MÚSICA

La ironía de Satie, en el aniversario del creador

El bello excéntrico, un recital del Teatro Colón llega hoy a la Sala Verdi.

El eterno femenino de una imaginativa pintora
Virginia Correa Dupuy, una gran voz de Argentina. Foto: Difusión

Agosto empieza muy bien en materia de canto lírico. Hoy lunes 1° de agosto, a las 20.00, la Sala Verdi recibe El bello excéntrico, un homenaje al compositor francés Erik Satie, a 150 años de su nacimiento. TickAntel, $ 250.

En escena estará la mezzosoprano argentina Virginia Correa Dupuy, acompañada por el barítono Víctor Torres, junto a la pianista Fernanda Morello, también a cargo de la dirección artística del espectáculo. La puesta es de Eva Halac, y promete un sofisticado diseño de luces y intervención de una marioneta en escena. El espectáculo llega desde el Teatro Colón, donde se presentó con éxito esta temporada.

En entrevista con El País, Correa Dupuy reconoció que si bien la obra de Satie es más difundida en su vertiente instrumental, hay toda una faceta lírica del legado del compositor francés que cada vez se transita con mayor frecuencia.

"Hay muchos cantantes que han revalorizado mucho últimamente a Satie, en particular porque toca muchos elementos que otros músicos no han indagado tanto. La ironía, el absurdo, la liviandad, el misterio, son elementos que están en su mundo tan particular", señaló la cantante, quien también remarca el carácter singular de las letras de las canciones, que tienen personajes mitológicos y animales.

"Todo eso tiene una reminiscencia muy infantil, él revaloriza la mirada de la existencia que tiene un niño curioso", indica la artista, que reconoce que el programa de hoy le obliga a gran flexibilidad en la voz, para poder ir desde lo dramático al absurdo. "Hay un gran tema, que es cómo a través de una colocación especial de la voz, puede ayudar a descifrar primero, y luego transmitir, todos esos colores".

La cantante valora especialmente este tipo de recital, en el que determinados elementos escénicos, como la presencia de una marioneta, sin perturbar el transcurso de las canciones, embellecen el conjunto. "Por el buen recibimiento que tuvo el espectáculo en el público del Teatro Colón, nos pareció a todos que hoy es casi una necesidad de la gente, que tiene la avidez de poner la mirada en pequeños detalles visuales".

El bello excéntrico nació como una idea de la pianista Fernanda Morello, que lo propuso al Colón, que lo programó para mayo pasado, que fue cuando subió a escena. "Fue para nosotros una hermosa sorpresa ver que había como una fascinación en el público de recibir estas canciones, que mucha gente no conoce. Aunque en algunos casos también consistió en reconocer las melodías, que eran familiares de la música de una película, o de la radio, o versiones solo para piano. Eso es también un fenómeno en los públicos, que les encanta reconocer melodías, volver a oírlas".

Correa Dupuy define el repertorio que va a interpretar como música de cámara, con un condimento especial, que tiene mucho que ver con la época del compositor, y también con la personalidad de él. "Es un mundo que tiene mucho que ver con su época, y con las experiencias existenciales que él vive. Está el mundo del cabaret, por el cual se sentía fascinado. Él estuvo muy enamorado de una estrella de cabaret, cosas que hacen de él un personaje muy especial", dice la artista lírica, ubicando a Satie en ese cruce del Novecientos hacia el dadaísmo.

"Tengo un particular amor por la música de cámara, y por este tipo de espectáculos", confiesa la cantante, subrayando el interés que tienen las escenificaciones con carácter a la hora de enmarcar al arte lírico. "Me gusta mucho cuando con inteligencia, con sensibilidad, se pueden incluir miradas nuevas, que evitan la repetición permanente de títulos. Miradas que no desdicen a la realidad de la obra, pero hacen una lectura especial".

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