El rapero brasileRo vuelve y toca domingo y lunes, a las 21, en Teatro El Galpón

Gabriel O Pensador: "La música abre nuestros ojos"

La historia del rap en Brasil prácticamente comienza a escribirse con Gabriel O Pensador. Posiblemente no sea el primero que se animó a disparar frases jocosas o hirientes con rimas inteligentes y ritmos contagiosos en su país, pero sí el primero en ganar espacio y transformar el fenómeno en algo masivo.

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"La música me sirve para hacerme preguntas", afirma el rapero.

Un relato descarado en primera persona de un hombre que había asesinado al presidente norteño llamado "Tô Feliz (Matei o Presidente)", fue la canción con la que se hizo oír, allá por 1993. Desde entonces hace más de 20 años que es un exponente cultural respetado.

Algunas de sus canciones están inyectadas de esa energía tan brasileña y de un humor que se expande y abraza todo a su alrededor. Otras son serias, y analizan la realidad con una crudeza de temer.

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El simpático brasileño, hombre de fútbol concentrado en la formación de deportistas y surfista empedernido (tuvo que operarse para superar una lesión en el hombro a causa de la práctica de este deporte) conversó telefónicamente con El País con mucho entusiasmo por esta vuelta a Uruguay.

Ese entusiasmo tuvo que contenerse un tiempo, pues Gabriel O Pensador iba a actuar a principios de septiembre en Montevideo. Los shows fueron postergados "por razones de fuerza mayor", según explicó la producción, y finalmente se concretarán: el rapero tocará domingo y lunes en El Galpón a las 21.00. Las entradas están en Red UTS a 1.290 pesos.

—A diferencia de tu anterior visita a Uruguay, vas a actuar en un teatro cerrado. ¿Qué opción te gusta más?

—Me gustan todas (se ríe). Cuando hago shows en plazas públicas o playas están buenos, pero también he hecho shows en recintos menores como clubs o teatros. Y en esos casos la proximidad de las personas con el escenario es muy estimulante, se ve bien la cara de cada uno y muchas veces invito a uno o dos para subir a cantar. Van a ser buenas estas dos noches en el mismo sitio, es interesante.

—¿Disfrutás de esa interacción con la gente?

—Sí. No se da siempre pero a veces llamo a alguno que se sepa las letras.

—Y las tuyas no son fáciles.

—Pero por ejemplo en "2345MEIA78! Tá na hora de molhar o biscoito!" hay unas palabras de mujer que hay que tener una mujer para hacerlo, para actuar también (se ríe). Son momentos en los que nos divertimos mucho, y cuando es en un teatro es más fácil hacer ese tipo de cosas.

—¿Qué recuerdo tenés de tu show anterior en Uruguay?

—Muy bueno. Siempre hablo con amigos de eso y cuando me encuentro con gente uruguaya aquí en Brasil y me preguntan cuándo voy a ir yo les digo: ya fui ¡y adoré! Fue muy bueno, no sólo el show sino los días que pasé ahí. Las personas me trataron muy bien y yo tomé la iniciativa hace unos meses, llamé a mi productor de ahí y le dije que quería volver.

—Para tu show anterior recién había salido el disco Sem crise. ¿Ahora venís con un repertorio más ampliado?

—Tengo una canción nueva que se llama "Chega", que es más politizada, que habla de cómo nosotros siempre pagamos por todo y ni siquiera tenemos respeto de vuelta. Siempre trabajamos y pagamos, todos, los pobres y los que tienen plata, pero todos sufren con violencia y corrupción. Comienzo el show con esa pero el repertorio va a ser parecido al de la otra vez, pero con dos músicos nuevos. El baterista y el bajista no fueron la otra vez y seguramente van a estar bien animados por eso, porque nunca tocaron en Uruguay.

—"Chega" tiene que ver con la corrupción, un problema que no es específico de la actualidad brasileña y que viene arrastrándose hace tiempo.

