Crítica - elena roger

Una gran gala de todo distendido

Se veía venir: la seductora cantante porteña Elena Roger conquistó el pasado jueves a un público que concurrió en buen número a la sala mayor del Solís, donde se vivió una velada a la vez distendida y de alto nivel.

El eterno femenino de una imaginativa pintora
Elena Roger recorrió géneros, climas e idiomas. Foto: A. Martínez

Durante dos horas, esta artista que se ganó en pocos años al público de Londres y Broadway, ofreció un amplísimo repertorio, que sazonó con anécdotas, bromas y hasta algún poema. Su potencia vocal arrancó aplausos también muy sonoros, pero los espectadores se dejaron seducir además por canciones de tono íntimo, que atravesaron diversos géneros e idiomas.

No tiene el público uruguayo todos los días la posibilidad de escuchar una garganta tan intensa y expresiva. "Ustedes me conocen por Ricky Martin", ironizó en varias ocasiones la artista, en referencia a su éxito junto al cantante con Evita en Broadway. Y efectivamente, en este show la actriz, cantante y bailarina buscó demostrar que su labor escénica y vocal va mucho más allá de los grandes musicales que la llenaron de fama. Por eso recorrió un repertorio amplísimo, que tiene antecedentes en sus discos, bien distintos, que la llevaron por las melodías, géneros y épocas más variadas.

Desde The Police a Lisandro Aristimuño, desde Luis Alberto Spinetta hasta Mina, Roger demostró a la vez ductilidad y expresividad vocal, y un cómodo manejo de la escena, pasando con soltura y rapidez de un clima a otro. Un momento aplaudido con particular énfasis fue Balada para mi muerte, de Piazzolla y Horacio Ferrer, que conmovió especialmente por recordar desde tan buena plataforma artística al poeta uruguayo, fallecido hace poco. La banda, muy profesional, la apoyó desde distintas conformaciones e instrumentos, culminando el largo recorrido con una serie de canciones entrañables, en las que recordó a Edith Piaf, tramo del show que alcanzó uno de los momentos más sentidos del conjunto, también por ese tono medio arrabalero que esa música le permite. En suma, una velada musical que dejó la sensación de excelencia y abundancia.

Tiempo mariposa, de Evita a la Piaf  (****)


Sala: escenario mayor del Teatro Solís. Día de función: el pasado jueves 19 a las 21 horas. Dirección musical: Javier López del Carril. Quinteto: Javier López del Carril (en guitarra y dirección), Gaby Goldman (en piano), Christine Brebes (en violín), Osvaldo Tabilo (en batería y percusión) y Andrés Dulcet (en contrabajo y bajo eléctrico).

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados