crítica - el nuevo disco de jean-michel jarre

De futurista a retrospectivo

Electronica - The time machine 1. Autores: Jean-Michel Jarre y muchos más. Invitados: Air, M83, John Carpenter,

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Durante años, Jean-Michel Jarre fue sinónimo de “música electrónica”. Su primer disco, Oxygene (1976), fue tan exitoso y ubicuo que con el paso de los años se convirtió en la caricatura de esa misma música. A partir de ese primer batacazo, siguió en el camino de lo grandilocuente y gigantesco, aunque en una entrevista reciente para la revista Mojo dijo que nunca fue su intención batir récord tras récord de convocatoria cada vez que se presentaba en vivo. Sea como sea, el nuevo disco del francés —la primera parte de un díptico— es típicamente ambicioso.

Con un montón de invitados de alto calibre, en esa misma entrevista Jarre decía que no quería hacer nada por internet. Quería grabar en vivo cada una de las participaciones especiales: “Me la pasé viajando para poder hacer este disco”.

El resultado es un enorme mosaico que documenta el desarrollo y la historia de la música electrónica desde el punto de vista de Jarre. Esto es: una que trae el primer plano lo más cerebral del estilo, uno en el cual importan más las referencias y la estructura que el pulso bailable que domina los festival masivos.

Y como Jarre dio sus primeros pasos en el rock como guitarrista en una banda que hoy casi nadie recuerda, también le da lugar en el disco al cerebro de su grupo de rock preferido, The Who, con la participación de Pete Townshend.

“Hay gente, en particular en Estados Unidos, que piensa que la música electrónica nació con Avicii”, dijo en referencia al (bastante espantoso) sueco que triunfa actualmente. Bienvenido entonces este disco, que pone al menos algunas cosas en su lugar, y que marca el regreso de este francés que siempre nos habló a través de sus máquinas.

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