SORPRESIVO ANUNCIO

Frusciante volvió a Red Hot Chili Peppers: las idas y vueltas de una relación complicada

El anuncio de la vuelta de su guitarrista más importante tuvo a Red Hot Chili Peppers como tendencia. Esta es su historia con John Frusciante

John Frusciante tocando con los Red Hot Chili Peppers en 2007. Foto: Archivo
John Frusciante tocando con los Red Hot Chili Peppers en 2007. Foto: Archivo

La sorpresa fue unánime. El domingo, cuando Red Hot Chili Peppers anunció el regreso de John Frusciante a sus filas, hubo entusiasmo desmedido que se manifestó a través de las redes, y hubo cierto recelo por parte de algunos que se preguntan el porqué de esta vuelta. Porque Frusciante es un aporte fundamental para los mejores momentos de la banda estadounidense, pero eso ha tenido sus contrapartidas.

“Los Red Hot Chili Peppers anunciamos que nos estamos separando de Josh Klinghoffer. Josh es un músico hermoso al que respetamos y queremos. Estamos profundamente agradecidos por el tiempo con él”, rezaba el comunicado difundido el domingo. Y luego añadía: “También anunciamos, con gran entusiasmo y los corazones llenos, que John Frusciante se está uniendo al grupo”.

Frusciante vuelve así a la familia que abandonó en 2008 y que antes había dejado en 1992, por motivos diferentes. Lo que sigue es la cronología de una relación conflictiva, que siempre tiene una nueva oportunidad por delante.

Frusciante, hoy de 49 años, se unió a los Red Hot cuando la banda ya llevaba cinco años. El guitarrista, un talento nato con influencia de guitar heros, era fanático de Anthony Kiedis, Flea y compañía. Tras la muerte del guitarrista original Hillel Slovak por sobredosis, y gracias a una jam que había compartido con Flea y en la que hubo química instantánea, el neoyorquino se convirtió en un chili pepper, y con Chad Smith en batería se completó el cuadro más próspero.

Lo inmediato fue grabar Mother’s Milk, que sería el primer éxito comercial de la banda, y luego vino su disco clave y uno de los discos de rock de mayor impacto de los noventa: Blood Sugar Sex Magik. El álbum catapultó a los Red Hot, que abrazados por igual por la crítica y el público, de golpe fueron una nueva esperanza para el rock a nivel internacional. “The Power of Equality”, “Breaking the Girl”, “Suck My Kiss”, “Give it Away” y “Under the Bridge” se convirtieron en las puntas de lanza de una conquista mundial, que rápidamente pasó facturas.

Frusciante no soportó la repentina fama, y el consumo de drogas, habitual en la interna, devino en discusiones constantes con sus colegas. En semejante momento exitoso se dio de baja alegando, para los que se preguntaran motivos, que se había vuelto loco. La depresión que vino luego disparó su adicción por la heroína, y aunque se mantuvo creativo y editó un par de interesantes discos solistas (Niandra Lades and Usually Just a T-Shirt y Smile from the Streets You Hold), su salud fue en picada. El cruel documental Stuff registra sus peores días, que parecían los últimos.

Tras la rehabilitación, Frusciante volvió a Red Hot en 1998, después de que la banda despidiera a quien había sido su reemplazo, Dave Navarro, por sus problemas de drogas. Dicen que apenas se podía hablar con él, mucho menos ensayar: la banda quedó nuevamente en crisis y la única salida posible fue reincorporar a su viejo camarada. Era eso, o el fin.

El proceso de recuperación fue lento, pero prosperó porque la magia estaba en algún lado. Cuando afloró, llegó Californication, la otra gran obra de los Red Hot. Y la casa estuvo en orden.

El notable guitarrista hizo un gran aporte personal para ese disco y luego para By The Way (2002), otro éxito. En paralelo siguió desarrollando una carrera solista que miró mucho hacia las técnicas de la electrónica y el hip hop, hasta que en 2007, la banda entró en un impasse indefinido. Poco después y mientras la pausa seguía, Frusciante anunció que dejaba el grupo, para dedicarse a sus búsquedas musicales. Explicó, años después, que ya no se sentía cómodo vinculándose a la música de la manera en que Red Hot se lo exigía. Josh Klinghoffer ocupó su lugar.

Para saber qué cambió ahora, habrá que esperar a que Frusciante hable por sí mismo. Su último disco Enclosure es de 2014, y en las entrevistas que ha dado en la última década repitió que ya había terminado con las bandas de rock, y que no tenía interés en volver a tocar en vivo. En qué resultará este nuevo encuentro, también está por verse. La banda tiene gira prevista para 2020, hay rumores de nuevo disco, y con Frusciante adentro, han logrado sus mejores expresiones. ¿La tercera será, finalmente, la vencida?

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