Crítica

Un festival lleno de voces que se llevaron todos los aplausos

Así fue el Festival Internacional de Canto La Escena Vocal

Cody Quattlebaum. Foto: Difusión
Cody Quattlebaum. Foto: Difusión

En su séptimo año, el Festival Internacional de Canto La Escena Vocal presentó a tres talentosos y promisorios jóvenes cantantes, provenientes de tres continentes: la soprano lírica franco-belga Marianne Croux, el bajo-barítono estadounidense Cody Quattlebaum, y el tenor coreano Keonwoo Kim. Croux abordó en su recital canciones de Falla, Respighi, Duparc, Quilter y de nuestro precoz compositor César Cortinas.

Hizo en ellas gala de su bello timbre de voz, siendo sumamente expresiva en sus interpretaciones. Su importante caudal vocal se pudo apreciar en el aria de La carrera del libertino de Stravinsky y en el bis de Les filles de Cadix de Delibes. El único aspecto a mejorar sería su dicción, para facilitar a los espectadores la comprensión de los textos.

Quattlebaum por su parte presentó un programa muy interesante y al mismo tiempo poco frecuente: interpretó melodías de Barber, Berg, Ibert y García Abril. Las únicas canciones conocidas fueron las del homenaje a “Don Quijote” de Ravel. Posee un excepcional timbre de voz con un enorme potencial. Tratándose de un bajo-barítono de 25 años, sorprende poderosamente su dominio de la técnica vocal y su madurez interpretativa.

Proyecta naturalmente su hermosísima voz y sabe moverse con soltura sobre el escenario. Su dicción es perfecta en alemán, francés, español e italiano. Además, posee un carisma y sensualidad con las que sabe cautivar al público. Prueba de ello fue el inesperado bis “Zipperfly” de Marc Blitzstein.

El tenor Keonwoo Kim interpretó a Tosti, Puccini, Turina y a dos famosas arias de Donizetti. Es un artista de gran clase; no sólo canta con la garganta sino con el corazón. Revela la idea poética de los textos con una excelente dicción y articulación en las que vocales y consonantes adquieren su verdadero valor fonético. El brillo y potencia de sus agudos es notable, así como su espléndida afinación y legatos.

Es muy difícil encontrar un acompañante con tanta sensibilidad como el pianista argentino Fernando Pérez. Desempeñó brillantemente su ardua labor, abordando con maestría los diferentes estilos y adaptándose perfectamente a los requerimientos de cada cantante. Es notable su compenetración con el espíritu de las obras, que en muchos casos exigen del acompañante capacidades equivalentes a las del solista, y en otros su responsabilidad llega a ser aún mayor que la del cantante.

FICHA

La escena vocal

Séptimo Festival Internacional de Canto. Curadora: María Julia Caamaño. Recitales de Marianne Croux (soprano), Cody Quattlebaum (bajo-barítono) y Keonwoo Kim (tenor). Pianista acompañante: Fernando Pérez. Dónde: Sala Verdi. Cuándo: 2 ,3 y 5 de agosto.

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