MÚSICO RENOMBRADO DE VISITA

El hombre que le puso ritmo a todas las grandes estrellas

Mañana actúa el percusionista francés Manu Katché en la Sala Zitarrosa.

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Manu Katché ha trabajado con Sting, Peter Gabriel, Dire Straits. Foto: Difusión

Es de esa clase de músicos que puede vanagloriarse de haber tocado con todos los grandes. Y no estar exagerando. Ya sea como percusionista o baterista, el francés Manu Katché participó en discos o giras de Peter Gabriel (en su etapa más comercialmente exitosa de So y Us), Jeff Beck, Dire Straits, Joni Mitchell, Sting, Joe Satriani, Herbie Hancock, Jan Garbarek, Tracy Chapman, Bee Gees y hasta los Gipsy Kings.

Bastante bien para un músico salido del Conservatorio Nacional Superior de Música de París y que, desde el campo clásico, se ha colado en discos fundamentales de la historia de la música popular.

Además ha desarrollado una larga carrera como solista, básicamente en el campo del jazz. Su primer disco, Its about time es de 1992 y allí participaba todo el seleccionado de músicos a los que, antes, había acompañado Katché. Mañana, lunes 10, se presenta en la Sala Zitarrosa a las 21.00 con entradas de 1.100 y 1.300 pesos. Viene, dentro del marco del Jazz Tour a mostrar su último disco, Unstatic, un trabajo bien jazzero que llega saludado con elogiosas críticas.

—Usted viene de la academia, ¿qué papel juega la improvisación en su música?

—La improvisación va con la personalidad del músico, su background cultural, su familia, su vida. La improvisación viene desde adentro y es lo que vos sos: no se puede inventar porque es algo que viene de adentro.

—Suena atemorizante porque en la improvisación, entonces, uno se expone mucho.

—Claro que da miedo por eso algunos son tan buenos improvisando y otros. Son los que no tienen nada que decir. Pueden ser técnicamente increíblemente pero sin esencia, sin raíces.

—¿Qué tiene usted para decir desde la batería?

—Me llevó un tiempo darme cuenta y al principio no puedo decir que podía improvisar y sacar afuera lo que tenía adentro. Eso vino con la experiencia. Es igual que cuando me dicen por qué me demoré tanto en sacar mi propio material después de trabajar con Sting o Peter Gabriel y como sesionista. Era porque necesitaba toda esa experiencia y esa cultura dentro mío para usarla para mi. En los últimos 10 años, mi estilo de improvisación se volvió mucho más interesantes.

—¿Qué sigue encontrando en la percusión para decir sus cosas?

—La percusión es muy excitante para mi. Y aunque estoy detrás de la batería desde los 14 años, aún sigo sintiéndome como un niño con un juguete nuevo. Lo van a ver cuándo toque allí, me verán lleno de felicidad.

—Hableme de Unstatic, su último álbum.

—Es la primera vez que me produzco solo desde un punto de vista artístico y comercial. Decidí no ir más con los sellos. Quería tener libertad en mi sonido y en la dirección que deseaba. Quería libertad para hacer cosas que antes no podía hacer. Así, este es mi disco más personal. Es más groovy, lleno de ritmo y con un sonido imponente. Y todo lo que me inspiró en mi vida está en Unstatic.

¿Qué encuentra en el jazz que lo lleva a volver a él?

—Para mi el jazz no es lo que pensamos que es. Durante mucho tiempo pensé que el jazz, principalmente el que viene de Estados Unidos, era el bebop, el hardbop y si escuchás a los grandes de la actualidad aún tocan con Charlie Parker o John Coltrane. Pero para mi el jazz en Europa es diferente porque hay influencia de muchos países. Y para mi el jazz, hoy, es mucho más innovador que el rock e incluso que lo piensa la gente que es jazz. Mi teoría del jazz es melódica y accesible. Algunos puristas dirán que no es jazz y quizás tengan razón pero lo bueno del jazz hoy es que se pueden mezclar un montón de influencias y culturas y hacer música instrumental.

—Tocó con todos. ¿Por qué cree que consiguió esos trabajos?

—Soy francés, estudié música, estudié filosofía, fui al cine, y me cree mi propia cultura. Lo que tengo no es que sea un instrumentista maravilloso, toco como tocan muchos otros bateristas estadounidenses y no puedo competir pero lo que ofrezco es mi manera de tocar con mi cultura y mi personalidad. Lo que yo les llevaba a Sting o Peter Gabriel, no era habilidad musical, sino cultura.

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