Crítica

Un gran artista viste su obra con nuevos ropajes

"Into the Light", el nuevo disco de Paul Simon son canciones poco conocidas con arreglos inspirados.

Paul Simon. Foto: difusión
Paul Simon no para de sorprender con sus propias canciones

El nuevo disco de Paul Simon era una deuda a saldar con parte de su repertorio. Su idea era la de revisitar algunas canciones que, por alguna razón, no tuvieron la suerte que él pensaba se merecían. Lo hace con nuevas y revitalizadoras versiones.

Así del paquete de In the Blue Light, la más conocida parecería ser la bella “René and Georgette Magritte With Their Dog After the War” que es de 1983 y estaba en Heart and Bones. Del disco que se colaron más canciones es You are the One, editado en 2000 y no muy valorado, pero también hay ejemplos de There Goes Rhymin’ Simon (1973); Still Crazy After All These Years (1975); One Trick Pony (1980); The Rhythm of the Saints (1990) y So Beautiful So What (2011).

Lo que consigue es, verdaderamente, revivir esas canciones en versiones totalmente diferentes a las originales. Para lograrlo unió fuerzas con el productor Roy Halee con quien viene trabajando desde los tiempos del Sound of Silence de Simon & Garfunkel. A su vez sumó al equipo a leyendas como Bill Frisell, Wynton Marsalis, Joe Lovano, Steve Gadd, Jack DeJohnette

Ficha
Paul Simon
Paul Simon
DiscoInto the Light
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¿Está bueno?Sí, una buena colección de canciones

Con ese equipo, no es de extrañar que los nuevos arreglos vayan por el lado del jazz y un pop de cámara que revelan un lado más experimental que Simon siempre tuvo aunque nunca tan evidente. El tono es amable, funcional y muy pero muy elegante.

Lo que queda claro es que Simon es un compositor de los grandes del canon de su país y que es capaz de pasear sus obras por distintos territorios. Si estas son las canciones no tan conocidas, se ha cometido una gran injusticia con ellas.

Porque qué lindas que son cosas como “One Man’s Ceiling Is Another Man’s Floor”, la versión de cuarteto de cuerdas y vientos para “Can’t Run But”, el arreglo bien jazzero y neoyorquino de “How the Heart Approaches What It Yearns”, el sonido de Nueva Orleans de “Pigs, Sheep and Wolves”, el aire a lo Sting (al que ayuda la presencia de Marsalis) de “The Teacher” y el cierre acústico con “Questions for the Angels”.

Simon, quien en un par de semanas cumple 77 años, ha sido uno de los grandes autores de canciones desde que en 1957 escribió su primer hit (“Hey Schoolgirl”) que cantó con su dúo Tom & Jerry en el que compartía cartel con un tal Art Garfunkel. Ya con la denomación cambiada a Simon & Garfunkel, fueron una de las grandes formaciones de la década de 1960 con un montaña de éxitos en tono de folk melancólico. Como solista, Simon amplió su abanico hacia sonidos de todo el mundo incluyendo ritmos africanos y sudamericanos.

Lo que nunca cambió fue la calidad de una obra sobre la que Into the Light, valga la redundancia, echa una nueva luz.

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