—Sí, yo traté de dejar bien claro eso. Lógico que ahora hay un momento de escándalo muy grande, pero todos sabemos que es un problema antiguo. "Até quando?" es otra canción que habla de eso. Pero "Chega" creo que tiene ese sentimiento de que esto no da para más, que no se puede aceptar esto. Y no es un problema de un partido político solamente, es un tema del gobierno de cada estado y cada ciudad, y además de la vida privada. Hay comportamientos antiéticos y egoístas en cada individuo, hay muchas cosas que estamos aceptando como normales pero que no son normales.

—¿El mensaje que buscás transmitir, más allá de la crítica, tiene como fin que se reaccione ante eso, se entienda que no es normal?

—Sí, esa es una de las cosas en la que la música nos ayuda. Me ayudó a mí también cuando yo era más nuevo y escuchaba a esos artistas que tienen letras que te hacen pensar. La música abre nuestros ojos y nuestro corazón a algunas cosas y lo cierra al racismo y a la desigualdad. Pero también tengo otras cosas que no son críticas sociales, que son alegres, y me gusta mucho. El show tiene mucha risa, diversión, mucho juego. Pero la música a mí me sirve realmente para hacerme preguntas; después cada uno va a ver cómo las responde. Siempre entendí la música como una herramienta para abrir, ampliar nuestros horizontes.

—También has dicho que la música te salvó como persona.

—Sí, me salvó. Yo necesitaba expresarme. Había cosas que me volvían loco; era difícil entender, por ejemplo el servicio militar obligatorio. Y cuando estaba enlistado, con 18 años, tenía un cuaderno en la mochila y me puse a escribir una letra ahí mismo, de una canción llamada "Indecencia militar", que entró en mi primer disco y habla de lo que yo pienso de la obligatoriedad del servicio. Cada uno debería elegir lo que quiere. En ese momento la música era muy provechosa para calmarme. Después, cuando empecé a ser escuchado, incluso antes de sacar mi disco; cuando conseguía un espacio para cantar en una fiesta o algo, era algo que me hacía muy bien. Ahí podía hablar del racismo, de la alienación de mi generación y de la juventud, de la falta de compromiso. La música me ayudó a hablar con mucha gente.

TRES DISCOS SIGNIFICATIVOS.

Gabriel o Pensador - Sony, 1993.

Es el primero de la breve pero intensa discografía del rapero. En este disco debut se plasma bien el estilo que el músico puliría y mantendría a lo largo de su carrera: uno contestatario, que sirve para dar su mirada ácida sobre temas de actualidad, y otro irreverente, en el que aparecen el sexo, las mujeres y otros placeres. "Tô Feliz (Matei o Presidente)" es el tema más importante de este primer repertorio: la historia irónica de un magnicidio hizo que los medios y el público empezaran a prestarle algo de atención.

Seja voce mesmo... - Sony, 2001.

Seja voc mesmo, mas não seja sempre o mesmo es el nombre completo de este álbum, uno de los mejores de su carrera. En este disco Gabriel O Pensador no se guarda nada: hace todos los descargos que quiere hacer, buscando generar un efecto en sus escuchas. Reflexiona sobre la sociedad actual desde el nombre del álbum, analiza y critica todo su entorno pero también a sí mismo. Todo eso lo hace sobre un sonido más crudo, más rockero en comparación con sus anteriores trabajos. ¿Una canción? "Até quando?".

Sem crise - Independiente, 2012.

Es el séptimo y hasta ahora último disco de Gabriel O Pensador. Pasaron siete años desde su trabajo anterior, Cavaleiro andante, por lo que la espera se hizo larga. Al final, el producto no decepcionó a sus seguidores. Atendiendo el conflictivo momento de Brasil en particular y el continente en general, el rapero abordó la crisis desde el lado más humanitario, refiriéndose a las carencias del individuo. También es un álbum con un sonido más pop, variante interesante de su impronta. "Linhas tortas" es una joya de este disco.

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