ENTREVISTA

Julieta Venegas: "Tuve que desarmar lo que venía haciendo"

La cantante mexicana charló en exclusiva con El País sobre su gira por el interior de Uruguay, su relación con la cultura uruguaya y la importancia de reencontrarse con su espacio musical

Julieta Venegas en el Teatro 28 de Febrero (Mercedes). Foto: Jorge Ríos.
Julieta Venegas en el Teatro 28 de Febrero (Mercedes). Foto: Jorge Ríos.

La gira que Julieta Venegas empezó la primera semana de junio en Mercedes, marcó el inicio de una serie de ocho presentaciones por distintas ciudades del interior uruguayo. Acompañándose de piano, guitarra, cuatro, acordeón y una lista de más de 20 canciones, Venegas ofrece un recital donde la improvisación y la constante charla con el público generan un ambiente íntimo que acompaña perfectamente las relecturas de su repertorio.

Un sábado de tarde, El País se encontró con Venegas en Paysandú para charlar en exclusiva sobre este nuevo formato, su relación con la cultura uruguaya y cómo siente el encuentro con el público durante este gira que hoy llega a Treinta y Tres con entradas agotadas y que cerrará el 7 de diciembre en el Teatro Solís, con un formato que aún no ha definido.

—Hace un tiempo te mudaste a Buenos Aires y empezaste a tocar sin banda. Ahora te estás presentando en un formato íntimo por el interior. ¿Cuánto tiene de nuevo comienzo esta gira?

—Tuve que desarmar lo que venía haciendo porque sentía que cada vez me estaba desconectando más de mi necesidad de hacer música. Por eso sentí que tenía que volver a la esencia, y eso significa volver a compartir canciones. Estoy en un momento en que necesito inventarme las maneras de hacer las cosas. No puedo ni siquiera pensar en cómo volver a la rutina que estoy haciendo mucho tiempo. Tampoco lo descalifico porque me encanta las cosas como las he hecho, pero, de alguna manera, necesitaba cambiar un poco.

—¿Cómo surgió la idea de empezar esta gira por el interior?

—Platicando con Fer (el productor de esta gira) sobre lo que estaba haciendo le dije que tenía ganas de hacer este show sola y que estoy sin mucha intención de momento de hacer una banda. Le dije que estaría bueno hacer algo que no sea en el típico lugar y me propuso el interior. Al final se concretó.

—Abriste tu gira con un recital en Mercedes. ¿Cómo fue ese primer encuentro con el público?

—Fue muy lindo. Siento mucha curiosidad de cómo la gente se toma este show, que no es como el show armadote con toda la banda. Es mucho más simple, es como volver a la esencia y compartir canciones de una manera bien directa. Hacerlo en el interior, que no lo conozco, y encontrarme con la gente de esta manera se me hace hermoso.

—¿Cómo es tu encuentro con la música uruguaya? ¿Sentís que hay algo especial en los ritmos o en la forma de escribir letras?

—Es muy raro el contraste de acá porque tienen un lado muy negro y un lado muy europeo, entonces combinan elementos muy bonitos. Eso se me hace que es una combinación muy única de Uruguay. Pero es igual en todo el arte: siento que para el país tan pequeñito que es, tienen una gran explosión creativa. Me gusta mucho Franny Glass y Florencia Núñez se me hace linda. También me gusta Eduardo Mateo y Martín Buscaglia. Hay un montón de artistas acá muy buenos. Me encanta Hugo Fattoruso y Fernando Cabrera. Tienen mucha creatividad y melancolía... quizás van juntas (se ríe).

—Ahora que nombraste a Fattoruso, recuerdo que cuando viniste al Teatro de Verano en 2016, cantaste "La casa de al lado" con él. ¿Cómo fue la experiencia?

—Fue genial. Estaba platicando con una amiga y le comenté que la versión de Fattoruso de "La casa de al lado" me parecía alucinante. Ella me dijo que me iba a conectar con él, pero a mí me daba vergüenza. Al final apareció en la prueba de sonido, que no habíamos hablado, y le digo: "Hubiera estado buenísimo hacerlo, pero no pudimos ensayar así que creo que no se va a poder". Él me preguntó qué estaba haciendo y le dije que estaba probando sonido, y entonces me respondió: "Bueno, ¿por qué no ensayamos ahora?". (se ríe). Estuvo divino.

—En tu recital de Mercedes musicalizaste "Sola", el poema de Idea Vilariño. ¿Cómo conociste su obra?

—La vengo leyendo desde hace mucho tiempo. No me suelo animar a musicalizar poemas, pero un día estaba leyéndola y pensé: “¿por qué no?”. Es muy chistoso porque si ves el libro que tengo, es como que ves acordes en varios de los poemas. “Sola" es el poema que más me gustó y también musicalicé otros. Me pareció muy engañoso hacerle una melodía diferente porque es un poema triste, pero es y que suene como una canción triunfal. Trabajar con ese contraste.

—También hacés una versión de "Chau", de No Te Va Gustar, tocada con el cuatro. ¿Cómo surgió la colaboración?

—Por Héctor Castillo, un ingeniero y productor con quien trabajaba, que me comentó que estaba trabajando en su disco (Otras canciones). Yo no los conocía antes de la experiencia, pero fue superlindo porque qué mejor manera de conocer a alguien así. Nos vimos tres días y estuvo superbonito porque probábamos la canción y filmábamos. Se sintió una cosa superarmoniosa y ellos son divinos. Para ensayarla la saqué en cuatro y por eso la toco así, que es mucho más melancólica que la original.

