra, empiezan a compartir canciones, me toca a mí cantar y él empieza a pedirme canciones, y conoce mi música ahí. Me dijo cosas increíbles, me invitó a su casa, a conocer a su familia, y acabo despidiendo el año con ellos. Y estaba en la casa, vi todo el arte que había, y su esposa me dijo que todo lo hace Joaquín. Porque en su casa está pintado todo, hasta las ventanas, el baño: es como un Cirque du Soleil. Y ahí me pide que le cante a su familia, él estaba muy feliz y le pregunté si podía usar una de esas pinturas para una caratula del álbum. Y me dice que no, que me pintaba algo. Y en febrero –yo no me atreví a volver a llamarle- recibo una llamada de su esposa, que me dice que estaba listo para volver a pintar. Y recibí siete pinturas en mi casa", cuenta Kany García.

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