MÚSICA

Familia atípica que lleva su arte a un espacio formal

Alucinaciones en Familia, el sábado en Sala Camacuá.

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Alucinaciones en Familia. Foto: Difusión

Alucinaciones en familia se se volvió un nombre repetido entre el círculo de músicos y melómanos locales el año pasado. La nueva banda de Pau O Bianchi, uno de los artistas más interesantes, prolíficos y activos del ámbito independiente uruguayo, había estado trabajando por tres años en un grupo de canciones, y en algún momento de 2015 iba a lanzar su primer disco.

El disco se hizo esperar, llegó casi a fin de año y fue recibido por un público que, para controlar su ansiedad, había tenido shows para ponerse en contacto con los temas. Algunos medios y blogs eligieron a Alucinaciones en familia (el álbum) como uno de los mejores lanzamientos de 2015.

Ahora, la banda independiente se prepara para afrontar una instancia especial: es hora de presentar ese disco, que ya quieren dejar atrás para empezar a trabajar en lo nuevo. El sábado a las 21:00 tocará en Sala Camacuá; ya hay entradas en Tickantel.

"Es una prueba tocar en una sala, pero por las características del disco se daba para hacerlo", reconoce O Bianchi a El País. Es que, como pasa en Montevideo, la costumbre de los grupos es tocar en lugares más "amenos", tarde en la noche y para un público particular. Con la Camacuá, Alucinaciones en Familia espera acercarse a otro público.

Alucinaciones en Familia es una banda y no un colectivo (aunque haya nacido del colectivo Esquizodelia), aclaran O Bianchi y Sebastián Pina, tratando de explicar el funcionamiento. Es, de hecho, un septeto que a veces se agranda: a principios de mes se fueron por primera vez a tocar a Buenos Aires, y se sumó Fabrizio Rossi.

Si no puede ver el video, haga click aquí.

—¿Por qué un septeto?

P. OB.: Tenía ganas de probar otra cosa, no repetir el mismo tamaño de formación minimalista de 3Pecados. Y se dio la casualidad de pegar química, porque lo que se proyecta y se da siempre es diferente.

"Es la actividad de la semana que más disfrutamos, la de juntarnos a ensayar", afirma Pina. Y eso se mantiene aunque la gran mayoría de los músicos tengan otras bandas o proyectos (el año pasado, OBianchi editó un disco con Renata Castellano de la Torre, bajo el nombre María Rosa Mística, y otro con Lucas Meyer y Fernando Henry; Pina está en Comunismo Internacional, que el año pasado lanzó tres discos a la vez).

De esos ensayos divertidos surgió esta personalidad musical que, "a etiqueta gruesa y fría", definen como pop. "Pero el pop como un universo amplio, porque lo bueno que tiene el pop es eso: se apropia de cualquier estética, no tiene un criterio cerrado o un prejuicio grande", señala O Bianchi.

—Con un disco recién salido y un circuito de toques estabilizándose, ya hay un público de Alucinaciones. ¿Cómo se vive eso?

S.P.: Nosotros notábamos cierta expectativa por la salida de este disco, e incluso por la salida de la banda a tocar. Y eso tiene que ver con las cosas que Pau había hecho antes.

—¿Cuánto influye y cuánto afecta eso en la banda?

S.P.: Antes de empezar a tocar en Alucinaciones incluso pensaba que Pau iba a venir y decir cómo hacer las cosas. Nada que ver. A todos nos resulta bastante descontracturado, capaz el que más sufre esa carga, de algún modo, es Pau.

P. OB.: Pero como banda hace tres años que estamos, y tuvimos tiempo de procesar las canciones, la banda en conjunto, y no fue tan "aterrador" o tan cargado todo eso.

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