Entrevista

Jorge Nasser: “No me interesa ser coherente”

El músico presenta su disco Llegar, armar, tocar, el martes a las 21.00 en el Solís

Jorge Nasser. Foto: difusión
Jorge Nasser. Foto: difusión

Ya pasaron varios años del festejo de las tres décadas de Jorge Nasser en la música. Para esa ocasión, el uruguayo lanzó su disco Nasser 3.0 y repasó los éxitos de su carrera en el Teatro Solís. Él lo vivió como una especie de despedida. Fue un antes y después que estuvo acompañado por el viaje a Nashville, el documental que hizo Julio Sonino con eso, y el disco Pequeños milagros (2013). “Después de haber hecho un festejo de tantos años de carrera, quedé muy en paz con toda esa situación y me dije: ‘bárbaro, ya está’, y me sentí totalmente libre de hacer lo que me pareciera”, explica Nasser.

Llegar, armar, tocar es, para Nasser, el nombre del disco que marcó ese empezar de nuevo y ya tiene fecha de presentación. Será el martes a las 21.00 en el Teatro Solís. Un día para nada aleatorio considerando que aprovechará para homenajear la memoria de Artigas. “Habrá un invitado de lujo que es la memoria de ‘A Don José’, ese aliado permanente para mí que es la figura y el legado de Artigas. Además de todo lo que trae a la canción, por ejemplo, la familia Lena y sus pagos de Treinta y Tres, muy queridos también para mí”, cuenta. (Entradas entre 400 y 800 pesos por Tickantel y boletería).

La lista de invitados también contará con Malena Muyala, el Coro Rapsodia, Eduardo da Luz y, según dice, habrá más sorpresas.

El disco guarda una continuidad con lo que ha sido la composición de Nasser. Hay temas con toques de blues rock, pero también hay milonga, candombe y folclore. Asimismo, Nasser está entusiasmado con tener canciones nuevas para mostrarle a su público y transmitirle ese empezar de cero que tenía en su cabeza y con eso una mayor libertad. Sobre ese entusiasmo y el proceso creativo, reflexiona en esta entrevista con El País.

—¿Lanzar un disco tiene siempre emoción de comienzo?

—Cada disco es distinto y te agarra en momentos distintos de tu vida, de tu carrera. En este caso es un disco producto de un movimiento artístico con muchas novedades dentro de un año muy lindo. Lo trabajé muy tranquilo, en un proceso bastante feliz, entonces que esté en la calle, que ya sea una realidad y estemos a punto.

—¿De dónde nace?

—De un efecto más abierto, intentando sortear un poquito los lugares comunes de cómo se están haciendo los discos actualmente. Traté de que fuera un disco con mínima computadora posible, no hubo demos, los temas se hicieron directamente en el estudio. Le propuse a los músicos que creáramos la música en el momento y eso da un resultado absolutamente distinto al que podría haber tenido si hubiera seguido impuesto.

Descartes
Escuche el tema "Descartes", del nuevo disco de Jorge Nasser

—El disco, entre el diseño con la literalidad de una estación de tren y las canciones, remite a un viaje, ¿un viaje existencial? ¿Creés que de un disco a otro te vas transportando?

—Es un viaje que a veces por literal y reiterado, como es el tema de viajar de gira, al interior del país, a Argentina, se transforma en filosófico en algún momento. Hay una sensación de movimiento y el personaje que está en la tapa está esperando a que llegue su tren para seguir en movimiento, está listo para llegar, armar, tocar, y eso también es lindo.

—Parece que este trabajo fuera un homenaje, una oda a la vida de músico, ¿es así?

—Quizá no racional, pero ahora que lo decís, hay una valoración de esa vida nómada que tenemos nosotros. Somos un colectivo al que muchas veces se lo visibiliza solo en el escenario. Es una imagen a la vida de músico en la parte que no se ve, que es la mayor parte del tiempo.

—¿Qué momento disfrutás más de esa vida?

