ENTREVISTA

Fabiana Cantilo: "Me di cuenta de que tengo que ayudar a la gente con mis canciones"

El 22 de octubre, Fabiana Cantilo presentará un show en streaming titulado "Ya sé qué hacer con mi voz". Antes del recital, habló con El País.

Fabiana Cantilo. Foto: Bárbara Márquez.
Fabiana Cantilo. Foto: Bárbara Márquez.

"¡Aguante Montevideo!”, grita Fabiana Cantilo desde el otro lado de la línea telefónica. “Son unos genios. Siéntanse orgullosos de todo lo que les pasa porque son un ejemplo”, agrega. Mientras elogia a Uruguay por las medidas para evitar contagios de coronavirus, de fondo se escucha a un amigo que la está ayudando a arreglar la “pelopincho” que instaló en el patio de su casa. “Se me rompió un borde, pero la estoy arreglando porque se viene el calor y quiero estar en mi patio, así no rompo la cuarentena y no rompo las pelotas”, comenta con una carcajada.

La excusa de esta entrevista con El País es el show en streaming que ofrecerá el jueves 22 de octubre a las 21.00, desde el Teatro Premier de Buenos Aires. Bajo el título de Ya sé qué hacer con mi voz (entradas en Passline), la cantante presentará canciones de su último disco, Cuna de piedra, e interpretará varios temas de tango, folclore y rock.

Pero más allá del streaming, el foco de esta charla es la nueva etapa de su vida. Y basta con hablar unos minutos con Cantilo —que se ríe sin parar, grita cuando algo la emociona y también insulta a “los que no entienden nada”— para darse cuenta de que el título del espectáculo resume muy bien sus últimos años.

Cantilo comenta que lleva más de siete años limpia de drogas, que autoprodujo su último trabajo —atravesado por letras sobre sanación e influencias de la música celta— y celebra que una nueva generación finalmente esté entendiendo su importante rol en la escena del rock argentino ("Me quieren un montón. ¡No sé qué paso!", dice mientras se ríe).

Pero en este último tiempo también descubrió que su voz no solo sirve para interpretar canciones. “Aunque quiera, no puedo dejar de cantar. Es imposible”, dice, adoptando un tono reflexivo. “Tengo 14 discos y me puede pasar cualquier cosa: estar internada o estar re loca, pero siempre seguí grabando. Es algo que va más allá de mí; es como una misión y me di cuenta de que tengo que ayudar a la gente a través de mis canciones”.

Si se le pide que le ponga fecha al comienzo esta nueva etapa de su vida, Cantilo no duda en decir que fue 2013. “Venía de varias recaídas cada año y medio, hasta que tuve un encuentro espiritual muy importante. Ya pasaron siete años, diez meses y varios días”, dice. “Mirá, para los que entienden fue así: hice un pacto con los maestros ascendidos, y para los que no entienden... me chupa un huevo”, dice. “Tuve una conexión y me dijeron: ‘Si seguís así te vamos a sacar la protección’. Así empecé otra vida”.

El primer reflejo de esta nueva etapa se pudo ver en el interesantísimo Superamor, grabado junto a Lisandro Aristimuño y lanzado en 2015. Esta etapa de reconciliación interna se trasladaría a su obra al año siguiente, cuando ideó Proyecto 33, una serie de tres recitales en los que se dedicó a repasar toda su obra. “Me encanta la numerología y lo hice cuando se cumplieron 33 años de Los Twist. Hice tres shows en el Maipo con Fito Páez, Claudia Puyó, Pipo Cipolatti y más. Fue un despelote”.

Esos recitales quedaron registrados en un disco doble y un DVD cargados de un ambiente de celebración. “No lo vio mucha gente, pero está en Spotify y en YouTube. ¡Escúchenlo!”, propone.

Luego, en 2019, llegó Cuna de piedra, un disco grabado con afinación en 432 hz —“Estudien, que es la afinación perfecta”— y atravesado por la influencia de la música celta. “Hace tiempo venía jugando con la idea de que yo soy druida, y ahí lo decidí”.

Luego de algunas discusiones con los músicos por decisiones que no compartía con los arreglos, Cantilo decidió autoproducirse. “En una dije: ‘Abort the mission. Si van a grabar teclados, que no es predominante en la música celta, están despedidos. Yo no sé si es machismo, pero quería hacerlo como yo quería. Eso le debe pasar a muchas mujeres. ¿Por qué tenemos que dar tanta explicación? Si nos gusta algo para nuestro disco, se acabó”.

Al igual que el concepto de Ya sé qué hacer con mi voz, “Ángel del amor”, de Cuna de piedra, retrata esta nueva etapa en la vida de Cantilo. “Hay que soltar viejas amarras, / Cambiar de piel, rasgar la oscuridad”, canta mientras se acompaña de delicados arreglos de vientos. La argentina profundiza esta idea: “Uno tiene que hacerse responsable de las miserias porque es humano, pero no te podés sentir culpable porque, entonces, las volvés a repetir. Eso ya lo sé y por eso puedo ayudar a mucha gente”.

“En este tiempo aprendí un montón”, dice. “Siento que estoy viva para ayudar a otros. Y está bueno todo lo que pasó porque me permite ayudar; hubiera estado mal si me hubiera muerto... y podría haber pasado. La cocaína es un demonio. Lo que puedo transmitirles es que no tomen esa mierda”, agrega.

“Estoy tocando guitarra, toco el bombo y canto. Eso me tiene orgullosa, y lo hago limpia de drogas. Para mí es un placer”, dice con un tono optimista que atraviesa la línea telefónica. Es un nuevo comienzo.

ya sé qué hacer con mi voz

Un nuevo show en streaming

Tras una primera experiencia de show en streaming realizada en agosto, la argentina Fabiana Cantilo se prepara para una nueva transmisión online. El 22 de octubre presentará Ya sé que hacer con mi voz, un recital en el que cantará acompañada del guitarrista Darío Casciaro. Habrá espacio para invitados y la artista presentará varias canciones de Cuna de piedra, estrenará temas y versionará clásicos del tango y el folclore. También habrá espacio para sus éxitos. Entradas a la venta en Passline.

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