GABRIEL ARAÚJO

"En el interior aún se dan tiempo para emocionarse"

Mañana a las 21:30 Maciegas dará un recital en Teatro Movie, en el que recorre su historia y también mucho de su disco Atrapasueños.

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Gabriel Araújo, productor y bajista del grupo Maciegas. Foto: Fernando Ponzetto

Productor y bajista de esta agrupación que hace más de 35 años que transita el país, Gabriel Araújo da detalles de un show especial, que al hacerse en sala pone el acento en lo que hay para decir, tanto o más que en lo que hay para bailar. Localidades desde $ 300.

—¿Cómo definirías el tipo de folclore que ustedes transitan?

—Nosotros pensamos en el folclore no sólo de la frontera para adentro, sino en un contexto más latinoamericano. Tenemos guitarras y arreglos de voces bien tradicionales, pero también agregamos texturas que pueden ser de murga y otros géneros.

—¿En Uruguay hay cierto prejuicio hacia el género folclórico?

—Puede que exista, pero cada vez es menos. Recuerdo haber escuchado hablar mal del folclore, por desconocimiento. O gente que asocia la música uruguaya solamente con el candombe, tango o murga. Eso es desconocimiento del acervo folclórico que hay en Uruguay.

—No te da la misma imagen ser bajista de un grupo de rock que de un grupo folclórico...

—Totalmente. Es todo un tema. Yo soy bajista y guitarrista, pero por encima de todo soy músico, más allá del género que esté tocando. Yo soy un tipo orgulloso del folclore, pero no voy a negar otros géneros, que además también me enriquecen.

—¿Cuál es el lugar del bajo en Maciegas?

—En Maciegas, la parte percusiva y el bajo tienen un rol importante, porque es lo que le hace mover el cuerpo al público. Por eso tratamos de trabajar mucho las bases rítmicas.

—¿Y en general, cuál es el rol del bajo en una banda?

—El bajo no es tanto para la oreja, es más para el corazón. Música sin bajo no se baila, no se escucha en el ómnibus. Y la música latinoamericana, desde el punto de vista del bajo, es genial. Tenés montones de cosas para hacer.

—¿En Argentina valoran más el género folclórico que acá?

—Argentina lo que tiene al respecto es un mercado fabuloso. Y tiene muchos referentes, y constantemente están saliendo nuevas figuras. En Argentina las giras de los grupos folclóricos duran meses.

—¿En Montevideo les cuesta convocar público?

—En Montevideo damos una o dos fechas al año, y después nos movemos mucho por la agenda de los festivales. Montevideo es un lugar donde todo sucede, pero a nosotros nos cuesta todavía entrar. Para otro tipo de géneros es mucho más fácil acceder.

—¿Cómo organizan una gira, van de lugar en lugar o vuelven a Montevideo luego de algunas presentaciones?

—Lo ideal es ir de viernes a domingos a las capitales departamentales. Pero en los festivales, a veces tenés que ir a Artigas, volver a Montevideo, y ese mismo día salir para otro lugar que hubiese sido mejor ir derecho desde Artigas. Porque vamos en ómnibus contratados, que hacen ida y vuelta. Son muchas horas de ómnibus.

—¿Hay menos prejuicios hacia el folclore en el interior?

—Yo creo que sí. La persona del interior, que trabaja mucho, cuando va a un festival, lo que quiere es emocionarse. Si nosotros podemos lograr que haya alegría, baile, diversión, y un poquito de mención a esos valores uruguayos que emocionan, ya está. Es tarea cumplida. Creo que en el interior la gente todavía se da tiempo para emocionarse.

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