—En tus recitales hay un lugar para la improvisación al momento de tocar el piano. ¿Cómo te manejás en el escenario cuando estás sola?

—Estoy disfrutando mucho de este proceso porque estoy como exorcizando muchas cosas del trabajar tantos años con una banda tan grande y con una rutina tan fija. Es poder soltarme más en el show y sentir que puedo explayarme en el piano. Estoy recuperando un espacio musical mío: desde el deseo de sentarme al piano, porque lo necesito, hasta el hacerlo en los shows y sentir que es una especie de terapia y no una rutina. Me encanta tocar, pero cuando la gira se convierte en una cosa tan estructurada es difícil ese espacio de improvisación.

—Lo demostraste con tus versiones de "Andar conmigo" y con "Lento", que tocaste con acordeón.

—Sí, para mí es sacar las canciones de donde siempre las conocí. Las canciones se pueden explayar hacia cualquier instrumento y ser tocadas de cualquier manera.

—Además de reversionar tus canciones y de cantar temas de otros artistas, también le das espacio a nuevas canciones. Una de las que más me interesó fue "Déjenla dormir", inspirada en el movimiento feminista de Argentina. ¿Cómo surgió la letra?

—El movimiento de la ola verde en Argentina ha empujado mucho a que las mujeres conecten cada vez más con un activismo sobre la búsqueda del derecho al aborto. Sé que en Uruguay es una excepción pero en toda Latinoamérica sigue siendo ilegal; en México es legal solamente en la capital pero en el interior no. Es un tema muy tabú y lo que hicieron la mujeres en Argentina, que son muy echadas pa' adelante, es que lo han sacado del clóset: ahora se habla en la calle, se expresa con el pañuelo verde y tú ves adolescentes y hasta niñas con ese pañuelo. Esto cambia totalmente el perfil del tema porque siempre fue como prohibido; en México fue silenciado completamente. Ahora las chicas tienen conciencia de ese derecho truncado y lo que significa el peligro del aborto. También se habla mucho de la educación sexual. Me parece muy linda esta solidaridad femenina que se está creando y esta sororidad, que no significa que todos los feminismos sean lo mismo, pero creo que las nuevas generaciones de mujeres ya no tienen un conflicto del "soy o no soy feminista". Ya es parte de ser mujer, porque de alguna manera te estás haciendo consciente todo el tiempo de las cosas que no están bien y como que no están parejas.

—¿Qué importancia tiene poder trasladar estas situaciones a las canciones? Tomo el ejemplo de "La respuesta", de tu disco Algo sucede, donde hacés referencia a la violencia en México.

—Yo siempre lo veo desde un lugar emocional, por más de que no me considero una compositora politizada. Soy una persona politizada, como cualquiera, no puedo hacerme la tonta porque estamos en épocas en que nadie se puede desconectar de lo que pasa en sus países y en el mundo. Son épocas complicadas e hiperconectadas y no puedes hacer de cuenta que no te enteraste de algo. El tema de las mujeres me parece bonito desde el punto de vista del despertar a las mujeres, y esto se extiende a la música, a la literatura. Yo creo que se están redescubriendo muchas lecturas que a lo mejor pasaron desapercibidas porque el hecho de ser mujer creadora no ha sido visto igual que haber sido hombre creador. Esto se extiende a todos los aspectos y a todos los oficios. Es bonito ser consciente y empezar a despertar. Me parece emocionante estar en medio de un grupote de mujeres que gritan: "Se va a caer, se va a caer". Te pone la piel chinita seas quien seas. Es imposible no sentir la fuerza y la necesidad de cambiar las cosas.

—"Afuera aún se escuchan sus tambores", cantás en "Déjenla dormir".

—Sí, porque yo lo sentía como una cosa de guerrera. Viene del lugar de luchar por lo que mereces. Yo tengo una hija y me gustaría que cuando llegue a la edad adulta pueda tener la posibilidad de decidir sobre su vida. Obviamente nadie piensa en el aborto como una cosa positiva, pero todos buscamos que nadie ponga en riesgo su vida, de cualquier clase social y de cualquier lugar. De alguna manera es una cuestión de soberanía de las mujeres porque el cuerpo femenino siempre va a ser político. Al tener esa posibilidad de parir te convierte en un ente político y tienes que luchar por esa soberanía.

—Durante la gira has presentado varias canciones nuevas. ¿Tenés pensado grabarlas o vas a seguir probándolas en el escenario?

—En eso estoy,  la verdad que todavía no tengo algo fijo. No tengo una idea de grabar, necesariamente. Quisiera no tener que seguir la lógica de "tienes las canciones, ahora grábalas y sal de gira con ellas". Eso es justo con lo que estoy peleada. Tengo que buscar otra manera. Estoy escribiendo un montón pero no estoy tocando todas las canciones nuevas porque si no va a ser una noche solo de canciones nuevas. Me gusta compartir canciones que la gente también conoce... Una que nos sepamos todos (se ríe).

—¿Qué esperás de esta gira por el interior?

—Espero disfrutarlo y que la gente lo disfrute también. Que la música esté como unificador es lo mejor que puede pasar.

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados
Max caracteres: 600 (pendientes: 600)