ENTREVISTA

Historia de una canción: Mauricio Ubal cuenta el nacimiento de "A redoblar"

Este sábado y domingo, Mauricio Ubal celebrará los 40 años de "A redoblar" en la Sala Camacuá; antes charló con El País

Mauricio Ubal. Foto: Francisco Flores.
Mauricio Ubal. Foto: Francisco Flores.

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Mauricio Ubal todavía recuerda el momento en que terminó de componer “A redoblar”, la canción de 1979 que se volvió un himno de resistencia contra la dictadura. “Estaba en el dormitorio de mis viejos, en la casa de la calle Génova. Estaba solo, por supuesto”, relata mientras mira fijo a la ventana de un bar ubicado en el centro montevideano. 

“Completé la letra, me la canté toda y me puse a llorar. Me sobrevino una especie de felicidad muy íntima”, continúa. Usando el sombrero que define su imagen desde mitad de los noventa —y que recuerda mucho a la portada de Colibrí, su disco de 1995— y una bufanda sobre los hombros, Ubal se dedica a repasar los 40 años de la canción que compuso junto a Rubén Olivera mientras tenía 20 años.

“Fue una especie de sorpresa ver la canción terminada, y me emocionó la sensación de ver que salió algo mucho más grande de lo que esperaba”, dice. Según explica a El País, a lo largo de estas cuatro décadas, solo pudo recrear esta sensación en cinco ocasiones: una de ellas fue al finalizar “Lugar de mí”, la canción que Laura Canoura cantaba en Sosteniendo la pared, el segundo disco de Rumbo.

“Porque el corazón no quiere entonar más retiradas”, era el verso que Ubal venía repitiendo hacía tiempo y que parecía pedirle transformarse en canción. Durante una charla con Rubén Olivera en un altillo del Teatro Circular, ambos músicos charlaron de una letra y una melodía sobre la que estaban trabajando. Mientras que el verso de Ubal hablaba de las retiradas, el de Olivera tenía la frase: “a redoblar”, que repetía como si se tratara de un mantra, buscando encontrarle una continuación.

Cuando decidieron unir sus trabajos, empezaron un proceso para poder terminarla. “Estuvimos laburando con el texto unas semanas”, recuerda Ubal, que en ese momento formaba parte de Rumbo, el grupo que estaba integrado por Laura Canoura, Gonzalo Moreira, Miguel López, Gustavo Ripa y Carlos Vicente.

¿Pero qué hizo que “A redoblar” se transformara tan rápido en una canción insignia de la época previa al plebiscito de 1980? “Era una canción de ese momento”, es lo primero que dice Ubal. “Tenía un lenguaje sobre lo que estaba ocurriendo y la gente lo palpaba como algo propio. Eso fue lo que determinó la volatilidad y la fuerza de la canción”, agrega.

"a redoblar"

Murga y metalenguaje

Uno de los principales atractivos de “A redoblar” está en el uso del ritmo de marcha camión como un elemento musical autóctono, que genera una especie de identificación en el oyente uruguayo. Hay varios ejemplos de esta idea en el cancionero uruguayo: “A mi gente” y “Al Paco Bilbao” (Los Olimareños), “Retirada” y “Brindis por Pierrot” (Jaime Roos), y “Montevideo” y “El murguero oriental” (Tabaré Cardozo).

En el caso de “A redoblar”, desde los primeros compases ya se despierta interés en el oyente. Además del ritmo del bombo, platillo y redoblante —que van latiendo durante toda la canción—, el canto al unísono de las seis voces genera una sensación de calidez que invita a sumarse al canto colectivo. El hecho de que la canción se mantenga en el mismo registro durante casi toda su duración —ese canto profundo que parece salir desde adentro y transmite las ganas de ir levantando la voz hasta casi llegar al grito— invita a que el canto sea más simple.

Además del ritmo de murga, lo que hizo que “A redoblar” sea tan grande es su letra, que plantea una mirada esperanzadora con respecto a la coyuntura social del momento (“Borrará duras muecas pintadas / sobre un frágil cartón de silencio”) y que consolidó la identificación con el público. “Crecí en dictadura y sabía que no podía decir las cosas por su nombre”, asegura Ubal. “Yo sabía que tenía que encontrar un doble lenguaje o un metalenguaje de códigos donde dijera cosas pero no quedara expuesto”. En la obra de Rumbo, ese metalenguaje estaba presente en la murga (además de “A redoblar” estaban “Para abrir la noche” y “Papel picado”) y en el fútbol (“Al fondo de la red”, “Ya no quedan centrojás” y “Orséi”).

“El desafío era decir las cosas de una manera poética e inteligente que se sostuviera artísticamente”, explica Ubal, que comenta que esa forma de trabajo les fue inculcada por Jorge Lazaroff y Coriún Aharonián. Pero, claro, para que el mensaje tuviera su efecto, se necesitaba a un público capaz de decodificar la idea. “La gente estaba esperando a ver cómo ibas a decir eso que todos estaban esperando”, explica. Por eso, la capacidad del público de leer entre líneas fue fundamental para el desarrollo y la consolidación de “A redoblar”.

Esta idea queda clara en la difusión de la canción. Según Ubal, “la canción se impuso sin ningún tipo de campaña”, aunque el principal difusor de “A redoblar” fue el editorialista radial Germán Araújo, que la utilizaba todos los días como cortina de sus comentarios radiales. “Era muy escuchado”, asegura el músico.

Este sábado y domingo, la canción volverá a ser interpretada por Ubal cuando se presente con entradas agotadas en la Sala Camacuá. Con el espectáculo Redoblando, el músico celebrará el legado de una de las piezas más importantes del cancionero uruguayo, y, una vez más, invitará al público a sumarse a ese canto colectivo.

"Redoblando", doble fecha en la Sala Camacuá

Para celebrar los 40 años de “A redoblar”, este sábado y domingo Mauricio Ubal presentará el espectáculo Redoblando en la Sala Camacuá. Con entradas agotadas, el
show reunirá sobre un mismo escenario a invitados como Rubén Olivera (coautor de “A redoblar”), Edú Lombardo, Gonzalo Moreira, Alejandro Ferradás, La Sayago Murga Band, Eduardo Rivero, Fernando Cabrera y el Coro del Centro Cultural España.

“La sala tiene que ver con el sentido de ‘A redoblar’ porque está cargada de una historia de resistencia. Está el regreso de Alfredo Zitarrosa y además era un lugar de Cinemateca donde pude ver un montón de películas importantes. Era un nicho de esos tiempos duros, de resistencia”, explica Ubal al referirse al lugar donde se realizarán ambos shows. “Además estaba la figura de AEBU en el imaginario de ese momento. Era importante. Era un rol de resistencia y de cobijo de ideas y de gente que se podía realizar pese a tanta vigilancia”.

Respecto a una posible reunión con Rumbo en el espectáculo, Ubal responde: “La posibilidad nunca está cerrada, como pasó en el Bicentenario”, dice sobre la vez que el sexteto se reunió para participar de los festejos del Bicentenario de la revolución de 1811. “Hemos dejado la puerta abierta. No quedamos enemistados, pero no todos tienen los mismos interés. Por eso no se da que nos juntemos. Pero cuando lo hacemos nos sentimos bien”.

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