La banda Crysler cierra en Montevideo sus 10 años

Fiesta final de una década en ascenso

Una década de historia en Uruguay merece festejarse. Así lo entendió Crysler, banda que abrió su gira de 10 años en 2014 en La Trastienda y que la cierra mañana en el mismo lugar.

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La banda va por su tercera Trastienda y está pensando en su próximo disco de estudio.

"Nosotros hace poquitos años estábamos tocando para 20 personas. Y si me decís qué pasó, que ahora estás hablando de una tercera Trastienda, yo que sé. Creemos que es el laburo", dice en conversación con El País el cantante Bruno Ribeca.

Durante este año, esta banda de rock que va del funk a lo hard sin problemas, tocó en Argentina, en Brasil y en varios lugares del interior. También recibió a Guillermo Larrosa, el nuevo bajista, con todo lo que eso puede conllevar internamente.

Por eso mañana en La Trastienda festejarán a lo grande. Las entradas están en Red UTS; hasta hoy cuesta 300 pesos y mañana 400. El toque empieza a las 21.00, lo abre la banda floridense MediaHora y habrá varios invitados: Francisco Fattoruso, Diego Martino, y Federico Navarro, por mencionar algunos.

Con el primer disco, El gran bonsai, el baterista Tote Fernández siente que pasaron de lo amateur a lo profesional. "No era que antes no era en serio, pero ahí la gente empezó a responder", repasa. Después, aunque fue rápido, el crecimiento también fue gradual.

Luego de El gran bonsai llegó Bastones y ciegos, segundo disco de Crysler que sirvió para que se consolidaran en la escena. Con un sonido variado, que mantiene la raíz en el hard rock pero mezcla reggae, funk y baladas, logró (quizás inconscientemente) ocupar un lugar que había quedado vacante en el rock uruguayo. Ese de la vertiente de Hereford o Vinilo.

"Hubo momentos en los que nos preguntamos si estábamos bien con el sonido, si las canciones no debían ser más rockeras. Pero duró eso, elegimos ser nosotros mismos", reconoce Ribeca, una de las voces más potentes de la escena.

Quizás sea esa identidad a la que se mantuvieron fieles, una musicalidad creada a partir de las influencias de todos, la que les permitió crecer e ir mañana por su tercera Trastienda.

El cierre de esta gira por sus 10 años les da la posibilidad a los Crysler de ponerse a pensar en su próximo proyecto, un tercer disco. "Estamos en pañales", bromea Fernández.

Saben que los volverá a producir Fabián Prado, extecladista de Memphis La Blusera, y están componiendo y preparando maquetas para poder desarrollarlas en los próximos meses. Mañana en La Trastienda tocarán cuatro, para probarlas.

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