MÚSICA

La Filarmónica en los diversos climas

La orquesta municipal prepara “Las Doce Estaciones”.

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Amadio se prepara para dirigir un original programa. Foto: Darwin Borrelli

La Orquesta Filarmónica de Montevideo prepara un programa para el escenario principal del Solís, que sin duda llamará la atención del público. Se trata de Las Doce Estaciones, que reúne a tres compositores que se han inspirado en el devenir de las estaciones. Será un concierto a beneficio de la Fundación Amigos del Teatro Solís, y tendrá lugar el martes 20 de junio a las 19:30.

El programa incluye, además de la gran obra de Vivaldi, Las cuatro estaciones porteñas, de Astor Piazzolla, junto a la obra de Jaurés Lamarque Pons. Entre los solistas participarán el guitarrista Eduardo Fernández, la pianista Élida Gencarelli y el fagotista brasileño Fabio Cury. También se contará con Trío del Sur, compuesto por Alejandra Moreira en violín, Julián Bello en piano y Virginia Aldado en violoncello.

"Los Cuatro Concertinos, de Lamarque Pons, y Las estaciones porteñas de Piazzolla serán presentados íntegros, pero de Vivaldi presentaremos solamente un movimiento de cada estación", adelantó a El País la directora artística de la Filarmónica, Ligia Amadio.

La directora señala que la integración de la orquesta varía en las distintas partes del concierto. "La orquesta para las Estaciones de Vivaldi se constituye solamente de cuerdas. Mientras que Lamarque Pons varía la orquestación según la obra. Para los concertinos de Primavera y de Otoño, está constituida básicamente de vientos y de percusión. En los concertinos de Verano y de Invierno, su orquestación privilegia las cuerdas y la percusión".

La obra de los tres compositores en juego entusiasman a Amadio, quien remarca que "la parte solista de Las Cuatro Estaciones de Vivaldi es siempre un reto en términos de virtuosismo técnico y expresividad musical".

En cuanto a Piazzolla, la directora brasilera lo define como "un compositor de estilo único, que dio al tango un ropaje completamente nuevo, con influencias del jazz y de la música clásica. Era tan original que cuando ganó una beca para estudiar en París con la célebre Nadia Boulanger, ella lo alentó a seguir componiendo como ya lo hacía y a no abandonar el tango".

En cuanto a Lamarque Pons, ella lo define como "un compositor que hace uso de ritmos y temas de la música popular ciudadana: no de forma directa, pero estilizándolos, creando algo completamente suyo. Eso lo aproxima de compositores brasileños como Edino Krieger, Camargo Guarnieri, César Guerra-Peixe. La sonoridad de los Concertinos tiene elementos muy próximos a la música culta brasileña y en algunos momentos nos puede remitir a la música de Willy Correia de Oliveira".

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