—El escenario es un lugar que provoca gran adrenalina y yo creo que soy un animal de escenario. Pero también creo que con el correr de los años fui descubriendo el placer de otras cosas. Ahora empecé a disfrutar la vida en general, de llevar a mi hijo al fútbol, y todo lo demás. Entre otras cosas, esta vez no tenía muchas ganas de eso de hacer los demos, ni de ensayar mucho, quería que fuera medio rápido, una minuta. Antes estaba más concentrado en lo que debía o tenía que hacer, era una autoimposición. Ahora hago lo que me parece.

—Hay un rock más blusero, pero la milonga, el folclore, están también, ¿hay algo que te represente más?

—Yo soy un rockero que empezó a hacer folklore, eso es así, no va a cambiar. Es mi historia, los hechos marcan eso. Creo que en el álbum hay un buen balance de cómo estoy yo actualmente. En algún momento no tenía tanta apertura, este es un álbum que tiene mucha permeabilidad a los sentidos, a los sucesos, a los ritmos. No hubo poca milonga o mucha milonga, todo concluyó y son los músicos que tocan siempre conmigo. Es un álbum hecho con los que van de gira conmigo, es un homenaje a ellos también y a la música que hacemos juntos.

—En “Descartes”, ¿le contestás al filósofo o hay una ironía? ¿Ya no dudás tanto?

—Pone en tela de juicio el “pienso luego existo”. El personaje que escribe la canción dice “existo luego pienso”. Está además la canción “Existencial”, entonces creo que es una reivindicación de la existencia más allá del proceso racional. Hay una cantidad de cosas que nos pasan que no tienen que ver con lo racional. Nuestra respiración, todos los órganos, la circulación de la sangre. Y yo creo que a eso trata de apuntar. También en algún verso hay una propuesta de decir “no me interesa ser coherente”, y lo digo siempre, pero lo quería poner en una canción. En el arte la coherencia puede llevarte a una predecibilidad que atenta contra la creación.

—Esa filosofía de prestar atención más a lo vital, ¿viene desde tu problema de salud?

—Sin duda que una situación límite, un reseteo de mi vida es imposible obviarlo, pero tampoco es un cambio de 180°, hay más abrir los ojos y hacer una gran apertura.

—¿Este disco refleja eso?

—Es una gran apertura desde lo compositivo, por ejemplo. Escribí con otros autores y está lleno de coautorías, y eso es buenísimo. Poder compartir creación con otra persona es la máxima unión que puedo tener con alguien, incluso más que la que podés tener en el escenario porque la canción queda para siempre. En el show nos bajamos y cada uno para su casa. En cambio en la canción siempre vamos a estar juntos.

—Cuando pasó todo aquello del Montevideo Rock tuiteaste un “necesito laburar”, ¿está difícil el laburo de músico acá?

—Todos necesitamos trabajar, no conozco ningún músico uruguayo que no necesite trabajar, si no necesita trabajar es porque viene de una familia con dinero, eso puede ser. Pero no es porque tengan el trabajo suficiente, creo que hay uno o dos casos que están tapados de trabajo. Pero todos los demás, incluidos los grandes en edad y trayectoria, a veces no tienen todo el trabajo necesario. Igual, escrito en el tuit quedó duro, pero era un “estoy disponible”. Tengo fechas, no es que tenga ocupada la agenda hasta fin de año. Hay muchas razones que hacen que nuestro trabajo sea vulnerable, y capaz que en algún punto lo quise expresar.

—¿En ningún momento se te hace cuesta arriba la música?

—Soy un ser humano, según como me agarre. A veces por no tener un nivel alto de demanda que permita tener un equipo de 15 personas que es lo que generalmente rodea a los artistas, tenés que hacer muchas cosas vos, cargarte las cosas. Igual llega un momento que te acostumbrás a eso, y te cuesta delegar también. Pero no es más que lo que le pasa a cualquiera. Sos un ser humano y no estás todo el tiempo con un cartel que te recuerda “esto es lo que te gusta hacer”.

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados
Te recomendamos
Max caracteres: 600 (pendientes: 600)