crítica

Fito & Fitipaldis: una noche de rock y energía impecable

Alas 21:30 de la noche del jueves Fito & Fitipaldis salen al escenario de La Trastienda para empezar un concierto que, al cabo de una hora y cuarenta minutos, resultará impecable tanto técnica como emocionalmente. 

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Adolfo "Fito" Cabrales tocó a los 48 años por primera vez en Uruguay. Foto: A. Martínez

La banda española tiene un libreto muy definido —un set de guitarras tapadas y limpias a ritmo sincopado, otro de rock clásico algo más sucio y algunas baladas— y sale a escena para ejecutarlo sin fisuras.

Hacia el final de la noche, Fito Cabrales dirá estar sorprendido por el calor del público (especialmente eufórico y que colmó las localidades en solo 15 días) y confesará que no sabían con qué se iban a encontrar. La gente, en tanto, es muy probable que sí supiera con lo que se iba a encontrar y la única duda era confirmar si era tan bueno en vivo como prometía o no.

Y la respuesta es sí: desde un inicio marcado por los hits "Viene y va" y "Por la boca vive el pez", el oriundo de Bilbao encabezó un show marcado por su impronta personal pero con notable sincronía de banda, donde todo pareció estar guionado hasta el mínimo detalle. Obsesivo del sonido limpio en sus discos con los Fitipaldis, Cabrales cambió de guitarra prácticamente entre tema y tema y cantó con entrega total secundado por una banda —Carlos Raya (guitarra), Javier Alzona (saxofón), Daniel Griffin (batería), Alejandro Climent Boli (bajo) y Joserra Semperena (teclados)— que demostró también gran dominio. Destacaron especialmente Raya y Alzona, los dos que llevan más tiempo como laderos de Fito: el primero con una guitarra limpísima como de estudio y en constante diálogo con la del frontman y el segundo con solos que encendían al auditorio entero.

Escuchando los discos de Fito & Fitipaldis, especialmente desde Lo más lejos a tu lado (2003) hasta Huyendo conmigo de mí (2014), el estilo queda clarísimo, tanto que desde ahí podría nacer una crítica hacia cierto conservadurismo. Fito se juega a lo seguro, verdad, pero resulta que le sale muy, muy bien y no parece interesado en querer cambiarlo. Es lógico tratándose de alguien que viene llenando los grandes estadios de España y que es uno de los grandes letristas de nuestro idioma; su show en La Trastienda, en lo lírico, es un compendio de frases reflexivas, juegos de palabras y estribillos pegadizos desbordante.

Este estilo muy reconocible, además, es dócil: rockeros veteranos y adolescentes de la era Spotify conviven en el mismo show y se conmueven con las mismas canciones. Todos van a ver al tipo diminuto de boina y guitarra que se mueve por el escenario como enchufado a 220. Fito no defrauda: saluda al público, entrega en dos ocasiones el micrófono para que algún fanático complete una frase, se agacha posando para la foto, convida un poco de su spray para la garganta y aplaude a la multitud que corea uno de sus himnos más antiguos, "Soldadito marinero". Cabrales, sobre el escenario, crea una enorme conexión con el público, es uno de esos personajes queribles que rara vez caen mal.

Esa empatía instantánea se traslada a sus letras, a mitad de camino entre la poesía del desamor, la bohemia de los bares y la calle y las historias de la gente común. Su repertorio en La Trastienda se compone de casi una veintena de canciones que repasan esencialmente Por la boca vive el pez (2006), Antes de que cuente diez (2012) y Huyendo conmigo de mí (2014), con las felices excepciones de "Corazón oxidado" y "Soldadito marinero" de Lo más lejos a tu lado. Sin apenas descanso entre canción y canción más que para cambiar de guitarra y para que entren o salgan el tecladista y el saxofonista, la banda ejecuta su sonido característico con "Me equivocaría otra vez" y "Antes de que cuente diez" y modula fácilmente hacia el rock and roll más clásico con "Deltoya" y "Como pollo sin cabeza". Estas variaciones se incrustan de hecho en un mismo tema: su flamante "Huyendo conmigo de mí"es una notable muestra de calma que se va enroscando hasta explotar con saxofón, lo mismo que "Nos ocupamos del mar", que empieza austera con piano y voz y termina con toda la banda al borde del escenario. Y si de furia se trata, eso llega hacia el final con "Medalla de cartón".

SABER MÁS

Fito & Fitipaldis (****)


Jueves 16 de abril - Lugar: La Trastienda - Músicos: Fito Cabrales (voz y guitarra), Carlos Raya (guitarra), Daniel Griffin (batería), Alejandro Climent Boli (bajo), Joserra Semperena (teclados), Javier Alzona (saxofón). Gira: Presentación de Huyendo conmigo de mí.

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